Crédito: Esteban Paredes Drake, DirCom UdeC
Hoy, 22 de abril de 2026, celebramos una vez más el “Día de la Tierra” bajo un slogan que moviliza “Nuestro poder, nuestro planeta”, articulando las acciones locales con una agenda mundial que mira hacia el problema del cambio climático, la pérdida de la biodiversidad y la contaminación.
La misión Artemis II se lanzó con éxito el 1 de abril de 2026 y los cuatro astronautas –los estadounidenses Reid Wiseman, Víctor Glover y Christina Koch, y el canadiense Jeremy Hansen–completaron el sobrevuelo lunar en la cápsula Orión y regresaron a la Tierra el 11 de abril de 2026, tras una misión de 10 días. Ellos declararon que, en la retina de sus ojos, traen grabada miles de imágenes que probablemente los acompañarán el resto de sus vidas. Hansen resumió su experiencia con la contundencia de quien vio cosas «que nunca había imaginado»; su conclusión es sencilla: «Vivimos en un planeta frágil, en el vacío y la nada del espacio. Nuestro propósito como seres humanos es encontrar la alegría y animarnos mutuamente. Cuando lo ves desde aquí arriba, eso no cambia. Simplemente lo confirma».
Ese planeta frágil al cual se refería el astronauta Hansen es la Tierra, cuyo día celebramos cada 22 de abril. Esta fecha se consagró para recordar la primera manifestación, promovida por el senador y activista ambiental estadounidense Gaylord Nelson, para la creación de una agencia ambiental, desarrollada el 22 de abril de 1970. En esa convocatoria participaron dos mil universidades, diez mil escuelas (primarias y secundarias) y centenares de comunidades. La presión social tuvo éxito y el gobierno de los Estados Unidos creó la “Environmental Protection Agency” (Agencia de Protección Ambiental) y una serie de leyes destinadas a la protección del medio ambiente.
En 1972 se celebró la primera conferencia internacional sobre el medio ambiente, la Cumbre de la Tierra, en Estocolmo. Fue un evento histórico por poner el medio ambiente en el centro de la agenda política global. Marcó el inicio de la política ambiental internacional y la cooperación multilateral, reconociendo la interrelación entre el crecimiento económico y la crisis ambiental.
Hoy, 22 de abril de 2026, celebramos una vez más el “Día de la Tierra” bajo un slogan que moviliza “Nuestro poder, nuestro planeta”, articulando las acciones locales con una agenda mundial que mira hacia el problema del cambio climático, la pérdida de la biodiversidad y la contaminación.
Este llamado subraya la protección del planeta y la necesidad de una respuesta coordinada entre ciudadanos, comunidades, gobiernos y empresas de todos los países, vinculando desde jornadas de limpiezas de playas hasta campañas de reforestación urbana y políticas de descarbonización a escala nacional. En América Latina, el Día de la Tierra 2026 se aprovecha para visibilizar, por ejemplo, la preservación de la Amazonía, la protección de las cuencas hidrográficas y la promoción de las economías circulares, reconociendo que la región concentra parte del patrimonio natural más valioso y vulnerables del planeta. En este contexto, esta convocatoria invita a los países de la región a reforzar políticas conjuntas, fortalecer la cooperación sur-sur, escalar inversiones verdes que integren la conservación ambiental y el bienestar social.
Desde la Misión Artemisa II, el comandante Reid Wiseman y su tripulación reflexionaron sobre el privilegio de la vida humana y el deber de velar por el único planeta que tenemos para vivir.
Columnista
Dra. Gladys Vidal Sáez
Profesora Titular Facultad de Ciencias Ambientales UdeC.
Investigadora Principal CRHIAM
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