La presentación, que se hizo en el Foro de nuestra Universidad, al alero del legado de nuestros fundadores y a los pies del Campanil, se organizó tal y como se construyó el Programa: de manera comunitaria, transversal, con alegría, camaradería: un sello de que nuestro trabajo de co-construcción giró en torno a reuniones de trabajo y muchas tazas de café.
Es que nuestro Programa de Rectoría se construyó junto a nuestra comunidad en un trabajo de co-construcción que se extendió por más de seis meses e incluyó más de 200 conversaciones individuales y la visita a más de 100 departamentos, escuelas y facultades en los tres campus de nuestra UdeC. Escuchamos, iteramos y transformamos ese diagnóstico compartido en prioridades, urgencias y acciones concretas.
Partimos de una convicción simple: la excelencia no se reduce a certificaciones. Es un modelo de universidad que valora los procesos formativos, concentra y cuida talento, funciona con una gobernanza ágil y transparente, sostiene un régimen económico eficiente y genera impacto real con investigación y creación artística, con internacionalización y colaboración público-privada.
Este liderazgo se plantea en un contexto exigente: crisis climática, ambiental y de biodiversidad; deterioro de la salud mental; problemas de convivencia y escalada de violencia; además de cambios demográficos y tensiones globales que afectan directamente el quehacer universitario. La UdeC necesita una conducción capaz de anticiparse y adaptarse, manteniendo inalterables sus principios fundacionales de pluralismo y autonomía, y reforzando su vocación pública, ciudadana y laica.
Nuestro diagnóstico levantó puntos críticos que hoy traban el desarrollo: burocracia que consume tiempo académico, desgaste y pérdida de talento, infraestructura crítica, incertidumbre y falta de transparencia, y una integración tri-campus que debe ser real y no solo declarativa.
Por eso el Plan de Gobierno se organiza en cinco desafíos institucionales: relevar los procesos formativos; atraer y retener talento; avanzar hacia una gobernanza ágil, flexible y transparente; fortalecer un régimen económico y de gestión institucional eficiente; y aumentar el impacto de la investigación, innovación y creación artística.
Entre las medidas destacadas están: reingeniería y simplificación de procesos con apoyo tecnológico y una plataforma única de gestión; creación de una Defensoría de los Derechos Universitarios; una política de transparencia, probidad y rendición de cuentas; y un plan de comunicación estratégica para proyectar la evidencia científica y el aporte público de la UdeC también en medios nacionales e internacionales.
Invitamos a leer, discutir y exigir este Programa. #UnaMejorUniversidad no es un eslogan: es una propuesta con metas, prioridades y acciones para volver a acelerar el proyecto académico de la UdeC, cuidando a su gente y avanzando en armonía con la naturaleza.
Descárgalo aquí: www.jackieudec.cl







