Treinta y nueve años de historia reúne la Agrupación de Jubilados y Montepíados de la Universidad de Concepción, una organización que mantiene vivo el vínculo entre quienes dejaron la vida laboral y la institución a la que dedicaron parte importante de sus trayectorias.
En ese contexto, representantes de la agrupación fueron recibidos por la Rectora Jacqueline Sepúlveda Carreño, con quien compartieron su trabajo, actividades y proyectos.
La presidenta de la agrupación, Silvia Navarro Abarca, destacó el sentido de la reunión.
“Fue hacer una presentación, ya que la agrupación tiene 39 años de funcionamiento con los jubilados de la universidad. Primero que nada, fue la presentación de todo nuestro directorio y sus integrantes. A la vez, le dimos a conocer las actividades que realizamos con nuestros socios”, explicó.
Uno de los principales temas abordados fue la necesidad de contar con un espacio permanente para el funcionamiento de la agrupación.“Queremos tener un espacio donde podamos reunirnos al menos una o dos veces a la semana. La idea es recibir a los socios que vienen con inquietudes de salud, entre otras cosas, o a pagar sus cuotas de la agrupación”, agregó.

Respecto del encuentro con la Rectora, Navarro valoró especialmente la disposición recibida. “La Rectora nos recibió con mucho cariño y atención. La mayoría de nosotros sirvió como mínimo 25 años en la universidad, por lo que no nos desprendemos fácilmente de ella; aquí hicimos familia”, expresó.
En esa línea, destacó el vínculo que mantienen con la institución incluso después de su jubilación: “Haber dejado la universidad no significó irnos enojados; en mi caso personal, estuve casi 50 años acá, así que dejé una familia y ahora me estoy dedicando a mi otra familia”.
Finalmente, la presidenta de la agrupación valoró la apertura de la Rectora para acompañar sus iniciativas. “Ella fue muy abierta en respaldarnos, apoyarnos y entregarnos todo su sustento para esta agrupación”, concluyó.









