Resultados PISA 2025 profundizan las alertas sobre los aprendizajes de estudiantes en Chile


El académico de la Facultad de Educación UdeC, Gamal Cerda Etchepare, analiza los resultados y advierte que más de la mitad de nuestros educandos no alcanza los niveles básicos de desempeño.

Chile obtuvo muy malos resultados en la Prueba PISA 2025, disminuyendo los ya bajos números que presentó en la edición 2022. En su última versión, en la que se midieron las competencias de estudiantes de 15 años de edad en Lectura, Matemáticas y Ciencias Naturales, las cifras fueron alarmantes.

12, 9 y 2 puntos, respectivamente, bajaron las tres áreas evaluadas, siguiendo la tendencia de los países que integran la OCDE. Cabe destacar que en esta edición participaron 91 países y economías.

En Chile, la evaluación fue aplicada entre septiembre y octubre de 2025 a 6.574 estudiantes de 222 establecimientos educacionales, y tuvo como dominio principal Ciencias Naturales.

Los y las estudiantes que participaron en la medición cursaban, en general, primero y segundo medio, es decir, son estudiantes que cuando comenzó la pandemia por covid-19 se encontraban en cuarto y quinto básico.

Al respecto, el profesor de la Facultad de Educación de la Universidad de Concepción, Gamal Cerda Etchepare, comentó que “los resultados que muestran nuestros estudiantes son desalentadores, pues más allá de estar bajo el promedio de la OCDE, más de la mitad de ellos ni siquiera logra alcanzar un nivel básico, es decir, solo pueden dar cuenta de situaciones de corte memorístico o simple seguimiento de instrucciones, están lejos de resolver cuestiones que implican reflexión crítica, desarrollo de soluciones complejas o búsqueda de soluciones alternativas o innovadoras que se examinan en preguntas y situaciones de los niveles 5 y 6 en esta prueba”.

Gamal Cerda Etchepare, académico de la Facultad de Educación de la Universidad de Concepción / Crédito: César Arroyo Muñoz, DirCom UdeC

Como complemento de lo anterior, el académico explicó que -en la actualidad- las investigaciones proyectan que se requerirán competencias asociadas a flexibilidad cognitiva, pensamiento crítico y manejo emocional; por ende, con la evidencia registrada en estos resultados, nuestros estudiantes no poseen las herramientas ni podrán enfrentar en un mediano plazo estos desafíos.

Sin recetas mágicas

Para el investigador “no hay recetas mágicas para revertir los resultados”, sino que más bien apunta a que debemos ser capaces de identificar las acciones que realizan los países con éxito en esta materia, con la salvedad de las dificultades y bajo nivel de inversión estatal en Chile, y la escasez de innovación didáctica de nuestra comunidad educativa.

Los países con desempeños destacados cuentan con equipos de gestión con liderazgo orientado a lo pedagógico y no de carácter meramente administrativo, además de tener instituciones escolares con ambientes o climas propicios y desafiantes para estimular el aprendizaje, atienden y apoyan a los estudiantes y comunidades con dificultades; disminuyen los contenidos, pero los trabajan de forma más profunda, la labor del profesorado es legitimada y con altos estándares de selectividad, que se remunera adecuadamente, finalmente, hay un alto involucramiento de la familia en el aprendizaje de sus hijos, entre otros aspectos.

“En nuestro caso, nuestras investigaciones en el ámbito de la matemática escolar en ciclos iniciales reconocen el rol predictivo de ciertos componentes de las funciones ejecutivas y de los denominados precursores específicos en matemática, sumado a ello, se ha relevado la importancia de las variables afectivo-emocionales asociados a este aprendizaje, como la ansiedad o la predisposición actitudinal a la asignatura, que inciden en el fortalecimiento de la competencia matemática temprana y en atenuar o disminuir de forma significativa las dificultades en el aprendizaje de la matemática a futuro”, explicó Cerda.

Uno de los puntos de la discusión es la efectividad que trae consigo la prohibición de celulares en la sala de clases.

El docente UdeC destacó que dicha medida cuenta con respaldo y evidencias en países como Francia, Reino Unido y algunos estados de EE. UU., en los que se han observado mejoras en la concentración, las habilidades sociales y vínculos afectivos, el bienestar emocional y el rendimiento académico, además de una disminución del acoso escolar y el ciberbullying.