La capacidad técnica y académica de la Universidad de Concepción se ha puesto una vez más al servicio del país ante la actual situación de catástrofe. A través de su oficina de multiamenazas, la UdeC ha iniciado una estrecha colaboración con el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), luego de que geógrafos de la oficina de reducción del riesgo de desastre de dicha institución contactaran a la unidad para articular un apoyo especializado.
Esta sinergia se ha materializado gracias a la gestión del Director del programa de educación en desastre UdeC, Óscar Cifuentes Zambrano, quien facilitó imágenes satelitales de alta resolución entregadas oficialmente bajo protocolos de emergencia.
El núcleo de este trabajo consiste en la interpretación y procesamiento de información espacial crítica que permite conformar una red de datos actualizada. Para lograr este objetivo, la oficina ha convocado a un equipo de respuesta rápida integrado por estudiantes y profesionales egresados de las carreras de Geografía y Geología de la Casa de estudios, quienes forman parte de este grupo de investigación desde su creación.
El despliegue de estos expertos busca generar insumos técnicos de alta precisión que permitan a Senapred tomar decisiones informadas, especialmente en lo que respecta a la identificación de viviendas afectadas y la validación de la información que entregan los municipios.
Al respecto, la docente de la Universidad de Concepción y Directora del Grupo de Investigación Multiamenazas del Bíobío, Dra. Edilia Jaque Castillo, destacó el rigor técnico de la labor realizada, «este es un análisis más técnico con información satelital de alta calidad y con alta resolución que nos permite tener esa información clave para entregarle a Senapred, fundamentalmente para tomar acciones en la emergencia».
Este análisis se sustenta en una trayectoria sólida que la Universidad de Concepción mantiene desde el año 2015 en el estudio de fenómenos como incendios forestales y remociones en masa. Durante casi una década, el equipo ha perfeccionado la generación de mapas de multiamenazas y peligro de incendio, utilizando el rigor de la investigación académica para resolver problemas territoriales urgentes.
Finalmente, este esfuerzo representa la consolidación de la ciencia aplicada al territorio. Como señala la académica, el objetivo es que el conocimiento generado en las aulas se convierta en una herramienta indispensable para la protección civil: «Hemos usado el contexto de las tesis de grado, de magíster o de doctorado para abordar esta ciencia aplicada, pero aplicada al territorio y que le sirva a las personas que hoy día están afectadas, pero también a los gestores que hoy día les va a tocar gestionar el desastre».







