Chillán, Los Ángeles y Concepción. Los cuatro candidatos a la Rectoría de la Universidad de Concepción para el período 2026-2030 participaron esta semana en una serie de debates que marcaron la recta final del proceso electoral. En las tres jornadas se contrastaron diagnósticos, estilos de conducción y propuestas para los próximos cuatro años, de cara a una elección que definirá el rumbo de la principal universidad regional del país.
En ese contexto, Jacqueline Sepúlveda centró sus intervenciones en una idea fuerza: la Universidad de Concepción necesita un nuevo liderazgo, con capacidad de conducción, claridad en las prioridades y visión de futuro para proyectar a la institución hacia una nueva etapa de excelencia, sustentabilidad y mayor cuidado de su comunidad.
La profesora titular y exvicerrectora ha planteado que la Universidad debe volver a alinear sus prioridades institucionales con las necesidades de su comunidad, en un escenario marcado por desafíos relevantes para la próxima rectoría: el deterioro de la convivencia y de la salud mental, el crecimiento de la burocracia interna, la pérdida de liderazgo institucional y la necesidad de una mayor integración entre los distintos campus.
Uno de los puntos que Jacqueline Sepúlveda enfatizó con más fuerza fue la descentralización. Su propuesta considera mayor autonomía e integración para los campus, especialmente en Chillán y Los Ángeles. En el caso de Chillán, plantea un nuevo modelo de gestión que entregue más autonomía y que permita abrir nuevas carreras relevantes para el desarrollo científico-tecnológico de la zona, especialmente vinculadas a la ingeniería y en sintonía con la vocación agroindustrial del campus.
Para Los Ángeles, en tanto, propone corregir la falta de representatividad del campus, de manera que tenga participación real en el Consejo Académico, con derecho a voz y voto.
La candidata también insistió en que su propuesta no apunta a un cambio por el cambio, sino a un cambio de estrategia, de mirada y de conducción. En materia económica e institucional, su programa propone fortalecer la vinculación con el sector productivo, crear un consejo consultivo que acerque a la UdeC a las realidades regionales y nacionales, y promover cátedras de investigación con apoyo privado. Junto con ello, plantea priorizar la mejora de remuneraciones y la recuperación de beneficios perdidos en la medida en que existan condiciones financieras para hacerlo.
A lo largo de este proceso, Jacqueline Sepúlveda ha insistido en que su propuesta para una mejor universidad no se juega solo en indicadores o rankings, sino también en la capacidad de volver a cuidar a su gente, fortalecer el sentido de comunidad y construir una institución con proyecto, autoridad y horizonte.
Este viernes, la comunidad universitaria tendrá la responsabilidad de elegir entre distintas visiones de futuro. Tras tres debates en los tres campus, la decisión será sobre qué liderazgo está en mejores condiciones de conducir a la Universidad de Concepción en los años que vienen.







