La pregunta por los sueños y por las motivaciones en esta campaña a la rectoría es una ocasión ideal para reflexionar acerca de nuestras visiones sobre la UdeC del futuro. Pero no es solo una excelente oportunidad para quienes aspiramos a conducir nuestra Casa de Estudios sino para quienes la integramos en su conjunto, a eso nos permitimos invitarles para unir nuestros sueños y construir la UdeC que queremos.
Y ya que se me ha preguntado directamente, les comparto que veo una Universidad faro del país, respetada en sus valores y que sea un pilar fundamental en las nuevas concepciones del desarrollo humano, social y ambiental. Una universidad que permee todas las capas de nuestra sociedad con un vínculo indisoluble de su quehacer con impacto en las comunidades. Una universidad que experimente y que ensaye su propio desarrollo para expandirlo hacia la sociedad.
También me preguntaron qué me motiva para ser Rector de la Universidad de Concepción y aquí he reafirmado mi convicción de que nuestra Casa de Estudios es una tremenda universidad que se soporta sobre hombros de gigantes silenciosos que día a día trabajan por sacar adelante la misión de su universidad. Estamos llenos de héroes y heroínas que muchas veces trabajan en el anonimato y no alzan la voz, pero que llevan en su corazón y en su alma el compromiso irrefrenable por su tarea.
Durante este periodo de campaña he descubierto que ese sello está muy presente en nuestra gente y esa es mi principal motivación para trabajar por ellos y ellas y poner todas mis capacidades, energía y experiencia al servicio de nuestra universidad.
Y creo que esta motivación no solo es mía, he conversado con muchos de ustedes que también sueñan y están motivadas y motivados por ver a nuestra universidad líder, referente, una antorcha fulgurante de conocimiento que ilumine hasta los más lejanos horizontes de nuestro país y que aporte decididamente al desarrollo de nuestra sociedad.
Me motiva trabajar por la Universidad de Concepción que me hizo parte de ella hace 20 años y siento un deber profundo de devolverle todo lo que me ha brindado, por eso deseo también que académicos y académicas puedan reflejarse en un proyecto que convoque, más allá de quien lidera y se sientan parte de los equipos que deben mirar el horizonte, discutir nuestro desarrollo y el de nuestra sociedad.
Finalmente les invito a mantener estas conversaciones sobre sueños y motivaciones ya que sin una discusión inspiradora de cómo nos debemos desarrollar, solo administraremos el pasado y renunciaremos a trabajar en nuestro futuro.
Columnista

Dr. Jorge Fuentealba Arcos
Elecciones Rectoría UdeC 2026-2030









