Con juegos, deportes, talleres educativos y actividades al aire libre, la Universidad de Concepción dio inicio a una nueva versión de “Vacaciones Entretenidas” en el Campus Chillán, una iniciativa orientada a ofrecer un espacio seguro, formativo y recreativo para los hijos e hijas del personal universitario durante el período estival.
Una vez más, el programa ofrece un espacio de aprendizajes y diversión para las y los 48 hijas e hijos de las funcionarias y funcionarios del campus que, en la primera jornada, participaron del taller “Conociendo las aves en la UdeC”, en un día totalmente soleado que acompañó la actividad al aire libre.
El subdirector de la UdeC Campus Chillán, Dr. Daniel Sandoval Silva, entregó un saludo de bienvenida a los asistentes, destacando el carácter formativo y seguro de la iniciativa.
“En este espacio que es absolutamente seguro, todas las actividades propuestas fueron pensando en ustedes, en que las puedan disfrutar. Yo quiero felicitarlos, desearles que lo pasen muy bien, que pregunten todo lo necesario para aprender y pasarlo bien. Y a sus padres quiero decirles que pueden estar muy tranquilos, porque van a estar muy bien acompañados y cuidados”, expresó a los asistentes, entre los que también estaba su hija, Millaray.

Por su parte, la Jefa de Servicios Estudiantiles, Dise Chillán, Vilna Ortiz Lovera, les dio la bienvenida y relevó que “es súper entretenido para los papás venir a trabajar con sus hijos, sabiendo, además que están en un lugar seguro, donde lo van a pasar bien».
Así mismo, detalló que «serán dos semanas de actividades, lunes, miércoles y viernes, durante la mañana, que incluyen diferentes iniciativas, entre ellas conocer las aves, interactuar con animales, conocer el proceso de incubación de las aves de corral, cuentacuentos, deportes, entre otros. Lo van a disfrutar mucho”.
Educación ambiental y recreación en Vacaciones Entretenidas Campus Chillán
La actividad inaugural de Vacaciones Entretenidas en Campus Chillán, estuvo a cargo de la Dra. Paula Aravena Bustos, Directora del Centro de Educación y Rehabilitación en Fauna Silvestre Andes UdeC y su equipo.
“Conociendo las aves en la UdeC”, contempló observación de aves, recorridos por el campus, uso de binoculares y catalejos, trabajo con taxidermia con fines educativos, construcción de nidos y dinámicas lúdicas.
“En esta actividad en particular los niños y niñas van a ver aves, principalmente, y van a conocer su historia y biología, cuántas aves viven en el campus, y no solo lo van a saber verbalmente de parte de las monitoras, sino que también, fotográficamente. Las monitoras andan con una serie de trípticos, fotografías, para ayudar a los niños a verlas más de cerca. Luego van haciendo recorridos por el campus en módulos para ver las aves con binoculares y catalejos. Se van a dividir en grupos; unos van a trabajar con taxidermia, viendo las aves que en algún momento fueron nuestros pacientes y que por alguna razón no pudieron sobrevivir, nosotros los transformamos en taxidermia con fines educativos.Otros equipos van a construir nidos, van a hacer actividades lúdicas que involucran aprendizajes».
La académica UdeC destacó que «nuestros monitores son muy buenos, son alumnos de quinto año o tesistas de la Facultad de Ciencias Veterinarias, que son voluntarios del Centro de Rehabilitación, así que tiene vasto conocimiento en aves y les va muy bien explicándole a las niñas y niños”, comentó.
Tras la explicación, los asistentes se dividieron en grupos, se despidieron de los papás y comenzaron los recorridos provistos de gorro, bloqueador y agua.
Un espacio seguro y educativo
Para el académico de la Facultad de Agronomía y papá de José Antonio y Aníbal Moya, de 11 y 5 años, Dr. Ernesto Moya Elizondo, esta es una oportunidad y una instancia de colaboración entre la UdeC y su personal.
“El año pasado participaron y tuvieron una buena experiencia, por eso quisieron repetirla este año. Permite conciliar vida familiar y laboral, da un espacio para que ellos estén haciendo cosas útiles, estén aprendiendo de una manera más lúdica y, por otra parte, uno tiene un tiempo para avanzar en la actividad laboral, sabiendo que ellos están aprendiendo y que no están frente a una pantalla», detalló y agregó que «esta de alguna manera también una oportunidad para incentivarlos desde chicos para que vean a la Universidad como una casa”.
En el caso de Ingrid Sanhueza Zapata, delegada de Sustentabilidad para Campus Chillán y Los Ángeles, mamá de Renata González, de 7 años, es la primera vez que su hija participa en esta actividad.
“Trabajar sabiendo que mi hija está en un área natural y no en la casa, en el computador o en su tablet, que ella puede estar en contacto con la naturaleza, que es algo que ambas disfrutamos mucho, me hace muy feliz”, sostuvo.

Promoviendo el bienestar infantil
La experiencia también fue destacada por los propios participantes, quienes valoraron el aprendizaje, la convivencia y el contacto con la naturaleza. “Me gusto venir, conocer nuevas personas y escribir datos sobre animales” afirmó Aníbal Folch del Río, de 8 años.
Coincidió con él, Mateo Catalán Aedo, de 8 años, para quien fue un primer día muy enriquecedor: “Es primera vez que vengo con mi hermano, Lucas, y a los dos nos gustó mucho. Llegué con algo de sueño en la mañana, pero al poco rato me entusiasmé jugando con los amigos nuevos, interactuando con la naturaleza y aprendiendo sobre las aves. Vimos y escuchamos queltehues, palomas y zorzales y los otros que se me olvidaron. Quiero venir a las otras jornadas”, aseguró.
Isidora Osses Vildósola, de 15 años, ya ha venido al menos en ochos ocasiones y volvería a venir: “Me pareció súper bien que aprendiéramos harto de las aves y, sobre todo, que saliéramos a reconocer. Me reencuentro con hartos amigos de otros años. Me gusta porque puedo salir, conocer más gente y, obvio, espero el final de las dos semanas, cuando vamos a la piscina”, concluyó.







