Durante décadas el Glaciar Perito Moreno fue considerado una excepción entre los grandes glaciares de la Patagonia. Mientras en Campo de Hielo Patagónico Sur se registraban pérdidas de superficie y retrocesos persistentes, este glaciar mantuvo una estabilidad que lo convirtió en uno de los casos más estudiados. Sin embargo, una investigación publicada en la revista científica Progress in Physical Geography indica que ese comportamiento está cambiando.
El estudio analizó casi 30 años de imágenes satelitales Landsat de los glaciares de territorio argentino Perito Moreno y Upsala, incorporando además observaciones recientes hasta 2025. Los resultados muestran que el Perito Moreno ha comenzado a exhibir una tendencia de retroceso más sostenida desde 2016, rompiendo el patrón de avances y retrocesos moderados que había caracterizado su evolución durante gran parte de las últimas décadas.
La señal más relevante aparece en 2025, cuando el glaciar registró un retroceso frontal cercano a 385 metros en el sector del Lago Argentino, el mayor observado en toda la serie analizada por los investigadores. Aunque la pérdida total de superficie entre 1997 y 2023 alcanza alrededor de 3 kilómetros cuadrados, equivalente a cerca del 1% de su área original, el estudio advierte que gran parte de esa reducción se concentró en los años más recientes.

La investigación fue realizada por los académicos del Departamento de Geofísica de la Universidad de Concepción, Javier Andrade Jiménez y Rodrigo Abarca del Río; el investigador del Departamento de Ciencias Geodésicas y Geomática UdeC, Guido Staub; y Nilanchal Patel del Departamento de Remote Sensing and Geoinformatics del Birla Institute of Technology Mesra, India.
Los investigadores reconstruyeron la evolución del glaciar mediante técnicas de teledetección, es decir, sensores remotos instalados en satélites para observar y medir cambios en la superficie terrestre. A partir de imágenes Landsat obtenidas entre 1997 y 2023, compararon año a año la posición de los frentes glaciares, los cambios de superficie y la velocidad de retroceso del hielo.
Rodrigo Abarca del Río puntualizó que “durante décadas, el Perito Moreno fue considerado una de las grandes excepciones glaciológicas del planeta por su estabilidad relativa. Lo que observamos ahora es que esa condición está cambiando».
El investigador agregó que «más que un evento aislado, esto podría representar una transición en el comportamiento de uno de los glaciares más emblemáticos de la Patagonia».
La investigación también examinó el comportamiento del Glaciar Upsala, ubicado igualmente en la provincia argentina de Santa Cruz. En este caso, los resultados confirman un retroceso ya observado con anterioridad. El estudio determinó una pérdida frontal acumulada cercana a 7 kilómetros entre 1997 y 2023, una tasa media de retroceso de 304 metros por año y una reducción de aproximadamente 73,5 kilómetros cuadrados de superficie. Los registros muestran además disminuciones de hasta 1.700 metros en intervalos anuales.
El retroceso ocurre cuando un glaciar pierde más hielo del que acumula mediante precipitaciones de nieve, fenómeno conocido como balance de masa negativo. El trabajo también analiza procesos de calving, término que describe el desprendimiento de grandes bloques de hielo desde el frente glaciar hacia lagos o cuerpos de agua. Junto con las condiciones climáticas, factores como la topografía subglacial, la profundidad de los lagos y la dinámica interna del hielo contribuyen a explicar las diferencias observadas entre ambos glaciares.
La evidencia acumulada por la ciencia climática durante las últimas décadas ha vinculado el retroceso glaciar observado en numerosas regiones del planeta con el aumento de las temperaturas asociado a las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por las actividades humanas.







