La prevención del ingreso y dispersión de especies exóticas invasoras requiere respuestas coordinadas entre la investigación científica y los organismos responsables de la protección del territorio. En esa dirección, el Laboratorio de Invasiones Biológicas -LIB-, programa integrativo del Instituto de Ecología y Biodiversidad -IEB- perteneciente a la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción, reunió a funcionarios del Servicio Agrícola y Ganadero -SAG- Biobío e investigadores de la universidad en el taller «Bioseguridad en la Región del Biobío: aunando esfuerzos».
La actividad marcó un nuevo paso en la articulación entre las instituciones, promoviendo el intercambio de conocimientos y la generación de una agenda de trabajo colaborativa que permita fortalecer la prevención, detección y respuesta frente a las invasiones biológicas. Durante la jornada se abordaron los desafíos que enfrenta la región como uno de los principales nodos logísticos del país, debido a la presencia de puertos, un aeropuerto y pasos fronterizos, además de identificar oportunidades para fortalecer la colaboración permanente entre los organismos.
La jornada fue inaugurada por el director del Laboratorio de Invasiones Biológicas, Rafael García, junto al decano de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción, Eugenio Sanfuentes, el director del Instituto de Ecología y Biodiversidad Aníbal Pauchard y el director regional del SAG Biobío, Roberto Ferrada.
Posteriormente, especialistas del SAG, del LIB, del Laboratorio de Entomología y del Laboratorio de Patología Forestal, ambos de la facultad de Cs. Forestales, compartieron experiencias sobre bioseguridad, mientras que las mesas de trabajo permitieron definir prioridades y acciones para consolidar una colaboración de largo plazo.

Dar sentido al trabajo de inspección
El director regional del SAG Biobío destacó la importancia de esta instancia de colaboración, «este tipo de actividades nos permite dar a conocer el trabajo que ambas instituciones estamos desarrollando para prevenir el ingreso y la dispersión de plagas cuarentenarias que podrían afectar la agricultura y el medio ambiente ya que existe una presión importante de ingreso, producto del comercio internacional, el que constatamos a diario a través de las inspecciones fitosanitarias que realizamos a las importaciones , a las naves , pasajeros y equipaje acompañante que llegan a los puertos de la región», señaló.
Para Hermes Castellano, encargado regional de Control de Frontera del SAG, este trabajo conjunto comenzó hace algunos años, cuando durante la pandemia el LIB realizó una charla virtual para funcionarios del servicio. Esa experiencia dio origen a una relación que hoy busca consolidarse mediante actividades presenciales y futuras acciones conjuntas.
«Para nosotros esto es importante, pues queremos que los funcionarios del SAG integren el porqué de lo que hacen en terreno, en los puertos». Castellano explicó que comprender el fundamento científico de las inspecciones permite dar mayor sentido al trabajo cotidiano de quienes revisan embarcaciones, contenedores, equipajes y mercancías, además de fortalecer los procedimientos que permanentemente revisa el servicio.
En ese contexto, adelantó que uno de los próximos pasos será que investigadores del IEB y de la UdeC visiten las dependencias del SAG en Talcahuano para conocer en terreno las inspecciones portuarias, aeroportuarias y de importaciones. Asimismo, destacó que la creación de la Unidad de Inteligencia Fitozoosanitaria del SAG, implementada el año pasado abre una nueva oportunidad para institucionalizar esta colaboración y futuros convenios.
Coordinarse por una bioseguridad efectiva
El director del Laboratorio de Invasiones Biológicas, Rafael García, destacó que la investigación científica entrega información clave para identificar las vías de ingreso de especies invasoras, desarrollar sistemas de detección temprana y diseñar estrategias de prevención basadas en evidencia.
A su vez, advirtió que la Región del Biobío presenta una alta vulnerabilidad lo que incrementa las posibilidades de ingreso de nuevos organismos, «el SAG actúa como una primera barrera de entrada, pero existen numerosas especies que ya están presentes o que pueden sortear estas barreras y amenazar sectores urbanos, productivos y ambientes naturales. Por lo tanto, es fundamental fortalecer la coordinación entre instituciones como el SAG, Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura -SERNAPESCA-, Corporación Nacional Forestal -CONAF-, el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas -SBAP- y los municipios, porque las invasiones biológicas son un proceso continuo que no puede abordarse de manera compartimentalizada». De esa forma, sostuvo que avanzar hacia herramientas y protocolos compartidos permitirá responder con mayor rapidez y eficacia frente a nuevas amenazas para la biodiversidad y los sistemas productivos.

Biobío, un nodo estratégico para la bioseguridad integrada
Por otro lado, el director del IEB y académico de la Facultad de Cs. Forestales de la Universidad de Concepción, Aníbal Pauchard, enfatizó que la región está experimentando un crecimiento sostenido de su actividad logística y comercial, transformándose en un punto estratégico para el movimiento de mercancías entre Chile y Argentina. Ese escenario sin duda incrementa las posibilidades de ingreso de especies exóticas invasoras y hace indispensable fortalecer la bioseguridad de manera integrada.
«Es fundamental que todos los actores involucrados manejen la misma información, que existan sistemas de alerta temprana y que todo eso permita una respuesta más rápida. Además, una mejor coordinación evita acciones contradictorias y favorece políticas públicas coherentes para proteger la biodiversidad».
En este misma línea, Pauchard afirmó que uno de los principales aportes de la academia es generar espacios de encuentro entre las distintas instituciones, «el rol de la academia es lograr convocar a los distintos actores para que se sienten a conversar, identifiquen sus necesidades de información y metodológicas, y establezcan prioridades«.
Sobre este taller como segundo acercamiento y la proyección de trabajar de forma más articulada, el investigador valoró la disposición de los funcionarios y destacó que existe una visión positiva respecto al trabajo que ya desarrolla el SAG, así como la convicción de que fortalecer el vínculo con el IEB permitirá anticiparse de mejor manera a los desafíos que representa el creciente flujo de mercancías y personas que atraviesa la Región del Biobío.
Por último, para seguir avanzando en la articulación y espacios de encuentro, el próximo 18 de agosto, se realizará el Seminario “Especies exóticas invasoras: experiencias locales y oportunidades desde una nueva institucionalidad ambiental” organizado por el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas -SBAP- Biobío con la colaboración del Centro Nacional de Investigación en Ríos, Invasiones y Sistemas -Centro IRIS-, el IEB -con el financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, ANID-, y el Programa de Derecho, Ambiente y Cambio Climático -DACC- de la Facultad de Cs. Jurídicas y Sociales de la UdeC.









