InclUdeC se integra a la Dirección de Sustentabilidad: una evolución que proyecta la inclusión como eje transversal


La nueva etapa busca articular capacidades, aprendizajes y procesos construidos por InclUdeC con una visión integral de sustentabilidad, inclusión y participación equitativa.

Más de una década de trabajo en inclusión inicia una nueva etapa en la Universidad de Concepción. A partir del 20 de mayo de 2026, según lo establecido en el Decreto U. DE C. N°2026-109, el trabajo desarrollado por el Programa Interdisciplinario por la Inclusión UdeC (InclUdeC) se integra a la Dirección de Sustentabilidad (DirSus). Así, se abre paso a una nuevao ciclo institucional que incorpora la inclusión y la diversidad cultural como dimensiones fundamentales del desarrollo universitario.

Esta integración proyecta una trayectoria construida durante más de una década, incorporando sus aprendizajes, capacidades y líneas de acción a una mirada más amplia de sustentabilidad.

Para el director de Sustentabilidad, Cristian Echeverría Leal, esta nueva etapa permitirá fortalecer la transversalización de la inclusión en la institución.

“Que la Política de Inclusión, Atención y Valoración de la Diversidad se gestione desde la Dirección de Sustentabilidad, dependiente directamente de Rectoría, abre una oportunidad para ampliar su alcance institucional, fortaleciendo la articulación con las vicerrectorías, sumando nuevos actores y construyendo una gestión más integrada y colaborativa”.

El director destacó que la incorporación de la inclusión dentro de la DirSus, permite ampliar la comprensión de estos desafíos desde una mirada integral, indicando que “la inclusión no puede mirarse solamente desde la persona, sino también desde el espacio compartido, los entornos, los servicios, la vinculación con las comunidades y las condiciones que permiten una participación más equitativa”.

Avanzando hacia una mayor y mejor inclusión

Desde mayo de 2024 a mayo de 2026, InclUdeC estuvo dirigido por Jasmine Valenzuela Saravia, profesora de Educación Diferencial de la Universidad de Concepción y Magíster en Innovación Social para la Inclusión de la Universidad de Viña del Mar.

Según señaló, uno de los hitos más relevantes alcanzados en su periodo fue la instalación de una gobernanza participativa en torno a la Política de Inclusión, Atención y Valoración de la Diversidad, mediante la creación del Comité Institucional de Inclusión y Diversidad y del Consejo Asesor de la Política de Inclusión.

“El Comité es un órgano consultor que reúne a unidades y programas vinculados históricamente con inclusión e interculturalidad, además de profesionales técnicos especialistas en estas materias”, detalló la ex directora de InclUdeC. Según planteó, la constitución de esta instancia permitió avanzar en la construcción del Plan de Acción Institucional en inclusión, articulando a distintas unidades vinculadas con la implementación de medidas concretas.

Complementariamente, el Consejo de Inclusión y Diversidad —de carácter triestamental— viene a fortalecer la participación de los distintos estamentos universitarios. “Es una instancia donde se informa sobre el estado actual de la Universidad respecto a la Política de Inclusión, y donde se recogen las percepciones de los distintos estamentos para incorporarlas al Plan de Acción del año siguiente. Esto permite fortalecer la transparencia y promover una entrega de información más equitativa hacia estudiantes, académicos y funcionarios”, destacó Valenzuela.

Formación, colaboración e impacto en red

A juicio de Valenzuela, otro de los pilares desarrollados durante su gestión fue el fortalecimiento del componente formativo, mediante asignaturas complementarias, talleres y experiencias prácticas orientadas a promover una comprensión más profunda de la diversidad y la inclusión.

La profesional destacó que “las y los estudiantes pudieron adquirir conocimientos normativos o conceptuales, y también vivir experiencias que les permiten comprender las brechas que enfrentan las personas con discapacidad y fortalecer su capacidad para identificar desafíos y proponer soluciones desde una mirada inclusiva”, señaló.

Otra de las acciones en el área de formación impulsadas por InclUdeC, fue la participación de la Universidad de Concepción en el Desafío Futuro Inclusivo, iniciativa de innovación social que convocó a estudiantes de distintas áreas encontrar soluciones a problemáticas reales de personas con discapacidad.

Durante los últimos años de gestión, InclUdeC también fortaleció su participación en redes de colaboración nacional, especialmente a través del trabajo desarrollado en la comisión de inclusión del G9, donde Jasmine Valenzuela, en representación de la Universidad de Concepción, integró la Red de Referentes Técnicos, organismo que elaboró las Orientaciones para las comunidades universitarias G9.

“Este documento recoge experiencias acumuladas desde la implementación de la normativa y permite orientar a docentes y profesionales en aspectos como los ajustes razonables”, acotó Jasmine Valenzuela.

Articulación institucional y consolidación de procesos

Durante los últimos años, el programa impulsó, además, un trabajo permanente de articulación con distintas unidades universitarias, promoviendo asesorías técnicas, capacitaciones y el desarrollo de procedimientos orientados a fortalecer la respuesta institucional frente a los desafíos de inclusión.

Entre estos avances destacan el protocolo de desregulación emocional y conductual, en conjunto con la DISE UdeC y el fortalecimiento de procedimientos asociados a ajustes razonables.

Desde la perspectiva de Cristian Echeverría, esta capacidad de generar información y articular actores será fundamental para los próximos retos institucionales. “Uno de los desafíos es seguir formalizando procesos, generar seguimiento y sistematización, porque contar con datos permite tomar decisiones más pertinentes y no solamente responder a indicadores, sino avanzar hacia una gestión que realmente responda a las necesidades de la comunidad”, señaló.

Con esta nueva etapa, la Universidad de Concepción proyecta la inclusión y la diversidad cultural como parte de una visión institucional integrada, donde la sustentabilidad se entiende como un compromiso colectivo que incorpora a todas las personas y sus distintas formas de participar, aprender y contribuir al desarrollo universitario.