La influenza continúa siendo una de las principales infecciones respiratorias en temporada invernal. Esta infección respiratoria contagiosa, es producida por un virus que muta constantemente y afecta, principalmente a la nariz, garganta y pulmones, siendo sus síntomas más comunes la tos seca, dolores musculares, debilidad y fiebre, por lo que la vacuna es la principal herramienta para prevenir complicaciones graves de la enfermedad como neumonías e, incluso, la muerte.
Su tratamiento incluye reposo, uso de antivirales y una muy buena hidratación. En otras palabras, solo se puede atacar el síntoma, pero se deberá vivir el ciclo normal de la enfermedad.
Se transmite por medio de gotas de saliva que una persona contagiada bota al toser o estornudar. De ahí que las principales medidas preventivas tengan relación con evitar el contacto con personas infectadas, el uso de mascarillas y la aplicación de la vacuna anual.
La acción de la vacuna
La influenza es una de las infecciones incluidas en la “Campaña de Invierno”, iniciativa del Ministerio de Salud que promueve la inmunización preventiva. En el caso de esta enfermedad, se trata de un fármaco que cubre tres cepas.
“Generalmente, son influenzas que estuvieron circulando, en este caso, el H3N2, que nosotros supimos que anduvo en el hemisferio norte, en España, en Europa, en Estados Unidos” identificó el Jefe de Medicina Interna del Hospital Regional y profesor asistente del Departamento de Medicina Interna de la Universidad de Concepción, Dr. Miguel Aguayo Castillo.
El broncopulmonar estableció la importancia de la vacuna contra la influenza como la forma principal de prevenir la gravedad que puede traer consigo. La inoculación “previene principalmente la neumonía o miocarditis por influenza, cuadros graves de sepsis o de falla orgánica múltiple secundaria de infección viral”, detalló.
Para el profesional es fundamental que la mayor cantidad de gente se inocule, ya que se “genera un efecto epidemiológico, en que se limita la circulación viral”.
La docente de la Facultad de Farmacia UdeC, Dra. Caroll Beltrán Muñoz, explicó que los virus respiratorios mutan o cambian sus estructuras año a año, por eso el preparado cambia anualmente. “Además, las nuevas vacunas contienen las ‘instrucciones’ para producir antígenos, en lugar del antígeno en sí mismo, los que inducen respuestas de defensa eficientes y fuertes frente a estas estructuras nuevas que el propio organismo fabrica”, describió.
El Ministerio de Salud especificó que dos semanas después de la inoculación, el cuerpo ya se encuentra protegido, debido a la producción de los anticuerpos.
Vacuna contra la influenza: prevención de casos graves
Personal de salud, adultos de 60 o más años, enfermos crónicos entre los 11 y 59 años, embarazadas, infancias entre los 6 meses y el 5to año básico, trabajadores de la educación y de sectores avícolas, ganaderos y criaderos de cerdo. Todos estos grupos tienen derecho a recibir la vacuna contra la influenza de forma gratuita en la red de salud del país.
El caso de niñas y niños es el principal grupo de riesgo, ya que se transforman “en vectores importantes de contagio”, describió el pediatra broncopulmonar y docente del Departamento de Pediatría UdeC, Dr. Daniel Zenteno Araos, quien apuntó que las infancias son pacientes en riesgo de generar influenzas graves. Además, al estar en época de clases, en ambientes cerrados, con muchas personas en una sola sala, sin muchos ánimos de utilizar mascarillas, niños y niñas suelen contagiarse con mayor facilidad.
Para el Dr. Zenteno, quien es jefe del Equipo Respiratorio y Pediátrico del Hospital Guillermo Grant Benavente, “lo ideal es la vacunación universal. O sea, que todos nos vacunemos independiente de que existan factores de riesgo asociados o no”.
A esto se sumó el Dr. Aguayo, destacando que “a veces los niños y niñas los cuidan los abuelos o abuelas, y también contagian a los papás, contagian a los hermanos, contagian a los abuelos, y, obviamente, es un el círculo de la infección de cualquier infección viral”.







