La presencia de casos de hantavirus en la zona centro-sur evidencia la necesidad de reforzar medidas de autocuidado y prevención de esta enfermedad de origen zoonótico que puede tener consecuencias graves para la salud humana.
En el país, el agente predominante es el Hantavirus Andes, patógeno que produce enfermedades más severas que en el resto del mundo y cuyo reservorio es el ratón de cola larga (Oligoryzomys longicaudatus). La transmisión ocurre principalmente por la inhalación de partículas contaminadas provenientes de orina, heces, aerosoles desprendidos desde estos desechos o saliva de roedores.
Este mes, una mujer de 53 años, oriunda de Coelemu, es la 4ta persona diagnosticada en Ñuble en lo que va del año. Habría adquirido el virus mientras se internaba en matorrales buscando moras silvestres.
Si bien se ha reportado la transmisión de persona a persona, estos “son eventos poco frecuentes en relación al total de los casos y se han restringido algunos brotes en particular”, aclaró el académico del Departamento de Microbiología de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Concepción, Dr. Francisco Fuentes Villalobos.
Esta infección puede desencadenar el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH). La enfermedad presenta una alta tasa de letalidad, según explicó el Jefe del Laboratorio de Inmunología y Virología Animal (LIVA) de la Facultad de Ciencias Veterinarias UdeC, Dr. René Ortega Vásquez, “que puede alcanzar hasta un 37%, aunque al principio, en la década del 90’, se reportaba en nuestro país mortalidades sobre el 80%”.
Síntomas y diagnóstico del Hanta
Una vez que la persona inhala el virus a través de la de las heces o la orina del roedor, existe un período en que tiene que haber replicación viral antes de presentarse la enfermedad. “Y este período puede llegar a ser de tres semanas, un mes, así que todavía podemos tener personas que se hayan contagiado un mes atrás, y que estén recién ahora presentando la expresión de la enfermedad”, detalló la docente del Departamento de Medicina Interna UdeC, Dra. Paula Fernández Andrade.
El Ministerio de Salud lista entre sus síntomas principales la fiebre, dolores musculares y trastornos gastrointestinales, seguido por un inicio repentino de insuficiencia respiratoria y bajas de presión.
Para la Dra. Fernández, médica intensivista y subjefa de la Unidad de Cuidados Intensivos Adultos del Hospital Regional de Concepción, lo principal es que, ante la mínima sospecha de la enfermedad, estos pacientes sean derivados oportunamente a centros que dispongan de la terapia de soporte ECMO, tal como indican las guías ministeriales. ECMO es oxigenación por membrana extracorpórea, un tipo de soporte vital que, en este caso, oxigena la sangre de los pacientes con los pulmones comprometidos por la infección.
“La progresión de la enfermedad es muy rápida y es muy grave. Por lo tanto, si esto ocurre en lugares más alejados, muchas veces no es posible poder dar el soporte que requiere el paciente y los pacientes tienen mucha mayor posibilidad de fallecer”, detalló.
Formas de prevención del Hantavirus
La prevención combina evitar el contacto con el roedor y evitar el contagio persona-persona, detalló el Médico Veterinario. En el hogar o en camping: Ventilar por al menos 30 minutos los lugares cerrados como casas de campo o bodegas antes de entrar, promoviendo el ingreso de luz solar a zonas oscuras, ya que el virus es sensible a la luz ultravioleta. Mantener el pasto corto y eliminar la maleza alrededor de la casa para evitar que los roedores se acerquen, evitar dejar contenedores de basura expuestos al alcance de los ratones.
En la interacción con enfermos: Dado que existe el contagio persona-persona, es crucial que, si alguien está diagnosticado con Hanta, sus familiares directos y cuidadores usen elementos de protección personal, como mascarilla, guantes, protectores oculares y extremen la higiene al entrar en contacto con sus fluidos, especialmente en los primeros días de la enfermedad.
El Dr. Fuentes advirtió que los roedores infectados “son ratones saludables, ellos hacen su vida normal y, por ende, van a alimentarse de la comida que nosotros dejemos en un camping, en una casa de veraneo o en nuestros propios hogares si es que vivimos cerca de bosques o de plantaciones forestales”.
El microbiólogo reflexionó sobre los movimientos de la fauna cercana a bosques, quienes fueron directamente afectados por los incendios forestales que ocurrieron este verano en nuestra región, provocando desplazamientos hacia sectores urbanos. Entre ellos se encuentran las especies que transmiten este virus.
¿Es normal tener diagnósticos en esta temporada?
Generalmente, las campañas estatales de prevención del Hantavirus se realizan desde octubre en primavera hasta el verano. Pese a ello, el docente de Medicina Veterinaria UdeC identificó que es completamente normal que se presenten casos y diagnósticos en otoño. “Esto se debe a que, aunque los roedores tienen un alza en la actividad reproductiva en los meses cálidos (aumentando el riesgo de exposición al salir al campo), el contagio entre personas puede ocurrir durante todo el año”.
Para el docente con base en el Campus Chillán de la UdeC, el Hantavirus es un ejemplo claro de cómo la expansión urbana, la agricultura y el turismo en zonas silvestres aumentan el contacto con reservorios naturales de enfermedades, la zoonosis. “Para esta y otras enfermedades es muy relevante realizar campañas de prevención, como sucede en el caso de la rabia con los programas de vacunación de las mascotas”, cerró.







