Apagar una luz, separar residuos, coordinar compras responsables o recorrer el campus con una mirada más consciente, se han transformado en hábitos que configuran una cultura compartida al interior de la Universidad de Concepción. Para evaluar esas prácticas cotidianas, se realizó la tercera aplicación de la Encuesta de Cultura para la Sustentabilidad UdeC, una iniciativa orientada a conocer cómo la comunidad universitaria vive, entiende y proyecta la sustentabilidad en su quehacer diario, identificando avances, tensiones y oportunidades para su fortalecimiento institucional.
Desde una perspectiva estratégica, el Director de UdeC+Sustentable, Dr. Alejandro Tudela Román, enfatizó que el valor de esta medición radica en su capacidad para visibilizar lo que muchas veces permanece fuera del radar de la comunidad universitaria.
“La Universidad de Concepción viene desarrollando acciones en sustentabilidad desde hace bastante tiempo, algunas de las son desconocidas por la comunidad. La encuesta nos permite conocer cuánto se sabe de lo que hemos venido haciendo y cómo se entiende la sustentabilidad en un sentido amplio, para así ajustar nuestras estrategias de comunicación y visibilización, fortaleciendo un cambio cultural que necesariamente toma tiempo”.
Tercera versión de la Encuesta de Cultura para la Sustentabilidad
Entre los principales resultados de la Encuesta de Cultura para la Sustentabilidad, está el posicionamiento del Programa de Oficinas Verdes (POV) UdeC como una de las iniciativas más reconocidas y valoradas por la comunidad universitaria.
“El POV es un espacio sociolaboral, de incorporación voluntaria, donde la sustentabilidad pasa por reconocer que el entorno de trabajo no solamente es un espacio físico, sino un espacio de convivencia y, dado aquello, también de bienestar de quienes lo integran”, detalló Alejandro Tudela.
En tanto, la encargada de Cultura para la Sustentabilidad de UdeC+Sustentable y coordinadora de la encuesta, María Fernanda Morales Ortiz, explicó que “Oficinas Verdes aparece de manera consistente como un espacio donde la sustentabilidad deja de ser un concepto abstracto y se vive en el día a día”. Agregó que “la encuesta muestra que quienes participan del programa lo reconocen como una experiencia que fortalece el trabajo colectivo, permite implementar prácticas cotidianas y genera conversaciones sobre el cuidado del bienestar laboral, desplazando la responsabilidad desde lo individual hacia lo colectivo”.
Más allá de las acciones específicas, quienes participan del Programa destacan su impacto como un dispositivo de cambio cultural, que fortalece la cohesión de los equipos de trabajo y desplaza la responsabilidad desde lo individual hacia lo colectivo, consolidando una comprensión compartida de la sustentabilidad como tarea común.
Gestión de residuos, energía y formación
Otra línea de participación ampliamente mencionada en los resultados de la Encuesta, se vinculan con la gestión de residuos y la economía circular. La separación de residuos, la instalación y uso de puntos limpios, así como el reciclaje de papel, plásticos, latas, vidrios y residuos electrónicos, forman parte de prácticas ya instaladas en distintos espacios universitarios. No obstante, la encuesta también visibiliza tensiones relevantes, como la percepción de falta de información, la escasa disponibilidad de contenedores en algunos sectores y dudas respecto a la eficiencia de la cadena de reciclaje.
En este contexto, María Fernanda Morales, destaca el valor estratégico del instrumento. “La Encuesta nos permite hacer visible cómo la comunidad universitaria vive y entiende la sustentabilidad en su quehacer cotidiano. No se trata solo de levantar datos, sino de reconocer avances, identificar brechas y orientar acciones concretas que fortalezcan un cambio cultural al interior de la Universidad”.
Planteó que “hoy vemos que existe una alta disposición a participar, pero también la necesidad de mejorar la comunicación, generar condiciones para el involucramiento y asegurar que las iniciativas no dependan solo de esfuerzos individuales, sino que se consoliden como parte de un proyecto institucional compartido”.
La encuesta releva, además, el valor del campus como territorio de aprendizaje. Inventarios de especies, recorridos por árboles emblemáticos, caminatas en Campus Naturaleza UdeC y actividades de restauración y limpieza de espacios naturales son descritas como instancias formativas que transforman al campus en un aula viva. Estas experiencias fortalecen una relación más consciente con el territorio universitario, aunque muchas veces dependen de proyectos acotados o de grupos específicos, sin integrarse plenamente a la dinámica cotidiana de la vida universitaria.
En el ámbito de la formación y la docencia, una parte significativa de la participación se articula en torno a cursos de sustentabilidad, programas de capacitación de agentes de cambio y la incorporación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en asignaturas.
El instrumento señala que la comunidad académica UdeC destaca cómo estos aprendizajes se traducen en prácticas pedagógicas concretas, como el uso consciente de materiales, la reutilización de residuos o el trabajo en áreas verdes.
En este ámbito, la principal brecha identificada es la dificultad para escalar estas experiencias y asegurar su continuidad, evitando que dependan exclusivamente de la voluntad individual de docentes o equipos específicos.
Esta tercera aplicación de la Encuesta evidencia, además, una comprensión extendida de la sustentabilidad, que integra dimensiones sociales y culturales, asociadas no sólo al cuidado ambiental, sino también a la justicia social, el bienestar y la relación ética con su entorno. En este sentido, iniciativas vinculadas a inclusión y diversidad, enfoque de género y cuidados, interculturalidad, trabajo con comunidades y proyectos de vinculación con el medio son reconocidas como parte del compromiso institucional con esta materia.
A partir de la información obtenida, esta Encuesta de Cultura se consolida como una herramienta estratégica de seguimiento y evaluación, que permite monitorear la evolución del cambio cultural al interior de la Universidad de Concepción y orientar decisiones institucionales basadas en evidencia, con impacto tanto en la comunidad universitaria como en su entorno social más amplio.







