Guardianes de los ecosistemas: conocimientos territoriales de la recolección llegaron a Concepción


Organizado por Terraza Puya y la Facultad de Humanidades y Arte, el encuentro buscó el reconocimiento de los conocimientos tradicionales y su aporte a la conservación de los ecosistemas.

La recolección de productos silvestres es una práctica ancestral que continúa vigente en distintos territorios del sur de Chile. Sin embargo, gran parte de estos conocimientos y prácticas permanece lejos de las ciudades, resguardado por comunidades que han aprendido a convivir con los ecosistemas y a aprovechar de manera sustentable los recursos que estos entregan.

Con el objetivo de acercar estas experiencias a la comunidad penquista, se realizó en Concepción el conversatorio “Los Guardianes de Ecosistemas”, una actividad que reunió integrantes de la agrupación Los Nalqueros de Pehuén, organización de recolectores y recolectoras de la Provincia de Arauco dedicada a la recolección y puesta en valor de productos del bosque nativo y la zona costera.

La actividad fue organizada por Terraza Puya y la Facultad de Humanidades y Arte de la Universidad de Concepción, en el marco del proyecto Fondecyt “Recolección en el siglo XXI. Sistemas socioecológicos resilientes de las zonas costeras del sur central de Chile”, generando un espacio de diálogo que puso en valor los conocimientos tradicionales y su vigencia en el mundo contemporáneo.

La iniciativa buscó generar un puente entre el mundo urbano y los territorios donde se desarrolla esta labor, permitiendo visibilizar un trabajo que muchas veces ocurre lejos de la mirada pública.

Francisca Vergara, integrante del equipo del proyecto Fondecyt Recolección en el Siglo XXI, destacó que “esta es una instancia súper importante y súper linda porque nos permite concretar y materializar los vínculos de trabajo que tenemos con los recolectores y recolectoras. También buscamos dar más visibilidad a un proceso que sucede en lugares muchas veces alejados, como los bosques nativos, los pajonales y distintos sectores de la provincia de Arauco”, explicó.

La investigadora señaló que el objetivo es relevar un oficio que, aunque es considerado ancestral, continúa adaptándose a las nuevas realidades sociales y ambientales. “La idea es que, a través de los productos que las personas trabajan y producen, podamos también relevar el trabajo que ellos hacen. Es una práctica que sigue vigente y que continúa transformándose según avanzan los tiempos y cambian las condiciones de los territorios”, agregó.

Productos con identidad territorial

Durante la actividad, los asistentes pudieron conocer y degustar diversos productos elaborados a partir de frutos, hongos y especies recolectadas en la zona de Pehuén y Lebu.

Cledia Flores, presidenta de la Agrupación Los Nalqueros de Pehuén, valoró la oportunidad de compartir directamente con la comunidad universitaria.

“Hoy nos encontramos aquí frente a la universidad y trajimos productos de recolección de nuestra zona para que las personas puedan conocer lo que hacemos los recolectores y recolectoras del sector de Pehuén”, comentó Cledia.

Entre los productos exhibidos destacaron conservas de murta, nalcas en almíbar, chicha de maqui, changles en escabeche, dulce de queule, avellanas recolectadas de forma artesanal y café de maqui.

“Trajimos varios productos para que la gente nos pueda visitar y conocer nuestro trabajo. Queremos que más personas se interesen por estos alimentos que son naturales, sin químicos, y que provienen directamente de la tierra”, señaló.

Una tradición que alimenta a generaciones

Más allá de los productos, el encuentro permitió conocer historias de vida ligadas profundamente a la recolección.

María Vásquez, integrante de la agrupación, relató cómo esta actividad fue fundamental para sacar adelante a su familia.“La agrupación ha sido bien apoyada en distintos tipos de cosas. Antes no se hacían todas estas actividades; uno iba a buscar los productos y los vendía nomás. Ahora se trabajan más los productos y se les da mayor valor”, explicó.

Su testimonio refleja el papel que la recolección ha tenido históricamente en la economía familiar de muchas comunidades rurales. “Yo estoy feliz. Crié a mis cuatro hijos gracias a la recolección. Uno busca para vender, pero también para alimentar a la familia”, recordó.

Sin embargo, también advirtió sobre algunos de los desafíos que enfrentan actualmente quienes desarrollan este oficio. “Es bueno para cuidar el medio ambiente, pero hay personas que ya no nos dejan entrar porque hay muchos terrenos privados. Eso dificulta que podamos recolectar”, comentó.

Conocimiento para el futuro

Además de rescatar tradiciones y fortalecer la identidad territorial, la recolección representa una forma de relacionarse con la naturaleza basada en el respeto por los ciclos ecológicos, la conservación de los recursos y la transmisión de conocimientos entre generaciones.

En tiempos donde la sustentabilidad y la protección ambiental cobran cada vez mayor relevancia, iniciativas como “Los Guardianes de Ecosistemas” permiten reconocer el aporte de quienes, desde hace décadas, han sido verdaderos custodios de los bosques, humedales y paisajes del sur de Chile.