Un completo análisis y proyecciones económicas para 2026 y 2027 desarrolladas por el grupo de investigación liderado por el profesor Iván Araya, forman parte de la publicación semestral titulada Informe Económico Regional UdeC, cuya edición N°58 se presentó este miércoles 26 de marzo de 2026 en el Club Concepción, con la participación de autoridades de universitarias, autoridades del sector público, representantes gremiales y gerentes de empresas del sector privado, académicos regionales, profesionales y estudiantes de postgrado.
“En el escenario internacional, la evolución de las economías de nuestros socios comerciales difiere en su ajuste hacia el largo plazo. Estados Unidos al igual que China siguen moderando su crecimiento mientras que la Unión Europea seguirá mostrando signos de un crecimiento más robusto en los próximos años. Esto ha implicado un escenario externo desfavorable para nuestra región durante 2025 y altamente incierto para los años 2026 y 2027. Esto contrasta a nivel país donde el escenario seguirá siendo favorable, especialmente el sector minero”, indicó el profesor Iván Araya Gómez.
“En el plano interno, la inflación va a converger a su meta durante el primer trimestre de 2026 permitiendo bajas adicionales en las tasas de interés durante el 2026 y 2027. Esto sumado a mejores expectativas, han contribuido en forma positiva al consumo y la inversión privada. Esto ya ha sido capturado por los datos de 2025 y se extenderá con mayor robustez durante 2026 y 2027”, explicó el investigador y académico del Departamento de Economía UdeC.
El profesor detalló que “este escenario contrasta con la región donde el consumo de hogares a pesar de mostrar signos de recuperación el 2025 aún es modesta. Por otra parte, a pesar de los esfuerzos más coordinados de los distintos actores de la región para potenciar la inversión después del cierre de Huachipato, la inversión requiere tiempo para que se materialice por lo tanto no vemos mejores resultados hasta el 2027”.
Shocks del petróleo y estanflación
Respecto a la situación del impacto del alza del precio de las gasolinas y del diésel en Chile en $370 y $580 respectivamente, el profesor señaló que “se planteó que la mayor atención y preocupación ha estado orientada hacia el impacto inflacionario producto de estas alzas lo que resulta aún un análisis prematuro sin saber la duración y magnitud de estas alzas. Es correcto anticipar que la inflación medida por el índice de precios al consumidor (IPC) debería ser relativamente más alto en los próximos meses (abril y mayo) afectando el IPC mensual a valores sobre el 1%”.
“Sin embargo, esto no significa que la economía vaya a retroceder en materia de inflación, especialmente considerando que esta alza es transitoria y los precios de las gasolinas deberían retroceder lo que implicaría que la inflación debería nuevamente retornar a su objetivo de mediano plazo en la segunda mitad del año”, añadió.
Por otro lado, también es importante considerar que el aumento del precio de las gasolinas incrementa varios productos de la canasta del IPC en forma transitoria y esto puede ser mirado como un “impuesto” al consumo al encarecerlo y un “impuesto a la producción” y por lo tanto es contractivo. En otras palabras, afecto los precios en forma inmediata, pero reduce o desacelera de actividad económica.
Respecto a este último punto, el economista finalizó explicando que “la teoría económica y la evidencia de otros episodios similares en el pasado nos muestra que este efecto de costos (shock de oferta) genera estanflación. En este fenómeno coinciden el estancamiento económico, la inflación y un alto desempleo. Su relevancia va a depender de la persistencia de estos altos precios del combustible en el tiempo”.







