El 28 de mayo de 2026, en Concepción, UdeC Capacita y el OTIC de la Cámara Chilena de la Construcción presentaron la primera ruta formativa en Inteligencia Artificial del país orientada a profesionales mayores de 40 años. El desafío, que lleva por nombre ‘500 Profesionales +40 × IA’, busca levantar 100 becas pioneras para iniciar un camino que proyecta beneficiar a 500 personas al año 2027 en la Región del Biobío, impulsando la adopción de herramientas de inteligencia artificial y fortaleciendo los procesos de reconversión laboral.
La iniciativa fue presentada ante más de 30 empresas e instituciones de la región, en una jornada que también contó con la exposición del experto en innovación Tadashi Takaoka, quien abordó las principales tendencias en inteligencia artificial y su impacto en el futuro del trabajo.
Un diagnóstico compartido como punto de partida
La iniciativa nació a partir de una mesa de trabajo impulsada por el OTIC CChC, UdeC Capacita y empresas regionales, donde surgieron desafíos comunes: cómo integrar a las nuevas generaciones sin dejar atrás a quienes ya cuentan con experiencia, cómo abordar la reconversión laboral más allá de una capacitación puntual y cómo devolver valor a los conocimientos acumulados en un mercado que muchas veces prioriza la velocidad por sobre el criterio.
Según explicó el gerente de UdeC Capacita, Jorge Bizama Gallegos, durante los últimos años se ha observado a profesionales y Alumni de la Universidad de Concepción, mayores de 40 años enfrentando procesos de transición laboral, muchas veces con incertidumbre respecto a su futuro en un entorno marcado por la acelerada adopción tecnológica.

«Lo que buscamos demostrar es que las personas con experiencia, especialmente aquellas que tienen más de 40 años y una trayectoria consolidada, son precisamente quienes cuentan con mayores oportunidades para aprovechar el potencial de la inteligencia artificial, porque poseen criterio y experiencia», señaló Bizama.
Porque hay algo que el debate sobre inteligencia artificial suele omitir. Las personas con experiencia saben leer una sala, sostener un equipo, tomar decisiones cuando los datos no alcanzan y enfrentar escenarios complejos con criterio. Y justamente esa capacidad es la que la inteligencia artificial necesita para generar valor.
Mientras muchos repiten que la IA llegó a cambiarlo todo, existe una verdad menos evidente, la inteligencia artificial no premia a quien escribe más rápido, sino a quien sabe qué preguntar, qué interpretar y qué descartar. Y ese criterio no se descarga. Se construye a través de los años.
Por eso resulta relevante la evidencia que hoy muestran distintos estudios internacionales. Cuando las organizaciones incorporan inteligencia artificial, los perfiles con experiencia no pierden valor; por el contrario, se vuelven más relevantes porque combinan conocimiento, juicio profesional y nuevas herramientas tecnológicas.

Una apuesta regional por el talento y la productividad
El modelo propuesto es concreto. Cada empresa que se suma al desafío aporta becas para que profesionales con trayectoria accedan a formación en inteligencia artificial, herramientas digitales y habilidades complementarias para el trabajo. El objetivo es que vuelvan al mercado con nuevas capacidades, pero también con la ventaja que entrega la experiencia.
Desde el OTIC CChC, la gerenta de Innovación y Desarrollo, Bárbara Veyl, destacó que la iniciativa busca movilizar a empresas y organizaciones en torno a un desafío regional con impacto directo en la empleabilidad y el desarrollo productivo.
«Queremos entregar a la región capacidades que se sustentan en personas con una tremenda experiencia, sumando nuevas capas de conocimiento que les permitan reinsertarse rápidamente y contribuir al enorme desafío que tiene el Biobío en materia de productividad y desarrollo», afirmó.
La propuesta también recibió el respaldo de SENCE Biobío. En representación de la Directora regional Marilyn Monsalve, Fabián Muñoz destacó que este tipo de iniciativas permiten abrir nuevas oportunidades para personas que hoy enfrentan dificultades para acceder al empleo y generan espacios de colaboración entre instituciones públicas, privadas y académicas.
«La verdadera reconversión comienza aquí. La inteligencia artificial no es algo frente a lo que podamos esperar para tomar decisiones; la decisión parte hoy», sostuvo.

El desafío ya está en marcha. Las primeras 100 becas buscan convertirse en el punto de partida de una meta mayor, que 500 profesionales de la Región del Biobío fortalezcan sus capacidades para enfrentar los cambios tecnológicos y vuelvan a competir en el mercado laboral con una ventaja que ninguna herramienta puede reemplazar por sí sola: la experiencia.
Con esta iniciativa, UdeC Capacita y OTIC CChC invitan a las empresas de la región a sumarse contribuyendo a la formación de personas con experiencia y fortaleciendo el desarrollo productivo regional.







