La académica, directora del Doctorado en Cuidados de la Salud y de Postgrado y Postítulo de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Concepción, Alide Salazar Molina, fue una de las 30 seleccionadas entre más de 2.000 postulantes a nivel nacional en el concurso impulsado por el Banco de Chile.
En su sexta versión, este reconocimiento pone en el centro la formación como herramienta de inclusión social, reconociendo y fortaleciendo liderazgos femeninos que han impulsado iniciativas en educación orientadas a personas vulnerables, construidas desde el compromiso, la convicción y una vocación transformadora que trasciende un rol meramente laboral.
En este sentido, además de su trabajo académico, Alide Salazar es fundadora y CEO de la empresa Somos Más Salud, a través de la que surge App Metamorfosis, una aplicación móvil que busca educar y acompañar a las mujeres de entre 40 y 59 años en el transcurso hacia la menopausia.
El fin del ciclo reproductivo trae cambios físicos y hormonales que pueden afectar la salud femenina y elevar los factores de riesgo del síndrome metabólico. Uno de sus efectos más críticos es la mayor prevalencia de enfermedades cardiovasculares, principal causa de muerte de las mujeres en Chile. Solo las enfermedades isquémicas del corazón provocaron 4.695 defunciones en 2025, según datos del Ministerio de Salud.

Sobre cómo se gestó el proceso, la Dra. Alide Salazar señaló que “el foco de esta convocatoria implicó de algún modo una reflexión respecto al valor de App Metamorfosis para las mujeres, y eso me lo dio un piloto que hicimos con Prodemu el año pasado. Considero que fue bastante clave para decidir que nuestro modelo de negocio ya no iba a ir por una venta directa a las mujeres, sino que íbamos a optar por un modelo B2B. Esto nos permitió darnos cuenta de la tremenda necesidad que tenían las mujeres, sobre todo aquellas de los grupos más vulnerables, de tener apoyo en este periodo, de prevenir los factores de riesgo cardiovascular. Considero que ese aprendizaje lo pude plasmar de buena forma en la postulación y creo que eso fue un elemento clave”, sostuvo.
“Recibí la noticia con una tremenda gratitud, pero también con mucha convicción y fe en que nos iba a ir bien”, indicó la fundadora de Somos Más Salud, agregando que el reconocimiento “llega en un momento clave para seguir fortaleciendo la aplicación”.
Asimismo, afirmó que “es muy gratificante comprobar que más de diez años de investigación sobre menopausia y factores de riesgo cardiovascular pueden traducirse en beneficios concretos para las personas y que finalmente puede contribuir a mejorar la calidad de vida y los indicadores clínicos de muchas mujeres”.
“Este premio nos va a dar visibilidad, a mí como beneficiaria, pero también al equipo que ha trabajado y se ha esforzado, a las personas, mujeres en particular que nos han apoyado. Cuando recibí la noticia, se me vinieron a la mente todas estas cosas”, señaló.
En las próximas semanas, las seleccionadas iniciarán su participación en el Programa Mujeres que Inspiran, lo que les permitirá recibir un aporte económico de tres millones de pesos y un completo proceso de formación orientado a fortalecer sus habilidades y potenciar el impacto de sus iniciativas.
“El premio incorpora un curso dictado por la Universidad de Chile y sesiones de mentorías con profesionales del Banco de Chile. Yo creo mucho en estos procesos de acompañamiento, han sido claves para nosotros para comprender cómo es el entorno, cómo es el ecosistema, para vincularnos, en esta etapa de apertura comercial. Más allá de lo económico, eso da mucho valor”, destacó Salazar.

La investigadora y Directora del Doctorado en Cuidados de la Salud explicó que su acercamiento al emprendimiento surgió al observar la brecha existente entre la generación de conocimiento y su aplicación práctica.
“En algún punto de mi trayectoria académica me di cuenta de que la transferencia de conocimiento, sobre todo en salud, es muy lenta. Todo este trabajo de diseñar intervenciones, ponerlas en práctica y probarlas ha sido un tremendo aprendizaje para mí y para los estudiantes con los que he trabajado”.
Salazar indicó que “es posible que lo que hacemos en la universidad efectivamente se transforme en algo que cambie la vida de las personas, no es fácil, yo siempre les digo a los tesistas que uno parte con un pequeño piloto, luego con un ensayo no controlado y más tarde con un ensayo clínico controlado, antes de que su solución se pueda implementar en el cuidado habitual, pero es un proceso que da frutos”.
Finalmente, agregó que la combinación entre la formación científica y la experiencia emprendedora ha sido fundamental en su trayectoria. “Creo que el mundo científico y el mundo productivo necesitan acercarse mucho más”, cerró.







