La Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Geografía (FAUG) de la Universidad de Concepción conmemoró 23 años de trayectoria con una jornada que articuló memoria, presente y proyección, destacando su identidad interdisciplinaria y su compromiso con el desarrollo territorial.
Bajo el lema “Tu viaje, nuestra huella”, la actividad reunió a la comunidad académica en un espacio de reflexión sobre el camino recorrido y los desafíos futuros, poniendo en valor el carácter colectivo de su construcción institucional.
Desde el inicio, el tono quedó marcado por una idea fuerza: la FAUG no celebra únicamente el paso del tiempo, sino un proceso colectivo.
La Decana Mabel Alarcón Rodríguez destacó que la Facultad ha sido el resultado de un proceso colaborativo, “el aporte de cada integrante de esta comunidad ha ido entretejiendo conocimientos, para comprender el territorio y los espacios que habitamos; y transformar la vida de todos quienes la configuramos”. Esa noción de tejido —de cruce entre disciplinas, personas y territorios— aparece como hilo conductor de su historia.
Orígenes e identidad: una mirada interdisciplinaria del territorio
Ese recorrido se remonta a una base anterior incluso a la creación formal de la Facultad en 2003. La instalación de la carrera de Arquitectura en 1991 sentó las primeras bases de una mirada que entendía el espacio como un sistema complejo, donde convergen dimensiones físicas, sociales y culturales. Años más tarde, con la incorporación de Geografía en 2004 y la consolidación de sus departamentos, ese enfoque evolucionó hacia un proyecto académico decididamente interdisciplinario.
“Desde el momento que nace es porque se aúnan dos disciplinas, la arquitectura y la geografía, y también se suma el urbanismo”, explicó la decana, subrayando que esa integración no solo define su origen, sino que sigue siendo clave en su desarrollo. Hoy, esa articulación permite abordar el territorio desde múltiples escalas y perspectivas, consolidando un sello distintivo dentro de la Universidad de Concepción.
Con el paso de los años, esa base se expandió hacia la especialización. La creación de programas de postgrado —como los magísteres y el doctorado— abrió nuevas posibilidades para abordar la complejidad del hábitat, la ciudad y el paisaje. Este crecimiento no ha sido únicamente cuantitativo, sino también cualitativo. Así lo destacó la Rectora electa Dra. Jacqueline Sepúlveda Carreño, quien ha seguido de cerca la evolución de la Facultad: “En estos 12 años se puede ver el crecimiento y el desarrollo… han crecido mucho en términos de calidad de sus procesos formativos, en programas de posgrado, en investigación y desarrollo”.

Ese avance también se refleja en la consolidación de la investigación como eje estratégico. Hoy, la FAUG cuenta con una producción científica sostenida, proyectos con financiamiento nacional e internacional y una red de laboratorios y grupos de investigación. Pero, más allá de los indicadores, hay un énfasis claro en la pertinencia: generar conocimiento que dialogue con el entorno y aporte a la toma de decisiones. Como señaló Sepúlveda, “el impacto de los resultados de investigación es a nivel social y económico en los territorios y en las comunidades”.
En paralelo, la vinculación con el medio ha ido adquiriendo un rol cada vez más protagónico. Proyectos con comunidades, municipios e instituciones, junto con iniciativas en ámbitos como vivienda, salud y medioambiente, han posicionado a la Facultad como un actor activo en el territorio. Esta dimensión fue especialmente visible durante la ceremonia, al reconocer a estudiantes que participaron como voluntarios en los recientes incendios forestales de la región.
Proyección estratégica: formación, compromiso público y desafíos futuros
La rectora subrogante Paulina Rincón González puso énfasis en ese punto: “demuestra también el fuerte compromiso social que tiene esta facultad”. Y agregó que esa vocación se expresa no solo en la formación académica, sino en la capacidad de responder a contextos de urgencia con conocimiento y sentido público.
Esa conexión entre territorio y bienestar también fue abordada desde una perspectiva interdisciplinaria por la decana de Medicina, Dra. Ana María Moraga Palacios, quien vinculó directamente el trabajo de la FAUG con la salud de las personas: “la salud se construye o se malogra también desde los territorios. Por lo tanto, construir juntos territorios más sustentables y saludables son desafíos comunes”. Su llamado a “aunar energía y competencias” abre una línea clara de colaboración futura entre facultades.
En ese contexto, la formación aparece como un eje en plena transformación. La FAUG avanza en procesos de rediseño curricular tanto en pregrado como en postgrado, incorporando metodologías participativas y aprendizajes situados. A esto se suma la reciente incorporación de nuevos docentes en la carrera de Arquitectura, particularmente en la línea de taller. El vicedecano Dr. Alejandro Lara San Martín lo explicó como parte de una mejora continua: “se han incorporado 10 destacados alumni… que van a participar directamente de la formación de nuestras nuevas y nuevos arquitectos”.
Todo este proceso se inscribe en una etapa que la propia Facultad define como de proyección. La implementación de modelos de calidad, la actualización del plan estratégico y la consolidación de sus unidades de gestión reflejan una intención clara de responder a los cambios del entorno universitario y a los desafíos contemporáneos.
Sin embargo, más allá de las estructuras, hay un elemento transversal que emerge con fuerza: la creatividad. “Para resolver cuestiones en el territorio tienes que ser creativo”, afirmó la decana Alarcón, destacando que este atributo no solo pertenece a las disciplinas, sino a las personas que las ejercen. En un escenario marcado por crisis socioambientales y transformaciones urbanas, esa capacidad aparece como una herramienta clave para proponer soluciones pertinentes y sostenibles.

La ceremonia, con sus distintos momentos —discursos, reconocimientos, música, testimonios y conversación— logró precisamente eso: poner en diálogo los distintos ejes que definen a la FAUG. Y, al mismo tiempo, evidenciar que su desarrollo no es lineal ni aislado, sino el resultado de una construcción colectiva, situada y en constante evolución.
A 23 años de su creación, la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Geografía no solo reafirma su trayectoria, sino que instala una declaración de futuro. Tal como se expresó en su mensaje central, el desafío no es menor: consolidarse como un referente en el estudio y transformación del territorio, desde una mirada estratégica, colaborativa y profundamente conectada con las personas.
Porque, en definitiva, la huella que proyecta la FAUG no está solo en sus aulas o en sus investigaciones, sino en los territorios que transforma y en las comunidades con las que construye su sentido.







