Cada 7 de abril se conmemora el Día Mundial de la Salud, instancia en la que la Organización Mundial de la Salud (OMS) invita a reflexionar sobre los principales desafíos sanitarios globales. En 2026 la conmemoración busca fortalecer la confianza en la evidencia científica y su rol en la formulación de políticas públicas y decisiones sanitarias bajo el lema “Juntos por la salud. Apoyemos la ciencia”.
La iniciativa se enmarca en dos hitos internacionales: la Cumbre “Una sola salud” (One Health) y el Foro Mundial de Centros Colaboradores de la OMS, instancias que destacan la necesidad de una mirada integrada para proteger la salud de las personas, los animales, las plantas y el entorno.
De esta manera, llaman a los gobiernos, los científicos, los trabajadores de la salud, los asociados y el público a apoyar la ciencia comprometiéndose con la evidencia, los hechos y las orientaciones basadas en la ciencia para proteger la salud; reconstruyan la confianza en la ciencia y la salud pública; y apoyen las soluciones basadas en la ciencia para un futuro más saludable.
La ciencia como aliada de las decisiones para un país
En opinión de la Directora del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Concepción, psicóloga Ximena Ibacache Suárez, en Chile existe una alta confianza en el aporte de la ciencia al desarrollo de la salud en la población, “lo que queda demostrado a través de la evidencia que se genera en las investigaciones para el desarrollo e implementación de políticas públicas, el desarrollo de tecnologías, la integración de las distintas disciplinas y respuesta a crisis sanitarias”, afirmó.
El aporte de la ciencia en Chile permite diseñar políticas públicas, generar evidencia para decisiones sanitarias y evaluar intervenciones. El problema, identificó el académico de la Facultad de Ciencias Biológicas UdeC, Dr. Gerardo González Rocha, es que “muchas veces la evidencia es mucho más rápida que la implementación de medidas contra esos problemas”.
La importancia de “Una sola salud” (One Health)
El enfoque One Health reconoce que la salud humana, animal y ambiental están interconectadas. Busca optimizar la salud de las personas y los animales y el equilibrio de los ecosistemas mediante una mirada integrada, en lugar de tratarlos por separado.
“Este enfoque se aplica al abordaje de una serie de problemas como, por ejemplo: la resistencia a los antimicrobianos; las zoonosis, que son enfermedades infecciosas causadas por gérmenes que se propagan entre animales y personas; enfermedades transmitidas por vectores que afectan a las personas que sufren picaduras (como mosquitos); enfermedades de transmisión alimentaria, entre otras” explicó la docente de la Facultad de Enfermería, Dra. Alide Salazar Molina.
Para Ibacache, la salud no depende sólo del sistema sanitario, sino también de las decisiones cotidianas, pues el estilo de vida de las personas se vincula directamente con la a promoción de la salud, impulsado globalmente por la Organización Mundial de la Salud.
“Su objetivo no es solo evitar enfermedades, sino mejorar la calidad de vida de las personas y comunidades. El enfoque está centrado en prevenir enfermedades a través de la promoción de hábitos saludables, empoderar a las personas y comunidades para que asuman un rol activo en el cuidado de su salud, considerando los determinantes sociales”, reflexionó.
Desafíos de la ciencia en Chile
En Chile existen desafíos en salud donde el aporte de la ciencia es clave, como el envejecimiento poblacional, enfermedades crónicas, salud mental e impacto climático en salud. “A pesar de la valoración, se reconoce desigualdad en el acceso al conocimiento científico y se requiere un mayor desarrollo de la comunicación de los avances en la ciencia y su aporte a la salud”, expresó Ibacache.
Para el Dr. González uno de los principales desafíos es el apoyo a la generación de evidencia, que se puede generar en la medida en que existan los recursos para investigar. A ello sumó la necesidad de la comunidad científica de aprender a comunicar sus resultados porque, en su opinión, “no es que falte información, lo que sobra es desinformación. El otro gran escollo es que esta evidencia llegue a los tomadores de decisiones, los que generan políticas públicas”.
De esta manera, mitos como que las vacunas causarían autismo, que los resfríos deben tratarse con antibióticos —cuando estos actúan solo contra bacterias y no virus— o que las hierbas siempre son superiores a los medicamentos tenderían a disminuir, favoreciendo el acceso a tratamientos adecuados y a mejores cuidados de la salud. Asimismo, en el Día Mundial de la Salud 2026 se promueve una mayor confianza en la evidencia científica, evitando la desinformación difundida en redes sociales y valorando el conocimiento generado a partir de investigación rigurosa y protocolos establecidos.







