Programa Estudiante-Empresa conectó a 93 futuros ingenieros con desafíos reales de emprendimiento


Durante la 15ª versión, las y los participantes desarrollaron estudios de prefactibilidad y propuestas para resolver desafíos reales de emprendimientos de Biobío y Ñuble.


IncubaUdeC
 y el Departamento de Ingeniería Industrial (DII) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Concepción, realizaron la ceremonia de cierre de la 15ª versión del Programa de Vinculación Estudiante-Empresa, iniciativa que durante más de una década ha fortalecido la relación entre la academia y el ecosistema de innovación y emprendimiento.

En esta edición, 93 estudiantes de quinto año de Ingeniería Civil Industrial aplicaron sus conocimientos y herramientas en un entorno real, colaborando directamente con 16 emprendimientos y proyectos apoyados por IncubaUdeC.

A través de esta experiencia, los estudiantes enfrentaron desafíos concretos de organizaciones en distintas etapas de desarrollo, mientras que los emprendimientos recibieron propuestas y soluciones desde una mirada académica, fortaleciendo el vínculo entre la formación universitaria y las necesidades del ecosistema emprendedor.

La directora de Desarrollo e Innovación Andrea Catalán Lobos sostuvo que la UdeC “reafirma con este programa su vocación de vinculación con el medio, su compromiso con la innovación y su capacidad de articular redes que trascienden las aulas”. 

“Este modelo”, enfatizó, “es replicable y escalable, y constituye un ejemplo de cómo conectar el talento universitario con las necesidades del entorno, generando beneficios sostenibles para ambas partes”.

En tanto, la directora ejecutiva de IncubaUdeC, Beatriz Millán Jara, destacó la relevancia de esta colaboración y el impacto que tiene para ambas partes. “Esta articulación con el Departamento de Ingeniería Industrial contribuye a fortalecer una cultura de innovación y emprendimiento, porque promueve que los estudiantes participen activamente en instancias de resolución de problemas, desafíos y, en este caso, además, los emprendimientos pueden identificar talentos tempranamente”.

Un aprendizaje conectado con el mundo real

El programa se desarrolla en el contexto de la asignatura Evaluación de Proyectos, instancia en la que las y los estudiantes de quinto año trabajan de manera grupal y coordinada junto a emprendedoras y emprendedores para abordar distintos desafíos asociados al desarrollo y proyección de sus negocios, desarrollando estudios de prefactibilidad de los negocios o emprendimientos, considerando estudios de mercado, análisis técnicos, de localización, legales y organizacionales. 

De esta manera, las y los estudiantes tienen la oportunidad de llevar los conocimientos adquiridos durante su formación universitaria a situaciones concretas, enfrentándose a desafíos reales y desarrollando herramientas relevantes para su futuro profesional.

Sobre este proceso y el valor formativo de la iniciativa, el profesor Jorge Jiménez Del Río, quien lidera el programa desde el Departamento de Ingeniería Industrial, señaló que “este año, hubo proyectos que estaban con ventas y eso lo hace atractivo porque, efectivamente, estamos trabajando en un contexto de cosas que van cambiando en el tiempo”, y ejemplificó que uno de los proyectos que formaron parte de esta versión, también participa del concurso VIU de ANID “y ellos estaban justo con una idea que se lanzó ante la necesidad del mercado de desarrollar soluciones de detecciones para antivirus”. 

Beneficio mutuo

El Programa de Vinculación Estudiante-Empresa se ha consolidado como una instancia de aprendizaje vivencial y bidireccional, donde tanto estudiantes como emprendimientos se benefician del trabajo colaborativo. Para las y los emprendedores participantes, esta experiencia representa, además, una oportunidad para recibir nuevas perspectivas y analizar sus proyectos desde una mirada diferente.

Matías Saavedra Escobar, cofundador de EntoEnergy, emprendimiento que desarrolla la primera barra de proteínas elaborada a base de insectos en Chile, destacó la experiencia de trabajar junto a estudiantes de Ingeniería, valorando el aporte que significó para el crecimiento de su proyecto. La iniciativa busca impulsar una alternativa alimentaria innovadora y más sostenible, utilizando harina del insecto Tenebrio molitor como principal fuente de proteína.

“La experiencia con los muchachos de Ingeniería fue súper buena”, señaló, “levantaron mucha información que era necesaria para nosotros y para también tomar decisiones que van a impactar en nuestro emprendimiento”.

Además, destacó el compromiso de los estudiantes durante todo el proceso: «eran muy proactivos, nos hablaron incluso un poco antes de empezar el programa, ya estaban preguntando por el emprendimiento, se interesaron harto, captaron al tiro de qué se trataba y lo presentaron súper bien”.

Este encuentro de pares improbables es posible gracias a la articulación entre distintas unidades de la Universidad de Concepción y al compromiso de emprendedoras y emprendedores que abren las puertas de sus empresas para contribuir a la formación de nuevos profesionales.

Desde la perspectiva estudiantil, el programa también permite desarrollar competencias profesionales a partir de experiencias concretas, fortaleciendo la capacidad de análisis, trabajo en equipo y evaluación de proyectos.

Jessica Berto Neumann, estudiante que trabajó con el emprendimiento Oportunidad Pública, destacó la disposición del equipo con el que colaboró. “El emprendedor nos escuchó, nos atendió enseguida, fue una comunicación súper buena entre mi equipo y el emprendedor», afirmó.

Además, valoró especialmente la posibilidad de acercarse al mundo del emprendimiento durante su formación académica, señalando que “me parece súper buena idea, encuentro muy genial que haya un ramo que me vincule con emprendedores”.

Fortaleciendo el vínculo entre academia y emprendimiento

En esta decimoquinta versión, participaron emprendimientos de Biobío y Ñuble: Bloo, Escana, IA para la predicción de hipoxia en salmonicultura, Notia, Desarrollo de un ensayo de seroneutralización in situ basado en un baculovirus pseudotipado con las glicoproteínas Gn y Gc del virus Andes para el diagnóstico del SCPH, PlayersData, Botea, Relier, T-Wax Organic Waves, Rebot, Ento Energy, Vanderpets, Fito Luminaria, Lumbre, 2AIres Flow y Neurodolia.

El cierre de esta nueva versión reafirma el valor de generar espacios donde la formación universitaria pueda encontrarse directamente con los desafíos del mundo real. La experiencia permite que las y los estudiantes desarrollen habilidades profesionales a partir de casos concretos, mientras que los emprendimientos acceden a nuevas perspectivas para analizar sus modelos de negocio y oportunidades de desarrollo.

De esta manera, la Universidad de Concepción a través de IncubaUdeC y el Departamento de Ingeniería Industrial, continúa fortaleciendo una alianza que, por más de una década, ha conectado a estudiantes y startups, contribuyendo tanto a la formación de nuevos profesionales como al desarrollo del ecosistema de innovación y emprendimiento.