Llegan las Fiestas Patrias y el consumo de carne aumenta significativamente en todo el país. Sin embargo, junto con las fiestas dieciocheras surge también el riesgo del comercio ilegal y el faenamiento clandestino de animales, una práctica que pone en serio peligro la salud humana, vulnera las normativas sanitarias y constituye un delito penado por la ley chilena.
El rol fundamental del faenamiento formal radica en la aplicación de la inspección médico-veterinaria oficial. Este proceso garantiza que el producto sea totalmente inocuo, es decir, libre de contaminantes biológicos, químicos o físicos, tal como exige el Reglamento Sanitario de Alimentos de Chile.
El académico del Departamento de Patología y Medicina Preventiva de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Concepción, Dr. Reinaldo Letelier Contreras explicó que prescindir de estos controles puede aumentar considerablemente los riesgos.
“Al prescindir de la supervisión y de una refrigeración adecuada, se abren las puertas a la proliferación de bacterias, virus y parásitos responsables de Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA) y de patologías zoonóticas de alto impacto público”.
De acuerdo con lo explicado por el médico veterinario, uno de los principales riesgos del faenamiento domiciliario o sin control, que ocurre sobre todo en esta época del año, es la prevalencia de la hidatidosis y triquinosis, ambas patologías parasitarias asociadas a zonas con deficiencias en la higiene y el manejo de vísceras. El contagio de esta u otras afecciones zoonóticas puede generar limitaciones físicas e incluso cognitivas en las personas, afectando gravemente su desarrollo y calidad de vida.
“A este problema se suma la pérdida de trazabilidad del producto. De acuerdo con la Ley 19.162 (Ley de Carnes), la trazabilidad permite rastrear el alimento desde el predio de origen hasta el consumidor final. Sin este registro, resulta imposible detectar si el animal padecía enfermedades previas o si estuvo expuesto a contaminantes durante su crianza”, comentó.
Cabe mencionar que el faenamiento y comercio no autorizado está estrictamente sancionado en Chile. Las penas contempladas por la normativa van desde el decomiso del producto y multas económicas, hasta la privación de libertad de los responsables.









