Investigadores documentan por primera vez a rana africana depredando huevos de anfibios nativos


Investigadores documentaron a la rana invasora comiendo los huevos en un sitio de reproducción del sapo atacameño durante una campaña de monitoreo de poblaciones realizado el año pasado en la localidad de Socos, Región de Coquimbo.

Un equipo de especialistas de la Universidad de Concepción registró, por primera vez, a una rana africana (Xenopus leavis) -uno de los anfibios invasores más exitosos a nivel global- alimentándose de huevos de sapo atacameño (Rhinella atacamensis), animal endémico del norte del país.

Este comportamiento proyecta una nueva amenaza de la especie invasora sobre ranas y sapos nativos, que se suma a su rol transmisor de patógenos, como el hongo Batrachochrydium dendrobatidis y Ranavirus, vinculados al declive de poblaciones de anfibios en todo el mundo.

Recientemente, también se constató un ataque predatorio de Xenopus leavis sobre una larva de rana chilena (Calyptocephalella gayi), ampliando los peligros para sus congéneres locales en distintas etapas de desarrollo.

La rana africana está presente en Asia, Europa y América, donde fue introducida principalmente como un organismo modelo para la investigación y, en menor medida, como mascota.

A Chile llegó como animal de laboratorio y modelo para la investigación científica y fue encontrado en estado silvestre a comienzos de la década de los 70. Desde entonces, se ha convertido en una amenaza para los anfibios del país debido a la competencia por el hábitat y el alimento”, explicó el académico del Departamento de Zoología, Claudio Correa Quezada.

Actualmente, se distribuye desde los ríos Copiapó (en la Región de Atacama) y Mataquito (en Maule), y son las regiones de Valparaíso, Metropolitana y de O’Higgins las que concentran la mayor densidad de poblaciones

Análisis estomacal

El hallazgo fue realizado por los integrantes del Laboratorio de Sistemática y Conservación de Herpetozoos (SyCoH), Iván Mancilla Millán, Constanza Mazzey Andrade y el Dr. Correa (su director) en la localidad de Socos, Región de Coquimbo, donde la presencia de la rana africana se conoce desde hace aproximadamente dos décadas.

Rana africana capturada/SyCoH.

Los especialistas registraron el hecho en agosto del año pasado, en medio de una campaña de monitoreo de poblaciones del sapo atacameño durante su periodo reproductivo, en las que incluyeron observaciones de la interacción con la especie invasora.

“Durante una prospección nocturna, en un sector con alta actividad reproductiva, observamos a una rana africana alimentándose directamente de huevos de sapo atacameño recién depositados, en zonas de poca profundidad”, contó Iván Mancilla.

Para confirmar la conducta alimentaria, capturaron tres ejemplares de la rana africana -la hembra observada consumiendo los huevos y dos machos que se encontraban cerca de puestas de huevos- para analizar su contenido estomacal.

Primera evidencia

El análisis, realizado por Constanza Mazzey, arrojó la presencia de huevos de sapo atacameño únicamente en la hembra, con 172 en el estómago, tres en el hocico y otros 67 regurgitados en la bolsa donde fueron capturados los ejemplares.

En los machos, en cambio, se encontraron restos de distintos invertebrados -cuya identificación no fue posible por su alto grado de fragmentación- además de material no identificado.

Esta es la primera evidencia directa del ataque predatorio de la especie invasora sobre huevos del sapo atacameño y también la primera dentro de poblaciones de anfibios chilenos.

Rana africana atacando líneas de huevos/SyCoH.

Esta faceta no documentada hasta ahora revela un nuevo riesgo para la reproducción y conservación de ranas y sapos nativos que, en general, muestran un alto grado de vulnerabilidad.

El sapo atacameño está categorizado como vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y en el criterio A2ac del Reglamento de Clasificación de Especies (RCE) de Chile, lo que significa que ha habido una reducción de poblaciones y que las causas que las provocaron siguen subsistiendo.

Entre las presiones actuales que comprometen la viabilidad de sus poblaciones están la extracción intensiva de agua para actividades mineras y agrícolas, con efectos en la reducción y fragmentación de su hábitat acuático, mencionó Correa.

Más estudios

La depredación directa de huevos por parte de la rana africana sería una presión adicional para el sapo atacameño y su reproducción.

“Este hallazgo pone de manifiesto la necesidad de profundizar estudios sobre conductas predatorias en las dinámicas poblacionales de anfibios nativos, particularmente de especies endémicas amenazadas como el sapo atacameño y la rana chilena”, dijo Mancilla.

Sapos de atacama en zona de desove/inaturalist.

Asimismo, abre nuevas preguntas sobre el impacto que la depredación de huevos por parte de la rana africana podría tener sobre el éxito reproductivo de los anfibios nativos.

“Será necesario determinar con qué frecuencia ocurre esta interacción y si puede representar un efecto relevante a nivel poblacional”, agregó.

Los investigadores plantean que esta nueva faceta ecológica de la invasión de la rana africana debería ser considerada en futuros estudios y en el diseño de estrategias de conservación, especialmente en zonas donde ambas especies coinciden durante los periodos reproductivos.

El reporte está disponible en la última edición de la Revista Gayana, de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas, en la sección Comunicaciones breves.