Riesgos son mayores en niños: estudio revela que tormentas de arena pueden aumentar exposición a metales tóxicos


Investigación desarrollada en Diego de Almagro analizó muestras de suelo y polvo sedimentado tras un evento ocurrido en 2022, identificando arsénico, cobre, zinc y plomo en mayores concentraciones en el material depositado.

Una investigación realizada en la localidad de Diego de Almagro, Región de Atacama, tras una tormenta de arena que tuvo lugar en 2022, reveló que, junto con transportar polvo, estos eventos meteorológicos movilizan partículas de metales y metaloides con potencial tóxico para la población, especialmente para niñas y niños.

Este es el primer estudio en áreas pobladas del desierto de Atacama que muestra la relación entre los impactos geoquímicos de las tormentas y los riesgos para la salud humana.

Con análisis de muestras provenientes de suelos y de los polvos depositados luego del evento, especialistas de la Universidad de Concepción concluyeron que el segundo elemento puede constituir un vector relevante en el transporte de metales traza — partículas pequeñas — dentro de una zona urbana. 

“Los resultados mostraron que varios elementos, como arsénico, cobre, zinc y plomo, presentaron mayores concentraciones en el polvo sedimentado”, comentó la ingeniera agrónoma UdeC, Ignacia Hernánez Gatica, quien abordó el tema en su tesis de grado.

Además de cuantificar las concentraciones de los elementos, el estudio contempló una evaluación de los riesgos para la salud asociados a la exposición por ingestión, inhalación y contacto dérmico, tanto en menores como en adultos.

La analista del Laboratorio Ambiental de la Facultad de Agronomía agregó que esta evaluación estimó una “mayor preocupación respecto de la población infantil, principalmente por ingestión de partículas que no se encontraban presentes originalmente en los suelos urbanos”.

Análisis de muestras de suelo/Cedida.

Los principales hallazgos de este trabajo fueron difundidos en un artículo publicado por la prestigiosa revista Enviromental Geochemistry and Health, que tiene como autores a Ignacia Hernández y un equipo de especialistas de las facultades de Agronomía y de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Concepción.

La investigación aporta evidencia sobre los efectos ambientales y de salud asociados a las tormentas de arena, un tipo de evento que ha ido en aumento en distintas partes del mundo a causa del cambio climático.

Este tipo de fenómenos adquiere especial relevancia en territorios con una intensa actividad minera, como el norte de Chile, donde las condiciones ambientales y las características del suelo pueden favorecer la presencia y movilización de partículas potencialmente contaminantes en el ambiente.

Por ello, la investigadora considera que “después de un evento de este tipo, no solo debería considerarse la calidad del aire, sino también el material que queda depositado en las superficies urbanas y que pueden convertirse en fuentes de exposición para las personas”.

Fuentes de origen

De acuerdo con los análisis de distribución geoespacial efectuados en el marco del estudio, las trazas encontradas en los polvos sedimentados provienen de distintas fuentes.

Las partículas pueden tener un origen natural, asociado a la geología, los suelos y sedimentos de la zona; pero también pueden tener origen antropogénico, principalmente relacionado con actividades mineras, industriales y tránsito vehicular”, explicó la profesional.

Esto es particularmente importante en una localidad en cuyo entorno existe un desarrollo minero importante, agregó.

Y si bien los patrones espaciales y niveles de concentración de partículas tanto en suelos y polvos permiten deducir su origen, aclaró que no es posible atribuir de manera absoluta una fuente determinada a cada elemento.

La ingeniera agrónoma Ignacia Hernández/Cedida.

La investigación también esboza la necesidad de implementar eventuales medidas de prevención y el monitoreo ambiental y estrategias para el manejo del polvo urbano post-evento.

“Pero más que pensar en una norma exclusiva para este tipo de eventos, creo que sería importante que existieran herramientas de gestión que permitieran responder a este tipo de eventos y evaluar sus consecuencias ambientales y sanitarias”, expresó la ingeniera agrónoma.

El académico de la Facultad de Agronomía, profesor guía de la tesis y también autor del artículo, Winfred Espejo Contreras, destacó que este tipo investigaciones permiten comprender el valor de los suelos como reservorios de elementos traza y como posibles fuentes de exposición para la población.

A su juicio, estos estudios son especialmente importantes “en territorios donde convergen condiciones naturales de enriquecimiento geológico y actividades mineras”.