Reconocida como una patología del sistema músculo-esquelético, la fibromialgia se caracteriza por la presencia de dolor corporal generalizado, acompañado de una serie de síntomas que impactan de manera significativa la calidad de vida de quienes la presentan.
Alteraciones cognitivas y del estado de ánimo, como depresión; trastornos del ciclo sueño-vigilia; disminución de la energía vital con fatiga persistente; así como otros cuadros asociados, tales como cefaleas y dolor abdominal, son algunos de los signos de esta enfermedad.
Diagnóstico de la fibromialgia
Si bien su causa y fisiopatología sigue siendo desconocida, lo síntomas antes mencionados son razón suficiente para realizar un seguimiento al paciente. Según explicó el académico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Concepción, Dr. Gastón Nally Morante, si el dolor afecta a varios segmentos corporales por más de tres meses, “sale el carácter de crónico, porque significa que el sistema nervioso, tanto periférico como central, ha puesto en marcha sistemas de memoria que perpetúan este tipo de dolores”.
A diferencia del dolor agudo, este dolor crónico no tiene función fisiológica. “Si yo me pincho un dedo, yo necesito ese dolor para poder reaccionar y evitar dañar más mi dedo”, ejemplificó la docente de la Facultad de Ciencias Biológicas UdeC, Dra. Viviana Pérez Fernández. Eso no ocurre en caso de la fibromialgia.
El fisiatra describió el diagnóstico de esta enfermedad como algo “eminentemente clínico. Se basa en una obtención adecuada de historia clínica, minuciosa, para ver qué elementos estarían interfiriendo en este cuadro doloroso, o si hay elementos de alguna otra enfermedad que explicaran mejor el cuadro”. Esto, junto al examen físico y otros complementarios, permite encontrar elementos que guíen el diagnóstico hacia la fibromialgia y descarte otras patologías.
Tratamientos disponibles
“No hay un tratamiento, no hay una solución, las personas no se sanan de la fibromialgia. Entonces, la única forma es tratar los síntomas”, aseguró la Dra. Pérez, quien es parte del laboratorio de estudios neuroperiféricos del Departamento de Fisiología UdeC.
Con un enfoque integral, los profesionales buscan mejorar la calidad de vida del paciente. Analgésicos para aliviar el dolor, terapia kinesiológica y psicológica son la base. Por cada 3 mujeres, hay 1 hombre con fibromialgia. Afecta entre el 2 al 4% de la población del país y se observa con mayor frecuencia en personas entre los 30 y 50 años.
“Afecta la participación social, la actividad laboral, aumenta los gastos asociados a la salud y disminuye los ingresos personales y familiares. Entonces tiene una repercusión para la persona, su grupo familiar e incluso a nivel estatal”, observó el Dr. Nally.
Para la Dra. Pérez, es necesario siempre tener en consideración que “el dolor es una experiencia personal. Por lo tanto, una persona no siente el mismo dolor que otra persona, aun cuando el estímulo sea el mismo. Entonces, lo mismo pasa con la fibromialgia, y por eso también es importante trabajar este enfoque multidisciplinario de la terapia del dolor”.
Prevención de la fibromialgia
Consultado sobre el factor hereditario, el fisiatra explicó que “hay estudios que han demostrado genes que podrían estar vinculados con la fibromialgia. Sin embargo, esta enfermedad no es aplicada al 100% por la genética, ya que esta enfermedad se manifiesta con algunos elementos genéticos, pero también con elementos ambientales”.
En la Facultad de Ciencias Biológicas, en el laboratorio de estudios neuroperiféricos, investigadores UdeC buscan “mecanismos moleculares que regulen el dolor crónico”, explicó la Dra. Pérez. Hay proteínas y vías moleculares encargadas de llevar la señal al cerebro “y que se va a mezclar en cada persona con sus recuerdos, con sus emociones, y va a generar el dolor”. En caso del dolor crónico, el patológico presente en la fibromialgia, hay una desregulación de esa proteína que exacerba las señales y lo potencian.
“Es difícil hablar de prevención en este tipo de enfermedades porque no sabemos la causa”, declaró el Dr. Nally. Pese a eso, y tomando en cuenta los tres pilares de tratamiento (terapia física, salud mental y fármacos), el fisiatra considera positivo estimular a las personas a mantenerse activas, cuidando su salud mental con actividades de ocio y sociales, alimentándose de manera adecuada y controlando sus enfermedades crónicas.







