En el marco del proceso de cambio de liderazgo en la Dirección de Docencia de la Universidad de Concepción, se llevó a cabo una reunión clave con las jefaturas de unidades, coordinaciones y equipos de proyectos junto a la Directora saliente y el nuevo Director que asumirá sus funciones el próximo 14 de mayo.
El encuentro permitió abordar los avances de los últimos años, las iniciativas en curso y, fundamentalmente, establecer una hoja de ruta basada en diagnósticos compartidos para fortalecer la gestión institucional.
La instancia fue valorada como un espacio clave para favorecer una transición ordenada, basada en información clara y diagnósticos compartidos, que permitan orientar la futura gestión con una mirada estratégica e institucional.
La Directora saliente, Dra. Carolyn Fernández Branada, destacó el valor del traspaso de información para asegurar la continuidad del trabajo institucional: «Fue una experiencia muy importante porque nos permitió entregar la visión y propósitos de la Dirección de Docencia en nuestros últimos ocho años, el trabajo realizado, los productos culminados, el trabajo en desarrollo y las proyecciones a mediano y largo plazo, de tal manera de facilitar la comprensión e instalación de la gestión del nuevo Director nominado».
Asimismo, indicó que el encuentro facilitó el diálogo entre equipos y la nueva autoridad, permitiendo resolver inquietudes y establecer coordinaciones para el trabajo futuro: «Resultó una reunión altamente productiva, en la que pudimos interactuar con las jefaturas de unidades, visibilizar las innumerables tareas que son de responsabilidad de esta dirección comprendiendo su importancia e impacto en las carreras, unidades académicas, estudiantes e institución, todo lo anterior en un espacio que promovió las preguntas y reflexiones de las y los participantes, asimismo establecer las coordinaciones para las próximas reuniones con los equipos de trabajo».
En sus primeros acercamientos al cargo, el nuevo Director de Docencia, Dr. Óscar Nail Kröyer, destacó la importancia de conocer en profundidad el funcionamiento de la repartición y los principales focos de atención tanto internos como externos: «Uno va visibilizando las acciones que se han hecho durante tantos años y puede apreciar los productos que se han realizado. Hay áreas que demandan más interés externo, como la gestión, la evaluación y el desarrollo curricular de las carreras. No necesariamente son las más importantes, pero sí las más visibles».
Además, enfatizó que una transición efectiva requiere un diagnóstico claro y completo, que considere tanto logros como desafíos, con el fin de orientar la toma de decisiones.

Coordinación de equipos para una transición ordenada
Desde la mirada de las unidades, el proceso de transición también abre oportunidades de mejora y fortalecimiento institucional. Así lo expresó el Jefe del Centro de Apoyo al Desarrollo del Estudiante (CADE), Prof. Jorge Roa Molina: «Es importante seguir creciendo en términos de posicionamiento institucional, no solo en cobertura, sino también en oportunidades, generando alianzas y articulación. También vemos como desafío mejorar la infraestructura actual, para brindar mejores condiciones a nuestras y nuestros estudiantes».
El jefe del CADE valoró el proceso, destacando su carácter ordenado, la claridad en la planificación y la transparencia con que se ha desarrollado. De esta forma, situó la transición como una oportunidad estratégica para consolidar avances y proyectar el desarrollo institucional.
Desde la perspectiva del Jefe de la Unidad de Admisión y Registro Académico Estudiantil, Rodrigo Luppi San Martín, la coordinación y la disposición de los equipos han sido elementos clave: «En toda transición es muy importante que los procesos ocurran con la mayor coordinación posible. Los equipos estamos comprometidos en que esto sea de manera ordena y planificada, así como en total disposición para colaborar con la nueva autoridad. Hemos informado tareas fundamentales y también se nos ha solicitado identificar los puntos de mayor atención».







