Con una sala llena y la ovación del público, la ópera «Llacolén» debutó en el Teatro de la Universidad de Concepción como una propuesta escénica de alto nivel artístico y profundo arraigo territorial. La obra integró elementos de la tradición lírica, la cosmovisión mapuche y un lenguaje escénico contemporáneo.
La obra fue compuesta y dirigida por Víctor Hugo Toro Valencia, con dramaturgia de Gonzalo Cuadra Balagna y dirección escénica de Pablo Maritano, bajo la producción de la Corporación Cultural Universidad de Concepción (Corcudec).
Con la experiencia artística del Coro y la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Concepción, la ópera —escrita en español y mapudungún— narró el drama de Llacolén, hija del lonko Galvarino, quien se enamora de un capitán español en plena Guerra de Arauco. El conflicto entre el amor y la lealtad, la tensión cultural y el desenlace trágico fueron llevados al escenario con una propuesta innovadora que fusionó proyecciones visuales, música y diseño escenográfico liderado por un grupo interdisciplinario UdeC.

“La creación y producción de una ópera nacional como Llacolén representa una oportunidad de contribuir de manera significativa a la tradición lírica que ha caracterizado a esta ciudad y su escena cultural. A lo largo de los años, Concepción ha sido un centro de convergencia de diversas expresiones artísticas, y la ópera ha sido una parte fundamental de esta tradición”, señaló el Director Ejecutivo de Corcudec, Eduardo Díaz Rodríguez.
Para el montaje se abordó la cultura mapuche junto con el argumento de la historia, el cual nace del estudio riguroso de las fuentes literarias del mito, comenzando por La Araucana y Llacolén de Oreste Plath.
Musicalmente, la obra fue compuesta siguiendo la forma tradicional de la ópera; es decir, junto a la orquesta, los personajes interpretaron un libreto teatral con roles distinguibles y reconocibles. La pieza integra elementos de la tradición sonora hispana renacentista y mapuche, fusionados bajo un lenguaje armónico predominantemente contemporáneo.
Trabajo detrás de la obra
Por su parte, el destacado músico, investigador y divulgador del género lírico en Chile, Gonzalo Cuadra asumió el desafío de escribir el libreto de «Llacolén». La obra que, según en sus palabras, es “una ópera nueva, pero arraigada en las tradiciones chilenas”.
La obra se construyó a partir del diálogo intercultural. En ese proceso fue clave la colaboración de la lingüista y académica de la Universidad de La Frontera, Jacqueline Caniguan Caniguan, gracias a su conocimiento del mapudungún y la cosmovisión mapuche. Su cooperación guió al equipo en la incorporación de símbolos, conceptos y estructuras culturales propias del pueblo originario
El proceso creativo fue de largo aliento e implicó una profunda investigación histórica y literaria. “Fue adentrarse en la cultura mapuche, en la cultura española del siglo XVI. Para eso siempre estaré infinitamente agradecido de la académica Jacqueline Caniguan, que me aportó con una visión etnológica, simbólica, aspectos psicológicos, que le dieron cierta verosimilitud, cierto rigor histórico, pero también cierta fantasía. No hay que olvidar que esto es un espectáculo que tiene que llamar a la razón, pero a través de la fantasía”, detalló.

Por otro lado, uno de los elementos más celebrados fue su puesta en escena, cuyo diseño escenográfico fue liderado por la arquitecta, artista y académica de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Geografía (FAUG) de la UdeC, Marianela Camaño Saavedra. Además, estudiantes de Arquitectura, Teatro y Artes Visuales de la Universidad de Concepción participaron activamente en distintas etapas del montaje.
En ese sentido, la obra enfrentó el desafío de representar múltiples escenarios (una laguna, campamentos e interiores) en un espacio escénico acotado. La solución de Marianela Camaño fue la versatilidad: grandes paneles móviles de seis metros de altura permitieron generar distintas profundidades, apoyadas por proyecciones (mapping) y una cuidada iluminación.
La Ópera “Llacolén”: reconocida y valorada por el público
El Director Ejecutivo de Corcudec, Eduardo Díaz, señaló que “Llacolén” representa un verdadero regalo al patrimonio y a la identidad regional.
“Nos hicimos cargo convocando a diferentes actores con una amplia experiencia en la producción lírica, tanto a nivel internacional como nacional. Pero nos interesaba también buscar la participación de diferentes artistas de acá de la región que tuviesen su primera aproximación a la producción lírica. Y es así que se crea este equipo multifacético, que viene de diferentes áreas del conocimiento, de las artes”, manifestó.
De esta forma, Llacolén se proyecta como un hito para la creación lírica desde regiones, consolidando al Teatro de la Universidad de Concepción como un espacio clave para el desarrollo de obras originales que fortalecen la identidad cultural, el diálogo intercultural y la proyección artística de la Región del Biobío a nivel nacional e internacional.
Finalmente el Director y compositor Víctor Hugo Toro, relevó que “es fundamental que se estén haciendo cosas en un país que es tan centralista como el nuestro, que a veces parece que todo sucede en Santiago, que el estreno de una ópera se haga en regiones, seguro no es la primera, pero debe ser un camino también y ojalá que se haga mucho más. Ojalá que después “Llacolén” se muestre en otros teatros nacionales e internacionales, que tenga una vida hermosa, como la obra de arte hermosa que es”, finalizó.







