La salud mental del profesorado: una condición de calidad universitaria
Cuando hablo de excelencia universitaria, sé que muchas veces pensamos en lo visible: publicaciones, acreditaciones, infraestructura. Pero yo quiero partir por algo más cotidiano y decisivo: la salud mental del profesorado. La veo como una condición real de calidad, porque atraviesa lo que ocurre en la sala de clases, en el laboratorio, en la tutoría, en los equipos de trabajo y en la forma en que tomamos decisiones. No es un “tema personal” ni un anexo de bienestar: es un asunto de diseño institucional.








