Hasta las instalaciones del Instituto de Geología Económica Aplicada (GEA) de la Universidad de Concepción, UdeC, llegó un grupo de ocho geólogos y geólogas provenientes de diversas casas de estudio del país para capacitarse en el uso de la microsonda electrónica, una técnica analítica avanzada ampliamente utilizada en investigación geológica.
El equipamiento, único en el país, fue adquirido con financiamiento de la ANID a través de su concurso Fondequip Mayor.
Con una jornada completa de implementación y una metodología teórico-práctica, el curso ‘Principios y aspectos prácticos del trabajo con Microsonda Electrónica (EPMA) ejemplificado en contextos volcánicos’ apuntó a transferir conocimientos en torno al uso de la microsonda para labores de análisis en los diversos ámbitos de las geociencias, desde los fundamentos físicos de la técnica hasta la correcta preparación de las muestras y una adecuada interpretación de los datos obtenidos.
La capacitación estuvo a cargo de las académicas del GEA, la Dra. Laura Beatriz Hernández, coordinadora del Laboratorio de Microsonda Electrónica del Instituto GEA y la Dra. Javiera González Alarcón, parte del equipo del laboratorio.
“La microsonda electrónica permite obtener información cuantitativa muy precisa, pero su correcto uso requiere comprender en profundidad tanto los principios de la técnica como las limitaciones asociadas al análisis y a la preparación de las muestras”, explicó la Dra. Hernández, destacando el carácter metodológico y transversal del curso, más allá de los ejemplos volcánicos utilizados.

Los/as profesionales que participaron en la capacitación provinieron de la propia UdeC, además de la U. Católica de Temuco y la U. Católica del Maule, lo que permitió generar un espacio de intercambio académico entre estudiantes y graduados de distintas instituciones.
“Uno de los objetivos principales que (me motivaron a tomar el curso)”, comentó Scarlett Chanqueo Rodríguez de la UCT, “fue que, durante el pregrado no tuve la oportunidad de trabajar con técnicas analíticas más allá de la difracción de rayos x y, como mi intención es seguir con estudios de postgrado, una de las técnicas que se repite harto en documentos científicos es justamente la microsonda electrónica”.
“Sin duda, este curso cumplió todas mis expectativas y más, ya que no me imaginaba que íbamos a tener la oportunidad de ver desde cero cómo es el preparado de la muestra y cuáles son las características ideales que debe tener, para que finalmente podamos llevarlas al instrumento”.
“Una de las cosas que más llamó mi atención fue que, mediante el uso de este instrumento, pudiésemos calcular la formula química de los minerales”, enfatizó la profesional. “Por lo general, como estudiantes o investigadores nos centramos más en los datos como elementos mayores y trazas en roca total, que en la composición propia del mineral y por tanto fue muy grato conocer otras opciones de análisis”.
En el contexto teórico-práctico del curso, Scarlett destacó que “aprendimos cómo interpretar tanto las imágenes como los diagramas que entrega la microsonda. Esto es algo que generalmente cuesta bastante de entender, en especial por que las imágenes son en escala de grises, muy diferentes de lo que observamos en microscopio petrográfico, así como también el hecho de analizar los diagramas de peaks donde muchas veces es fácil confundirse entre uno y otro”.
Este workshop se enmarcó en las actividades académicas del III Simposio Chileno de Volcanología y refuerza el rol del Instituto GEA-UdeC como un referente nacional en formación especializada y en el uso de técnicas analíticas avanzadas aplicadas a las ciencias de la Tierra.







