Cuando la ciudad arde, la universidad cuida
Hoy cambio el foco de los artículos en los que veníamos trabajando porque, cuando la ciudad arde, lo urgente deja de ser agenda y se vuelve cuidado.
Hoy cambio el foco de los artículos en los que veníamos trabajando porque, cuando la ciudad arde, lo urgente deja de ser agenda y se vuelve cuidado.
En días marcados por la emergencia que vive nuestra región a causa de los incendios —con pérdidas humanas que nos duelen como comunidad y con impactos profundos en territorios y ecosistemas— se vuelve evidente que una universidad no se proyecta únicamente a partir de sus infraestructuras y rankings.
La Universidad de Concepción siempre ha estado ahí en los momentos más difíciles, porque somos una institución pública en su sentido más profundo. Nuestra razón de ser no se agota en la formación profesional ni en la producción académica, sino en ponernos al servicio del país cuando más se la necesita.