“Lamentamos mucho su partida, porque a ella todavía le queda mucho por dar. Y, sin duda, habría continuado siendo una muy buena contribución al trabajo y desarrollo del Departamento”, son las palabras del director del Departamento de Ingeniería Metalúrgica de la Universidad de Concepción, Dimet, Fernando Parada Luna, ante el sensible fallecimiento de la profesora e investigadora, Dra. María Cristina Ruiz Paredes (Q.E.P.D.)
La doctora Ruiz se integró el Dimet como profesora, en 1976, desarrollando investigaciones sobre procesamiento de minerales y sustentabilidad en la industria extractiva. Su trabajo contribuyó a promover una minería más limpia, eficiente e innovadora y dejó una profunda huella en la formación de generaciones de profesionales y en el desarrollo científico de la minería y metalurgia.
Obtuvo el título de Ingeniera Civil Metalúrgica en la Universidad de Concepción, en 1973 y consciente de la necesidad de profundizar en los aspectos más técnicos y científicos de la metalurgia química, buscó formación de postgrado en los Estados Unidos. En 1985, alcanzó el grado de Doctor of Philosophy (Ph.D.) en Metalurgia por la Universidad de Utah, uno de los centros neurálgicos de la investigación minera, proporcionándole esto una perspectiva global y acceso a metodologías de vanguardia que luego trasladaría a sus laboratorios en Concepción.
María Cristina cursó su doctorado a principio de la década del 80 que fue justo el periodo en el que estudié, comentó el director del Dimet, “entonces no alcanzó a hacerme clases, pero la conocí volviendo del postgrado y después trabajamos juntos por muchos años, coincidimos en la misma área en la parte académica”.
En ese contexto, Parada recuerda la amabilidad que caracterizó siempre a la profesora, “fue muy amable, respetaba a todas las personas y fue muy acogedora con la gente, con los alumnos memoristas, siempre los trataba muy amablemente”, recordó.
Otro aspecto que destacó Fernando Parada fue el trabajo de investigación muy cohesionado que realizó junto a su marido y también profesor e investigador del Dimet, Rafael Padilla Durán, “los dos hicieron un grupo y fueron muy exitosos en los proyectos, en las publicaciones y siempre muy amables con sus estudiantes, los invitaban a su casa, muchos de ellos extranjeros, a quienes también acogieron. Era muy buena persona preocupada de que se cuidaran los estudiantes”, precisó.
Aunque en pregrado tenía un poco de fama de ser más exigente, los estudiantes siempre tenían buenos comentarios para ella. “La verdad es que cuando se publicó su fallecimiento en las redes sociales han dedicado mensajes muy cariñosos, buenos recuerdos. Nunca faltaba a clases, cumplía con su horario, era muy muy respetuosa de todas las reglas. En ese aspecto era muy poco común entre todos los que trabajamos acá en Chile en general, además en las reuniones siempre realizó un aporte positivo para el Departamento, viendo lo mejor para todos”.
Uno de sus últimos reconocimientos fue su inclusión en el Ranking Elsevier-Stanford 2025 como parte del 2% de científicos más citados del mundo por su trayectoria e impacto anual es la culminación de una carrera de excelencia internacional.







