Promover una convivencia responsable entre personas, animales y entorno es el foco de la nueva Escuela de Tenencia Responsable impulsada por la Universidad de Concepción.
En Chile, más de 4 millones de perros y gatos viven sin supervisión, de acuerdo con el Primer Estudio Nacional de Tenencia Responsable (SUBDERE, 2022), una cifra que revela tanto una brecha en el cuidado animal, como una problemática que impacta la salud pública, biodiversidad y convivencia urbana.
En este contexto, donde humanos y otras especies comparten crecientemente los mismos espacios, la Casa de Estudios promueve prácticas responsables a través de una iniciativa que va más allá de la formación, invitando a reflexionar sobre cómo habitamos, cuidamos y nos vinculamos con otras formas de vida en el entorno universitario.
La actividad formativa es impulsada por UdeC+Sustentable, en colaboración con la Facultad de Ciencias Veterinarias UdeC, Campus Naturaleza UdeC y la Ilustre Municipalidad de Concepción, a través de su Oficina de Tenencia Responsable. Un entramado que articula conocimiento científico, enfoque ecológico y experiencia en política pública.
“El campus universitario no es solo un espacio académico: es también un ecosistema vivo. En él conviven personas, animales domésticos, fauna silvestre y entornos naturales, que coexisten en un equilibrio dinámico, muchas veces frágil”, planteó la encargada de la Unidad de Cultura para la Sustentabilidad de UdeC+Sustentable y coordinadora de la Escuela, María Fernanda Morales Ortíz.
Agregó que “las decisiones individuales, como permitir el libre deambular de un animal de compañía o no considerar su impacto en otros, tienen efectos que se expanden más allá de lo privado”. Desde esa mirada, indicó que “la sustentabilidad es el entendimiento de que somos comunidades que vivimos relacionadas con el entorno y con otros seres vivos. Lo que impacta en uno, impacta en todos”.
Esa convivencia, en el contexto universitario, es tangible. En este sentido, María Fernanda Morales comentó que la presencia de animales de compañía, ya sea acompañando a integrantes de la comunidad o como animales comunitarios, abre una serie de desafíos concretos: bienestar animal, seguridad, salud pública y resguardo de la biodiversidad. “Construir una cultura de sustentabilidad implica desarrollar vínculos más conscientes y responsables con otras especies”, acotó.

Escuela de Tenencia Responsable: Aprender para transformar
La Escuela de Tenencia Responsable de Animales de Compañía se propone ir más allá de la sensibilización. Su diseño formativo busca traducir conocimiento en acción, entendiendo que la información, por sí sola, no transforma prácticas.
El programa contempla cuatro módulos que se desarrollarán los días jueves 16, 23 y 30 de abril, y 7 de mayo, entre las 16:00 y 19:00 horas, con un cupo limitado a 30 participantes. Cada sesión será guiada por especialistas provenientes de distintos ámbitos, reforzando el carácter interdisciplinario de la iniciativa.
La primera sesión estará a cargo de María Fernanda Morales Ortiz y Olivia Vergara Parra, encargada de Bienestar Humano, Campus Naturaleza UdeC. La segunda sesión será dirigida por la Dra. Verónica López López, Directora de la Oficina de Educación Médico Veterinaria en Universidad de Concepción.
Las últimas dos sesiones estarán lideradas por los médicos veterinarios Miguel Quezada Gutierrez y Romina Morales Retamal, del Centro Veterinario Municipal de Concepción.
A lo largo del ciclo se abordarán temas como la coexistencia humano-animal, la sintiencia animal, la ética del cuidado y la tenencia responsable desde una perspectiva pública. Contenidos que, más que instalar definiciones, buscan abrir nuevas formas de comprensión y responsabilidad compartida.
Una relación interdependiente
Desde la experiencia territorial y clínica, Romina Morales reforzó la urgencia de este tipo de formación: “educar sobre tenencia responsable es clave para la convivencia saludable en comunidad y para el impacto que generamos en el medio ambiente, no solo por el bienestar de las mascotas”. En esa línea, introdujo un enfoque integral: “la salud humana, animal y del medio ambiente están profundamente relacionadas y dependen entre sí”.
La veterinaria advirtió que prácticas cotidianas pueden tener consecuencias negativas significativas: “no desparasitar a una mascota, por ejemplo, no solo afecta su bienestar, sino que también puede tener repercusiones en la salud humana. Además, la tenencia irresponsable aumenta el número de animales de libre deambular, lo que incrementa el riesgo de mordeduras y la transmisión de zoonosis”.

En términos ambientales, el impacto también es tangible. “Perros y gatos sin supervisión pueden transformarse en una amenaza para la fauna silvestre, al depredar aves o reptiles, afectando directamente los ecosistemas”, señaló.
Una respuesta articulada a un problema complejo
La Escuela de Tenencia Responsable es el resultado de un trabajo colaborativo que proyecta una señal institucional: la Universidad como actor que dialoga con su entorno y asume un rol activo en problemáticas que cruzan lo académico y lo social. “También manda un mensaje importante: que la universidad no trabaja de espaldas a la ciudad, sino en diálogo con ella”, indicó la coordinadora de la actividad.
En esa misma línea, Romina Morales subrayó el valor de estas instancias: “tener estos espacios educativos implica que más personas integren la tenencia responsable como parte de su cultura, que lo conversen en sus hogares y que se traduzca en acciones concretas como la esterilización, vacunación, identificación y control del desplazamiento de las mascotas”.
“La tenencia responsable no es solo una responsabilidad individual, sino un compromiso colectivo que permite proteger la salud de las personas, el bienestar animal y el equilibrio del entorno en el que vivimos”.
Las postulaciones se encuentran disponible a través de la cuenta de Instagram @udecsustentable. Las personas seleccionadas para participar serán contactadas vía correo electrónico.







