El océano profundo ha dejado de ser un espacio lejano para convertirse en el epicentro de la estrategia científica nacional. Tras adjudicarse el último concurso de Institutos Milenio de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), el Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) oficializó el inicio de su segunda década de existencia.
Este centro de excelencia, que reúne a investigadores de la Universidad de Concepción (institución principal), la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad Austral de Chile y la Universidad Andrés Bello, se enfrenta al desafío de responder preguntas de magnitud global sobre la dinámica del océano profundo. La nueva estructura científica del IMO se divide en tres ejes estratégicos de investigación: la Hidrodinámica del océano abierto (L1), la Biología de aguas profundas y procesos biogeoquímicos (L2) y la Geodinámica marina (L3), esta última enfocada en la sismicidad y el riesgo de tsunamis. Además, incorpora un eje transversal de ciencia de datos e inteligencia artificial.

Impacto y desafíos: ciencia de frontera en el abismo
El IMO 2.0 nace con la ambición de alcanzar cuatro grandes impactos científicos: descifrar la frontera más profunda de la Tierra mediante la caracterización integral del sistema de subducción hadal; revelar nueva biodiversidad y paradigmas sobre la adaptación biológica a presiones extremas; realizar observaciones y modelizaciones pioneras utilizando ciencia de datos e Inteligencia Artificial; y avanzar en la ciencia de riesgos geológicos para crear las bases científicas de un sistema de alerta temprana de tsunamis.
Sin embargo, alcanzar estos objetivos implica superar desafíos tecnológicos monumentales. La investigación en zonas hadales requiere innovar para resistir presiones hidrostáticas extremas y operar en entornos de acceso remoto limitado. Según se estableció en el lanzamiento, se hace imprescindible el desarrollo de instrumentos capaces de detectar tanto eventos rápidos —por ejemplo: sismos— como procesos geológicos o evolutivos extremadamente lentos, integrando la observación y experimentación in situ con el monitoreo continuo.
Primera Reunión Anual 2026
El despliegue comenzó con la Primera Reunión Anual del IMO 2.0, un espacio diseñado para coordinar a los 9 investigadores principales —distribuidos estratégicamente entre las universidades del consorcio— con los nuevos talentos que se incorporan.
La Dra. María Lorena González, nueva Directora Ejecutiva del IMO, destacó que la importancia de esta instancia radica en ser «una oportunidad única para tener a todas las líneas de investigación juntas y poder planificar la mejor manera de avanzar en este nuevo proyecto».
Para el Dr. Osvaldo Ulloa Quijada, Director del IMO, el objetivo es generar una visión global: «Es clave que nuestros investigadores tengan la posibilidad de compartir, entusiasmarse y conocer la visión y los planes. Hemos juntado al equipo que venía del IMO 1.0 con las nuevas contrataciones y, sobre todo, con los jóvenes, para empaparnos de los objetivos científicos, educacionales y de redes».
Ulloa enfatizó que esta etapa cuenta con una ventaja competitiva: los datos recolectados en la reciente expedición JCATE. «Estamos en una pole position. Logramos colectar un material que nadie en el mundo tiene, lo que nos permite hacer ciencia de frontera desde el día uno».
En términos de las líneas de investigación, la Dra. Vera Oerder (IP L1) explicó que el trabajo inmediato busca «caracterizar y cuantificar la circulación profunda en el Pacífico Sureste, donde hay mucho desconocimiento». Por su parte, el Dr. Mauricio Urbina (IP L2) señaló que el foco estará en entender cómo los forzantes ambientales y tectónicos determinan las adaptaciones al océano profundo, destacando la plasticidad metabólica de los organismos hadales: «Cuando llega un pulso de alimento, como un cetáceo muerto, los organismos se llenan la panza en horas y tienen meses para digerir; su metabolismo es extremadamente plástico».

Finalmente, el Dr. Daniel Melnick (IP L3) resaltó el impacto de la colaboración con China: «Varias de las hipótesis y preguntas que queremos responder ya se comenzaron a contestar con los datos de JCATE (Joint China-Chile Atacama Trench Expedition). Ahora nos queda procesar y publicar; tenemos datos para al menos un par de años de trabajo integrando a las otras líneas».
La Reunión Anual IMO 2.0, que se desarrolló los días 30 y 31 de marzo en el Espacio MAS de la Vrid-UdeC, contempló dos jornadas de trabajo intensivo, con la realización de talleres, presentaciones de investigadores jóvenes, posdoctorantes, estudiantes de postgrado y sesiones plenarias de síntesis de ideas.
Constitución del Consejo Directivo
Un pilar central del renovado IMO es su gobernanza colaborativa. Por ello, se llevó a cabo la constitución del Consejo Directivo, integrado por los Vicerrectores de Investigación de las cinco universidades asociadas, quienes velarán por el cumplimiento de los objetivos estratégicos y la disponibilidad de infraestructura de alta tecnología para todo el equipo.
Bajo las bases de ANID, este Consejo tiene un rol estratégico: es el responsable de la gobernanza, la planificación estratégica, la gestión de recursos y, fundamentalmente, de asegurar que el equipamiento de alta tecnología esté a disposición de todos los integrantes del consorcio.
La Dra. Andrea Rodríguez Tastets, Vicerrectora de Investigación y Desarrollo de la UdeC, afirmó que este consejo «da muestra de una estructura inclusiva que mira el progreso de la investigación nacional. La UdeC tiene la responsabilidad del manejo de recursos y el liderazgo científico, pero estamos conscientes de que no podemos lograr avances si no trabajamos en conjunto».
Desde la Universidad de Chile, el Vicerrector de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Chile (UChile), Dr. Christian González-Billault, calificó al IMO como «un nítido ejemplo de cómo las universidades, a través de la investigación de frontera, pueden construir un país». En la misma línea, la Vicerrectora de Investigación y Postgrado de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), Dra. María Angélica Fellenberg Plaza, destacó la necesidad de entender nuestros recursos oceánicos: «Tenemos miles de kilómetros de costa y debemos entender qué existe para aprovecharlo en nuestro beneficio y anteponernos a desastres».

El Vicerrector de Investigación, Desarrollo y Creación Artística de la Universidad Austral de Chile (UACh), Dr. Luis Miguel Pardo Suazo, expresó el orgullo institucional de participar con «nuestros mejores soldados» en áreas críticas como el estudio de terremotos de gran magnitud, mientras que la Vicerrectora de Investigación y Doctorado de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Dra. Carolina Torrealba Ruiz-Tagle, subrayó que el IMO «ha logrado posicionar a la oceanografía en las primeras ligas internacionales, haciéndonos soñar con la exploración y el descubrimiento como parte de la identidad nacional».
Ceremonia de lanzamiento del IMO 2.0
El segundo día se realizó la ceremonia de lanzamiento oficial, que marcó el inicio formal de los próximos 10 años de financiamiento ANID. En este espacio se subrayó que el IMO fue uno de los dos únicos proyectos adjudicados entre 34 postulaciones altamente competitivas.
La subdirectora(s) de Centros de Investigación Asociativa de ANID, Nicole Ehrenfeld, destacó vía telemática que esta renovación «reconoce una trayectoria consolidada de contribuciones al conocimiento de nuestros sistemas marinos. Esta nueva etapa generará aportes trascendentales para Chile y la comunidad científica internacional».
El Rector de la UdeC, Dr. Carlos Saavedra Rubilar, puntualizó que la colaboración interuniversitaria permite «expandir las preguntas más allá de la oceanografía, integrando la geología y la geofísica». Saavedra enfatizó que se abren oportunidades para incorporar desafíos tecnológicos relevantes para la exploración de la fosa.
Uno de los momentos de mayor impacto visual y científico de la jornada fue la presentación del testimonio y los resultados preliminares de la Expedición JCATE 2026. La Dra. Valeria Cortés, investigadora postdoctoral IMO-PUC, junto al Dr. Mauricio Urbina, investigador principal del IMO-UdeC, expusieron los alcances de la misión en la Fosa de Atacama, destacando el valor de los experimentos biológicos realizados in situ y la inédita recolección de material biológico y sedimentario.
Estas ponencias fueron coronadas con la exhibición de un cautivador registro audiovisual de la expedición, una delanto del futuro trabajo documental de IMO, que fue presentado por el director de extensión del instituto, Pablo Rosenblatt, quien a través de las imágenes permitió a la audiencia sumergirse en la profundidad del abismo y dimensionar la magnitud de la proeza tecnológica y humana alcanzada por el equipo chino-chileno.
Finalmente, el Dr. Marcos Moreno, director alterno del IMO 2.0, expuso la visión científico-técnica de esta etapa: «Queremos integrar datos. No solo trabajar en una especialidad biológica, sino integrar procesos de geología para entender cómo interactúan. Debajo del mar, la tectónica de placas domina el relieve y genera los terremotos que derivan en tsunamis». Moreno destacó la urgencia de innovar tecnológicamente: «Llegar al fondo del mar es extremadamente caro y requiere soportar presiones brutales. Nuestro plan es ocupar tecnologías nuevas y tal vez pensar en una plataforma como IDOOS u otra frente a Chile Central, una de las zonas más sísmicas del país».
Con una dotación de científicos de élite y el acceso a datos inéditos sobre la Fosa de Atacama, el IMO 2.0 se prepara para descifrar la última frontera de la Tierra, sentando las bases para sistemas de alerta temprana más precisos y revelando la biodiversidad oculta que habita a más de 8.000 metros de profundidad.

El horizonte 2026-2027: lo que viene para el IMO 2.0
Tras el éxito del lanzamiento, el IMO inicia un intenso cronograma para el resto de 2026 y el inicio de 2027. Actualmente, el Instituto se encuentra en la denominada «Etapa Silenciosa», que consiste en el análisis exhaustivo en laboratorio de las muestras y videos obtenidos en la Fosa de Atacama.
«Estamos en una posición privilegiada porque tenemos información que nos va a permitir, desde el día uno, hacer ciencia de frontera. Son descubrimientos que serán tremendamente importantes», asegura el Dr. Osvaldo Ulloa. El Director adelantó además que la colaboración con China se intensificará: «Nuestros colegas del IDSSE-CAS están muy entusiasmados en volver. Existe la posibilidad de realizar una nueva expedición a inicios de 2027 para cubrir la parte sur de la fosa, entre Caldera y Valparaíso».
Además de las expediciones, el IMO se prepara para la transferencia tecnológica, explorando el uso en nuestras aguas de un «planeador hadal», único en el mundo. En el ámbito académico, el Dr. Marcos Moreno proyecta que «el desafío es transformar este puzzle de datos en modelos de riesgo geológico. Tenemos las capacidades intelectuales y Chile es un laboratorio natural para atraer a los mejores científicos del mundo».
Finalmente, en el plano internacional, Chile se prepara para ser el epicentro del conocimiento hadal: tras una conferencia hadal en Nueva Zelanda en noviembre de 2026, el IMO se preparará para organizar la quinta conferencia internacional de Ciencia Hadal en Chile durante el año 2027, posicionando el liderazgo internacional de Chile en el estudio del océano profundo.







