El 25 de febrero el Observatorio Vera C. Rubin emitió sus primeras alertas científicas, marcando un hito histórico para la astrofísica. Estos datos -que en la primera noche alcanzaron los 800 mil- informaron a la comunidad científica sobre nuevos asteroides, estrellas en explosión y otros cambios en el cielo nocturno.
Ante tal volumen de información, resulta imposible revisarlos sin recurrir a herramientas que los analicen y los clasifiquen. Ese es el rol que cumplen los brokers, plataformas inteligentes que utilizan algoritmos de aprendizaje automático para filtrar, ordenar y clasificar las alertas antes de distribuirlas a los equipos científicos y observatorios.
Uno de esos brokers es ALeRCE, plataforma desarrollada en Chile y dirigida por el académico de la Facultad de Ingeniería, Dr. Guillermo Cabrera Vives.

“ALeRCE toma todas estas alertas y las clasifica, lo que las hace más fácil de digerir para sistemas que puedan estar desarrollando la comunidad científica o para la comunidad científica directamente”, explicó su Director.
Según contó, el trabajo con el Observatorio Vera C. Rubin comenzó en septiembre del año pasado, cuando iniciaron un proceso de comisionado “en el que estuvimos probando los sistemas juntos con Rubin. Recién, la última semana de febrero de este año se decidió hacer estas alertas públicas. Entonces, desde que se definió esto, los brokers, incluyendo ALeRCE, empezaron a hacer sus alertas públicas”.
ALeRCE es un proyecto colaborativo impulsado por el Instituto Milenio de Astrofísica (MAS), el Centro de Modelamiento Matemático (CMM), Data Observatory y la Universidad de Concepción (UdeC), integrando conocimiento en astronomía, ingeniería, ciencia de datos y desarrollo tecnológico.
ALeRCE y la oportunidad para Chile
Con respecto a la relevancia de este hito para el país, Cabrera dijo que “tenemos la ventaja que somos uno de los mejores países a nivel mundial en términos de la calidad de nuestros cielos para la observación astronómica. ¿Qué quiere decir esto? Que se invierten muchos recursos que vienen de otros países para construir los mejores telescopios del mundo, acá en Chile. Y nosotros, solo por estar acá, tenemos acceso a los datos de esos telescopios”.
Esto, dijo, “nos permite tener la oportunidad de generar algoritmos de inteligencia artificial muy avanzados para astronomía, porque hoy en día los algoritmos de inteligencia artificial van muy asociados a los datos que usan para entrenar esos algoritmos. Y nosotros en Chile tenemos los mejores datos en astronomía, y eso implica que podemos tener los mejores modelos de inteligencia artificial para ese campo”.
“Esta es una de las pocas áreas donde realmente somos competitivos en inteligencia artificial a nivel mundial. Es muy difícil que compitamos contra ChatGPT, por ejemplo, o Gemini, porque las empresas detrás de esto ya tienen todos esos datos guardados. Pero en astronomía es donde tenemos una oportunidad única para desarrollar estos algoritmos de inteligencia artificial de vanguardia”, cerró.







