Sustentabilidad financiera: cuidar el futuro de la universidad
Crédito: Equipo Campaña Dr. Carlos von Plessing Rossel
Hablar de finanzas en una campaña rectoral suele resultar incómodo. Algunos lo asocian con el “gerencialismo” y otros lo ven únicamente como recortes. Sin embargo, en una universidad de servicio público como la UdeC, la sustentabilidad financiera no es solo un asunto contable: es un deber ético.
Sin estabilidad, no hay continuidad en la docencia, en el apoyo a la investigación y la creación, en el bienestar estudiantil, en la infraestructura en buenas condiciones o en condiciones laborales dignas. Cuando las finanzas se tensan, lo primero que se perjudica suele ser lo más vulnerable: el tiempo académico, la calidad del apoyo, la contratación precaria y la postergación de las inversiones. Mi propuesta se diferencia claramente: ponemos la responsabilidad financiera al servicio del proyecto universitario, no al revés. No se trata de administrar por administrar, sino de alinear el presupuesto y las prioridades con una visión explícita de la universidad: exigente, pertinente, territorial y cuidadosa. Esto implica tomar decisiones y decidir significa decir la verdad: no todo se puede hacer simultáneamente y prometer demasiado implica incumplir desde el inicio. Por eso, propongo una gobernanza financiera más transparente y comprensible para la comunidad, con criterios claros de asignación, seguimiento periódico y rendición de cuentas que brinden información útil a las facultades y departamentos, evitando informes excesivos. También incluye revisar los gastos inerciales, optimizar compras y contratos, ordenar el portafolio de proyectos, fortalecer capacidades técnicas en formulación y gestión, y evaluar las inversiones según su impacto académico: qué facilitan la docencia de calidad, qué protegen la investigación y la creación, qué reducen costos recurrentes y qué mejoran los servicios a los estudiantes. La responsabilidad financiera no implica una austeridad ciega: es una estrategia para liberar recursos para lo esencial, mantener el bienestar y defender la autonomía institucional. Cuidar los ingresos también requiere diversificación con propósito: educación continua pertinente, proyectos con el entorno productivo y público, cooperación internacional, transferencia e innovación cuando corresponda, sin desviar el foco de la misión. Finalmente, la sustentabilidad también es cultura: planificar, anticipar riesgos, medir con sentido y corregir a tiempo. Una rectoría que cuida las finanzas también cuida a su comunidad, porque evita que la incertidumbre se traduzca en precarización. Si queremos una UdeC con futuro, la discusión sobre finanzas debe dejar de ser un tabú: forma parte del cuidado institucional y de la confianza que necesitamos reconstruir.
Columnista
Dr. Carlos von Plessing Rossel
Elecciones Rectoría UdeC 2026-2030
- Compartir
- Compartir
Noticias relacionadas
Reportajes







