Con financiamiento del Ministerio de las Culturas, la carrera de Teatro de la Facultad de Humanidades y Arte de la Universidad de Concepción, UdeC, se adjudicó $100 millones para poner en marcha un ambicioso proyecto de creación de elencos universitarios, con el objetivo de profesionalizar la formación de sus estudiantes y estrechar el vínculo con la comunidad regional.
La iniciativa, financiada por la línea de economías creativas del Ministerio de las Culturas, permitirá que las y los estudiantes vivan una experiencia de montaje profesional que culminará con el estreno de dos obras —una de repertorio clásico universal y otra de dramaturgia chilena—, integrando además un novedoso plan de mediación para la formación de nuevas audiencias en el Teatro UdeC.
La iniciativa contempla la producción, montaje y difusión de dos obras: Lautaro, de Isidora Aguirre, y La tempestad, de William Shakespeare, integrando a estudiantes en un proceso de trabajo escénico de carácter profesional.
El Jefe de Carrera de Teatro, Sebastián Chandía Chiappe, destacó que este proyecto permitirá no sólo acercar más el teatro a las personas, sino que también será una fuente valiosa de conocimiento práctico para las y los estudiantes que trabajen en él.
“El quehacer de la puesta en escena va directamente relacionado con los contenidos, saberes y estrategias y didácticas que están presentes en las asignaturas de Teatro —por lo menos de actuación y de la línea del ámbito de desempeño de la actuación y también del diseño—, los estudiantes también se van a estar formando; es decir, van a estar aprendiendo. Porque finalmente uno como artista, como actor, como actriz, como cuerpo en escena siempre se está formando en cada uno de los proyectos que existen; como uno aprende, cada proyecto propone nuevas formas de hacer teatro puesto que son estructuras que dependen de formas de pensamiento arraigadas en un sujeto y en un cuerpo y en su experiencia”, dijo.
El proyecto contempla desarrollar una programación mínima de 12 funciones presenciales, realizar mediaciones y actividades formativas asociadas, alcanzar una asistencia estimada de entre 2 mil y 2 mil 600 personas, con participación relevante de públicos escolares, y dejar un sistema de documentación que permita proyectar institucionalmente la experiencia y consolidar capacidades para futuras programaciones del teatro universitario UdeC.
Junto con ello, se espera reactivar y poner en valor la compañía del TUC como una agrupación viva, que retorna a las tablas desde su esencia histórica, pero reinscribiéndose en una visión contemporánea, atenta a los lenguajes, debates y sensibilidades que configuran hoy el campo sociocultural y regional.
Fortalecer el teatro universitario
El académico de Teatro, Dr. Javier Ibarra Letelier, destacó que desde su formulación, el proyecto se estructuró sobre el eje de fortalecer el teatro universitario de la UdeC como un espacio capaz de producir, formar y circular con sentido territorial. “Por eso, repertorio, formación y públicos se pensaron como áreas conjuntas y como dimensiones de un mismo programa”, dijo.
“La formación se integra mediante la participación activa de estudiantes en escena y en asistencias vinculadas a dirección, producción, mediación y operación escenotécnica, en relación directa con la malla curricular; y el trabajo con públicos se incorpora a través de funciones escolares y generales, mediación, circulación territorial y acciones de vinculación con comunidades educativas. En ese sentido, la propuesta concibe al teatro universitario como una plataforma de creación, profesionalización y acceso cultural”, dijo.
Chandía relevó que la adjudicación del proyecto fue posible gracias al vínculo que existe entre la carrera de Tetro, la Corporación Cultural Universidad de Concepción y el Teatro UdeC.
“Asimismo, debió incidir favorablemente el hecho de que la iniciativa planteara un programa completo de creación, exhibición, circulación, mediación, registro y formación situada, con respaldo institucional y alianzas regionales. En conjunto, todo ello le da solidez tanto en el plano artístico como en el de gestión”, complementó el Dr. Ibarra.
Para Ibarra, el principal desafío será sostener, dentro de un período de 12 meses, una ejecución de alta complejidad que articule creación artística, trabajo pedagógico, mediación, difusión y circulación territorial, sin perder coherencia estética ni estándares de producción.
“Esto implica coordinar adecuadamente al núcleo creativo, los elencos, la participación estudiantil, las funciones en Corcudec, la circulación de Lautaro en Biobío y Ñuble, el trabajo del registro épico como eje actoral y el sistema general de evaluación del proyecto”, dijo.







