Conectando saberes académicos y tradicionales, investigadores de la Universidad de Concepción y comunidades lafkenche vinculadas al humedal Trovolhue-Monkül crearon Wetmap, una plataforma que busca visibilizar el valor ecológico y cultural de este ecosistema costero situado en Carahue.
La web ofrece un recorrido virtual por el humedal, con visitas a sitios de interés ecológico y espiritual para las personas del lugar, así como las amenazas y desafíos que vive el territorio.
Wetmap es una iniciativa de transferencia tecnológica que busca llevar a las y los habitantes de la zona los conocimientos generados por el proyecto Fondecyt de Iniciación sobre refugios bioculturales en humedales del académico de la Facultad de Ciencias Forestales UdeC, Cristóbal Pizarro Pinochet.
El proyecto se centró en los procesos de transformación registrados en tres humedales en las últimas seis décadas y contó con la participación activa de comunidades lafkenche vinculadas a ellos en la identificación de sitios de valor ecológico, patrimonial y simbólico.
En el caso del sistema Trovolhue-Monkül -el primer sitio Ramsar de la Región de La Araucanía- la tarea fue asumida, principalmente, por las comunidades Francisco Lazaro Marivil y Mateo Nahuelpán.
Los datos recogidos por sus integrantes a través de cartografías participativas constituyen la base de la plataforma, a cuyo desarrollo también aportó la Unidad de Transferencia de Tecnologías del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB).
El académico Cristóbal Pizarro comentó que Wetmap se sustenta en los lazos de confianza de largo plazo que se han establecido con estas dos comunidades, con cuyos integrantes se consensuó lo que es posible compartir con el público general.

“El trabajo de visualización de sitios de alto valor ecológico y cultural en plataformas donde se comparte información con comunidades y el público requiere de altos estándares éticos de investigación científica y esto es particularmente sensible para sitios de significación cultural y espiritual”, explicó.
El investigador comentó que en estos casos “no solo basta de un acuerdo o un consentimiento inicial, sino que es necesario revisitar las decisiones y la escala en que se muestran esa información”.
Y eso está reflejado en la forma en que está dispuesta la información en el sitio interactivo.
“Nosotros mostramos zonas que concentran gran valor ecológico y cultural, que es muy diferente a mostrar sitios específicos”, aseveró.
Un viaje por el río Monkül
La plataforma es una web abierta, en la que cualquier persona puede navegar dentro de un mapa interactivo en un recorrido por el humedal, siguiendo el curso del río Monkül desde su nacimiento en la Laguna Trovolhue hasta su desembocadura en el mar.
El mapa concentra distintas capas de información que permiten a los visitantes descubrir tanto los atributos bioculturales como los desafíos y amenazas que enfrenta este ecosistema.
A través puntos marcados con colores distintivos, el mapa muestra categorías como elementos de la naturaleza, sitios de significación, sitios de producción, rituales y ceremonias, tradiciones orales y artísticas y normas de uso, entre otros.
La académica de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Geografía UdeC y doctora en Geografía, Mónica del Rosario Ortiz, contó que más que sus mapas, esta plataforma fue pensada como una cartografía acompañada de una narrativas sobre el humedal.
“La idea es que cuente algo de este sitio de gran valor e importancia biocultural para el territorio y para el país. Así que hay fotos e información; los libros y afiches, que son productos del proyecto de Cristóbal, también están disponibles en esta plataforma”, dijo la investigadora.
Lo importante de este espacio es que contiene “mapas calientes” que “son representaciones de un proceso bien participativo hechos para identificar y nombrar los sitios de alto valor biocultural”.
Soberanía sobre los datos
Lo que busca esta plataforma es que los conocimientos, creados en conjunto, queden a disposición de quienes cuidan el territorio y toman decisiones, entregando la soberanía de los datos a las comunidades.
Esto significa que “las comunidades tienen la autoridad sobre sus conocimientos”, dijo Cristóbal Pizarro.

El académico explicó que este trabajo adhiere a los principios CREA —Control, Responsabilidad, Ética y Aprovechamiento para el beneficio colectivo— para la gobernanza de datos indígenas, promoviendo la soberanía de datos y el resguardo comunitario del conocimiento territorial.
Son los lineamientos que se utilizaron “para transferir resultados de investigación que hemos generado en conjunto con las comunidades, que son las poseedoras de esos conocimientos en el Sitio Ramsar Humedales de Monkül”.
La académica Mónica Ortiz ahondó en el sentido de los principios CREA, destacando que es un compromiso con la soberanía de las comunidades sobre sus datos y la posibilidad de disponer de ellos para sus propios fines.
“Se trata de que ellos y ellas puedan decidir qué tipo de información sobre ellos puede estar disponible en el espacio público. Lo típico en la investigación es publicarlo sin preguntar”.
En este caso, hubo un diálogo permanente con la comunidad para validar el contenido de los mapas. “Fue un proceso iterativo de conversar, volver a modificar hasta que estuviera adaptado a sus visiones, a sus necesidades y también a sus requerimientos de ocupar los datos”, expresó.







