Con una alta participación de la comunidad universitaria y actores externos, la Universidad de Concepción realizó una nueva versión del ciclo de conversatorios “Vínculos y Territorios: Contribuciones desde la Academia”, instancia que en esta oportunidad abordó el rol del voluntariado universitario frente a situaciones de emergencia.
La actividad, desarrollada en el Auditorio UdeC (Facultad de Humanidades y Arte), fue organizada por la Vicerrectoría de Relaciones Institucionales y Vinculación con el Medio, y tuvo como eje el conversatorio “Voluntariado Universitario en contextos de emergencia”. En él participaron representantes del mundo público, social y estudiantil, junto a la academia, en un espacio que permitió analizar aprendizajes, desafíos y proyecciones tras la catástrofe que afectó a las regiones de Ñuble y Biobío durante el verano.
El Director de Extensión de la Universidad de Concepción, Claudio Jiménez Águila, destacó el valor de generar estos espacios de encuentro, señalando que “Vínculos y Territorios tiene como directriz abrir instancias de conversación con actores externos, relevando experiencias que fortalezcan la política de vinculación con el medio”. En ese sentido, subrayó que el voluntariado universitario ha evolucionado hacia un modelo más estructurado: “No es un trabajo asistencialista, sino uno profesional, con formación, coordinación y un vínculo directo con las necesidades de los territorios”.

Desde el ámbito público, la Directora Regional del Instituto Nacional de la Juventud (INJUV), Jimena Jorquera Fuentealba, valoró la instancia como una oportunidad para revisar lo aprendido tras la emergencia. “Siempre es bueno repasar los aprendizajes de estas experiencias y también transmitir el modelo de voluntariado que hoy tenemos, que es más responsable y organizado”, indicó. Asimismo, destacó el rol de las y los estudiantes, relevando especialmente el trabajo de la vocalía de trabajos comunitarios de la Universidad, que se desplegó durante días en terreno.
La autoridad también enfatizó la importancia de proyectar este trabajo en el tiempo, considerando que las consecuencias de la emergencia aún persisten. “Si bien pasó el momento más crítico, todavía hay necesidades importantes, como vivienda y apoyo psicológico. Por eso es clave avanzar hacia un modelo de voluntariado permanente, con una lógica de servicio comunitario”, sostuvo.
Por su parte, Constanza Gómez Neira, vocal de Trabajos Comunitarios de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción, destacó el compromiso del estudiantado y el trabajo colaborativo impulsado durante la emergencia. “Estamos cumpliendo nuestra labor como estudiantes de una universidad social, trabajando en conjunto con las instituciones y con nuestros compañeros y compañeras para apoyar a las familias afectadas”, señaló.
En esa línea, valoró la articulación de múltiples voluntariados y organizaciones estudiantiles que participaron en labores de remoción de escombros, reconstrucción, apoyo en salud, atención veterinaria y acompañamiento a las niñeces en sectores como Penco y Lirquén.
“Este tipo de instancias también permite visibilizar el trabajo realizado y reflexionar sobre lo que hicimos bien y lo que debemos mejorar”, agregó.
La jornada contempló además el reconocimiento institucional a los distintos voluntariados de la Universidad de Concepción, con la entrega de certificados por facultad, destacando el compromiso y la participación de más de 500 estudiantes y egresados en el despliegue realizado durante la emergencia.






