La World Nations Rugby Cup ya está en marcha con Chile como uno de los protagonistas. Con miras al Mundial de Rugby Australia 2027, la competencia venidera aparece como la más importante para Los Cóndores en su preparación para la cita planetaria.
Cristóbal Game Jiménez, estudiante de Ingeniería Civil Industrial UdeC, es un habitual dentro del listado del entrenador uruguayo Pablo Lemoine, por lo que es palabra autorizada para hablar de los partidos de un equipo que en los últimos años ha sabido posicionarse a nivel mundial.
El 4 de julio, en el Estadio Nacional Julio Martínez Prádanos, Chile se medirá ante Rumania. Una semana después, la cita ante Hong Kong-China será en el Estadio Sausalito de Viña del Mar, para cerrar la ventana en condición de local el 18 de julio versus Georgia en el Estadio La Portada de La Serena.

“Estoy muy feliz de que se hayan podido traer partidos de renombre al país. Me hubiese gustado mucho jugar en Concepción, pero es muy positivo que se vaya expandiendo el rugby y tratemos de llegar a las distintas regiones de Chile. Son partidos muy buenos. Rumania es un equipo que ya conocemos, Hong Kong-China es muy particular porque nos mediremos con ellos en el Mundial del año próximo, en el partido que aspiramos a ganar. Finalmente, Georgia es de los rivales más fuertes de este torneo”, refirió el deportista
Finalizando la vida universitaria
Ya en el mes de noviembre, Chile se desplazará a Europa para medirse ante Zimbabue, España y Portugal en la segunda ventana de la World Nations Rugby Cup. “Son rivales muy fuertes, que clasificaron al Mundial. Trataremos de hacer un buen papel, iremos a ganar los partidos para escalar en el ranking. En el pasado Mundial de Francia 2023, Portugal derrotó a Fiji (24-23) y España viene con muy buenas actuaciones. Es muy positivo medirse ante estos equipos”, recalcó Game.
De no mediar contratiempos, Cristóbal Game Jiménez concluirá este año sus estudios de Ingeniería Civil Industrial en la Universidad de Concepción. “Tengo sentimientos encontrados. Me he sentido muy querido en la UdeC y la verdad es que esto no habría sido posible sin la ayuda de mis profesores, profesoras y el apoyo de la Facultad de Ingeniería. Si no se hubiese entendido mi situación como deportista de alto rendimiento, probablemente habría tenido que dejar la carrera e irme a Santiago. Solo tengo agradecimiento, felicidad y alegría de haber podido formar parte de esta Casa de Estudios y siempre intentaré estar ligado a ella” finalizó.







