Centro EULA UdeC supera los mil alcances acreditados por la Superintendencia del Medio Ambiente


El Centro de Ciencias Ambientales EULA-Chile se posiciona como el laboratorio con mayor capacidad acreditada bajo la figura ETFA fuera de la Región Metropolitana.

En un avance sin precedentes para la ciencia regional, el Centro EULA-Chile de la Universidad de Concepción ha alcanzado el hito de superar los mil alcances acreditados ante la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA). Mediante la Resolución SMA 2050/2026, oficializada el pasado 15 de julio, la institución incorporó 122 nuevos alcances, una expansión estratégica que le otorga una autonomía operativa del 99,5% para procesar internamente los parámetros de sus proyectos. Esta robustez técnica no solo elimina la dependencia de laboratorios externos, sino que marca un punto de inflexión en la soberanía científica de la zona sur del país.

Este logro posiciona oficialmente al Centro EULA como el laboratorio con la mayor capacidad acreditada bajo la figura de Entidad Técnica de Fiscalización Ambiental (ETFA) fuera de la Región Metropolitana. En términos estratégicos, este avance representa el fin del monopolio científico de la capital en materia de fiscalización compleja, impulsando la competitividad de la Región del Biobío como un polo de servicios analíticos de estándar global.

El director del Centro de Ciencias Ambientales EULA-Chile, Francisco de la Barrera Melgarejo, destacó la relevancia de este logro científico-técnico que brinda soporte para las decisiones rápidas del sector público y privado.

“El Centro EULA-Chile de la Universidad de Concepción es un organismo de excelencia líder en investigación aplicada en temas ambientales. Tiene más de 36 años de trayectoria en la evaluación y el monitoreo de ecosistemas complejos, territorios y problemáticas ambientales y en la gestión de recursos hídricos, bajo los más altos estándares de acreditación nacional e internacional», señaló.

La autoridad agregó que «esta extensión de alcances facilita la toma de decisiones y la reacción inmediata ante contingencias ambientales, donde la rapidez de los datos es vital para la mitigación de daños. Este desarrollo, desde las regiones, asegura que el sur de Chile cuente con las herramientas necesarias para un desarrollo sustentable basado en evidencia científica local, fortaleciendo la descentralización en la toma de decisiones, empujando la frontera de lo posible en la gestión ambiental que se desarrolla fuera de Santiago”.

Un pilar fundamental de esta nueva acreditación es su impacto en la salud pública. El Centro EULA ha logrado el reconocimiento oficial del 100% de los parámetros asociados a la norma chilena de aguas potables (exceptuando únicamente los elementos radiactivos), además de la inclusión total de parámetros microbiológicos en todas las matrices de agua.

La vanguardia de este avance en términos de parámetros microbiológicos es la implementación de la tecnología Colilert-18, la cual marca un salto generacional frente a los métodos tradicionales. Gracias a su tecnología de sustrato definido, reduce el tiempo de confirmación a 18 horas y elimina los falsos positivos al inhibir hasta dos millones de bacterias no objetivo por cada 100 ml. El resultado es una lectura totalmente objetiva —mediante coloración y fluorescencia UV— asegurando una respuesta mucho más rápida y precisa.

Este fortalecimiento tecnológico garantiza que, ante una rotura de matriz o evento de contaminación hídrica, las autoridades puedan activar protocolos de alerta casi en tiempo real, minimizando la exposición de la población a patógenos.

Detrás de la sofisticación técnica reside una cultura de calidad y un capital humano de excelencia. La jefa del Laboratorio de Ensayo del Centro EULA-Chile, Johanna Beltrán Concha, destaca que este resultado «es la culminación de un trayecto de cinco años de planificación estratégica. Lograr incorporar estos 122 nuevos alcances de forma simultánea con nuestras operaciones habituales, sin detener el flujo de trabajo, demuestra una eficiencia y rigor administrativo de primer nivel para responder a las emergencias del país».

La supervisora del Laboratorio de Microbiología Ambiental del Centro EULA-Chile, Melissa Monsalves Rebolledo, resalta la importancia de la autonomía. «El paso a la metodología Colilert-18 nos otorga un control total de la cadena de custodia y elimina la necesidad de derivar muestras. En el ámbito sanitario, la diferencia entre obtener un resultado en 18 horas frente a 3 días es abismal; es la diferencia que permite proteger de manera efectiva la salud de las personas».

Con la mirada puesta en los desafíos globales, el Centro EULA se posiciona para liderar la detección de la próxima generación de contaminantes, anticipándose a las futuras normativas internacionales. La hoja de ruta institucional se enfoca ahora en la investigación de contaminantes emergentes cuya persistencia ambiental es una preocupación creciente.

El Centro está incorporando capacidades analíticas para identificar PFAS (Sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas), cianotoxinas, antibióticos, nanoplásticos.

Para sostener este liderazgo, se integran plataformas de vanguardia como la cromatografía de gases con pirólisis (Py-GC/MS) y la cromatografía líquida de masas exactas de alta resolución (HRAM-LC/MS). Estas herramientas permitirán al Centro EULA seguir siendo el referente indiscutido en la generación de evidencia científica necesaria para el desarrollo sostenible y la seguridad ambiental de Chile.