La rápida expansión de la inteligencia artificial y su incorporación transversal en distintos ámbitos del quehacer universitario llevaron a la Universidad de Concepción a impulsar el Programa Interdisciplinario de Colaboración en Inteligencia Artificial, [genIA]. Esta iniciativa busca integrar esta tecnología de manera ética y estratégica, fortaleciendo la formación, la investigación y la gestión institucional.
“La idea de crear [genIA] surge en 2023, a partir de la necesidad de contar con un programa institucional que se preocupara de la integración ética de la inteligencia artificial en la Universidad, a todo nivel. Tras una serie de reuniones con académicos y académicas de distintas disciplinas, se comenzó a construir una visión compartida sobre qué acciones eran necesarias para abordar este desafío de manera transversal”, explicó la Directora de la iniciativa Dra. Alejandra Maldonado Trapp.
El programa da vida al proyecto de Fortalecimiento Institucional «Desarrollo de Competencias en Pensamiento Computacional e Inteligencia Artificial para la Inserción en la Sociedad Digital» (UCO 24101), cuyo objetivo es desarrollar competencias en estudiantes de pregrado y postgrado, así como en el personal académico de la Universidad, mediante programas formativos innovadores y flexibles en pensamiento computacional.
Avance de la Inteligencia Artificial
En la actualidad, la IA se ha convertido en una herramienta digital utilizada de manera transversal, sin distinción de edad, profesión o intereses personales. Docentes, estudiantes, académicos/as e incluso personas mayores buscan explorar, cada uno a su propio ritmo y según sus objetivos, los posibles usos de esta herramienta.
En ese sentido, desde 2024 la UdeC ha impulsado y participado en diversos espacios orientados a la capacitación y entrega de conocimientos sobre el uso de la inteligencia artificial. Estas actividades se articulan bajo el alero del programa [genIA], lanzado oficialmente durante 2025.
Desde entonces, la iniciativa ha desarrollado una amplia variedad de seminarios y capacitaciones convocando a la comunidad universitaria y a personas interesadas en aprender sobre esta tecnología. Estas instancias tienen como objetivo consolidar un proyecto de carácter interdisciplinario, con impacto en la docencia, la investigación, la gestión de la Casa de Estudios, la vinculación con el medio y el aseguramiento de la calidad.

El programa [genIA] no es una iniciativa aislada, sino un motor transversal diseñado para catalizar y materializar la visión del Plan Estratégico Institucional 2021–2030. En ese contexto, han trabajado en el levantamiento de requisitos de herramientas de IA en diferentes vicerrectorías y unidades. Todo esto con el propósito de proponer soluciones y automatizaciones viables.
Por otra parte, uno de los mayores hitos de [genIA] es el inesperado impacto del MOOC ‘IA Generativa para el día a día’, aunque la universidad lo pensó inicialmente para su comunidad interna, el público externo demostró un alto interés. “Esto reflejó la necesidad de contar con espacios formativos que abordan no solo el uso de la inteligencia artificial, sino especialmente su dimensión ética, un aspecto que suele recibir menos atención”, indicó la Directora del programa.
Capacitaciones y expansión de [genIA]
En ese sentido, el curso lanzado en 2025, a través de Campus Abierto UdeC, alcanzó a más de 5.000 personas de 20 países y destaca por ser accesible para todo público, sin requerir conocimientos técnicos previos, logrando un interés especial en las personas mayores.
“La experiencia del MOOC ha contribuido a cambiar la percepción de la Inteligencia Artificial, posicionándose no sólo como una herramienta tecnológica, sino como un recurso que, utilizado de forma crítica y ética, puede apoyar a los procesos educativos y a la gestión universitaria”, profundizó la Dra. Alejandra Maldonado.
Gracias a los cursos de capacitación, las y los académicos han reconocido que estas herramientas pueden ser útiles en los procesos de enseñanza. De esta forma, han dejado de lado las ideas asociadas al deterioro del aprendizaje y a la dependencia digital.
“Cuando el docente integra estas herramientas de manera intencionada, es posible aprovechar su potencial pedagógico y revertir prácticas que debilitan el pensamiento crítico”, explicó la Directora del programa.

Durante el 2025, [genIA] colaboró en seminarios que abordaron la ética, los derechos de autor y la responsabilidad digital ante el auge de la IA. Además, se realizaron encuentros como “Uso de la IA en la academia” y “Hablemos de IA: cómo la vivimos en la UdeC”, orientados a fomentar el diálogo profundo entre docentes y estudiantes sobre sus experiencias y miedos.
“La recepción ha sido positiva, ya que valoran una visión más equilibrada: no se trata de que estas herramientas “salven” o “destruyan” el mundo, sino de mantener una perspectiva objetiva sobre su desarrollo, siempre poniendo a la persona en el centro y enseñándole a potenciar ciertas habilidades mediante estas herramientas”, explicó la la Doctora Maldonado.
Uso correcto de la IA
La realización de los cursos y la participación en seminarios han permitido crear un espacio formativo que aborda las dimensiones éticas de la IA. Este interés sostenido y la diversidad de la participación reflejan una preocupación por comprender y utilizar la tecnología de manera responsable.
La alfabetización digital en la actualidad es fundamental para el desarrollo integral de las personas. En el contexto universitario, no debe limitarse a una disciplina o grupo en específico; es necesario abrir los espacios para su aprendizaje. En ese sentido, promover el pensamiento crítico es igual de relevante para evitar la memorización y fortalecer las capacidades analíticas.
Por otro lado, el programa [genIA], en su labor para la educación y fomento de la inteligencia artificial, ha tenido diferentes apariciones en el canal de televisión de la Universidad de Concepción, TVU.
Uno de los aprendizajes que se obtuvieron durante el año es que no basta con mostrar el uso de la herramienta, sino que es crucial que el cuerpo dodcente y las personas se sientan empoderadas y cómodas con la tecnología.
Por último, uno de los desafíos que reconocen es seguir fortaleciendo la alfabetización digital, en especial en docentes y estudiantes, para que así logren una mayor comprensión de su uso. «Es fundamental enseñar a las y los docentes cómo aceptar que los estudiantes ya utilizan estas herramientas y cuáles son los mecanismos para medir adecuadamente el aprendizaje», puntualizó la Dra. Alejandra Maldonado.







