Las filas comenzaron antes del mediodía. Pantalones, zapatos, vestidos, polerones, carteras y juegos de mesa comenzaron a llenar el Hall de la Biblioteca Central de la Universidad de Concepción. Así, durante unas horas, uno de los espacios más emblemáticos del Campus se transformó en un punto de encuentro donde la ropa dejó de ser residuo para convertirse en intercambio, comunidad y acción climática.
Impulsada en el marco del Programa Oficinas Verdes —iniciativa institucional coordinada por la Dirección de Sustentabilidad y orientada a promover prácticas de sustentabilidad en los espacios laborales universitarios—, la tercera versión de la Feria Circular UdeC superó ampliamente las expectativas de sus organizadoras.
Cerca de 400 integrantes de la comunidad universitaria participaron en la jornada de intercambio y aprendizaje que también incorporó talleres de reparación textil y reciclaje creativo. Estas instancias registraron una alta convocatoria, completando rápidamente sus cupos y evidenciando el creciente interés de la comunidad por estas temáticas.
La actividad fue organizada colaborativamente por las Oficinas Verdes de la Dirección de Docencia, Dirección de Biblioteca, Dirección de Servicios Estudiantiles, Facultad de Ciencias Forestales, Facultad de Medicina y el Centro COPAS Coastal y contó, además, con el apoyo de la Vocalía de Medioambiente y Bienestar de la FEC y del equipo de voluntariado de la Dirección de Sustentabilidad.
La Directora de Bibliotecas, Karen Jara Maricic, valoró positivamente el impacto de la iniciativa y el compromiso demostrado por las distintas unidades participantes, destacando el trabajo colaborativo impulsado entre las Oficinas Verdes.
«El trabajo interdisciplinario, colaborativo, es fundamental para que estas iniciativas logren su objetivo y lleguen a buen puerto. Y qué mejor forma que ver todos estos líderes de oficinas verdes de distintas reparticiones trabajando en pos de un objetivo común», comentó.
Jara Maricic también reafirmó el compromiso de Bibliotecas UdeC con este tipo de iniciativas institucionales y comunitarias. Al respecto, indicó que «las bibliotecas de la Universidad de Concepción siempre están disponibles para la comunidad. Siempre van a tener las puertas abiertas para todas las iniciativas institucionales y para las iniciativas de nuestros estudiantes».

En tanto, desde la Dirección de Sustentabilidad, María Fernanda Morales Ortiz, encargada de Cultura para la Sustentabilidad y coordinadora de la iniciativa, destacó la positiva recepción de la comunidad universitaria y el creciente interés por este tipo de espacios.
«La base del trabajo ha sido esta mirada crítica respecto al consumo y de cómo es importante ser responsable frente a la ropa que compramos, a los textiles que consumimos y alargar la vida de estos», indicó.
Asimismo, enfatizó en el crecimiento que ha tenido la Feria desde sus primeras versiones y el compromiso demostrado por quienes integran el Programa de Oficinas Verdes UdeC, argumentando que «hay un deseo muy honesto respecto al interés por cuidar el planeta y evitar dañarlo a través del consumo excesivo o de la contaminación».
Agregó que «todas y todos quienes participaron en la organización de esta actividad son personas muy comprometidas con la sustentabilidad y los resultados están hoy a la vista».
Entre quienes observaron el crecimiento de la iniciativa desde sus primeras versiones estuvo también Lilian Núñez Muñoz, lideresa de Oficina Verde COPAS Coastal y una de las impulsoras de la Feria Circular desde sus inicios.
«Es una alegría enorme estar en esta jornada. Creo que estamos orgullosas de haber sido una de las unidades pioneras en esta iniciativa, y nos llena de orgullo ver cómo ha crecido», manifestó.
La profesional destacó el creciente involucramiento y el avance en la sensibilización ambiental dentro de la comunidad universitaria, indicando que «en las primeras versiones de la Feria, las personas llegaban a mirar, pero no traían sus cosas para intercambiar. Pero ahora ya están entendiendo el concepto, y eso es súper importante».
Además, reveló su deseo de que «ojalá cada vez participen más integrantes de nuestra comunidad y podamos realizar esta actividad muchas más veces en el año».
Formación para transformar hábitos
Durante la ceremonia de apertura, el Director de Docencia, Óscar Nail Kröyer, enfatizó el rol que cumplen las universidades en la promoción de cambios culturales vinculados a la sustentabilidad y el trabajo colaborativo.
«Como Universidad de Concepción, tenemos la responsabilidad y también la oportunidad de formar personas conscientes de su impacto y capaces de impulsar transformaciones significativas», afirmó.
Añadió que «esas transformaciones no comienzan únicamente en las grandes decisiones; comienzan también en los hábitos cotidianos, en las pequeñas acciones y en la disposición a colaborar con otras y otros por un objetivo común».
Asimismo, el Director de Docencia destacó que «esta Feria Circular no es solo un espacio de intercambio de prendas de ropa u objetos. Es también una invitación a reflexionar sobre cómo nos vinculamos con la naturaleza, con los recursos y con nuestra propia comunidad universitaria».
La jornada también dejó positivas impresiones entre las y los estudiantes participantes, quienes valoraron tanto la organización como el sentido ambiental y comunitario de la iniciativa.
Es el caso de Ailín Ruales Chalco, estudiante de intercambio de Periodismo, proveniente desde Ecuador, quien comentó que siguió atentamente la convocatoria desde su publicación en redes sociales y valoró el espacio de intercambio impulsado por la Universidad.
«Me gustan mucho todas sus actividades que tiene la UdeC, porque hay bastantes actividades en las que podemos ser parte los estudiantes. La de hoy me parece una dinámica súper entretenida y fácil para poder intercambiar ropa», planteó Ailín Ruales.
Además, destacó la importancia ambiental de este tipo de iniciativas, comentando que «me parece una idea súper buena porque todo el tiempo estamos viendo qué comprar. De igual forma me parece una opción bastante económica, literalmente no estamos gastando nada».
Rocío Castillo Espinoza, también estudiante de Periodismo, valoró especialmente la posibilidad de extender la vida útil de la ropa y generar conciencia respecto al consumo. «Somos personas que estamos acostumbradas a reunir mucha ropa que al final no usamos. Entonces, estas instancias sirven para intercambiar prendas, para que otras personas puedan darle otro uso».
Por su parte, Sebastián Paz Bravo, estudiante de Ingeniería Civil de Materiales, destacó el impacto ambiental positivo de reutilizar prendas y disminuir el consumo innecesario.
«Puedes traer una prenda que te dejó de quedar o algo que no usas y darle una nueva vida a esa prenda. No tienes que estar consumiendo ni generando nuevo gasto de tela ni todo el consumo energético que eso lleva», expresó Sebastián Paz.
El cierre de la jornada dejó la grata sensación de que pequeñas acciones, pueden lograr grandes transformaciones desde la vida universitaria. Porque, entre prendas de vestir, libros y juegos de mesa, la comunidad UdeC demostró que la sustentabilidad también se construye desde los encuentros cotidianos, la colaboración y la convicción de que siempre es posible darle una nueva vida a las cosas.







