El cuidado del agua salió de la sala de clases para convertirse en una experiencia de exploración, reflexión y creación artística. Así, estudiantes de tercero básico del Colegio Alto Lauquén participaron en una jornada que vinculó educación ambiental y arte en el Campus Los Ángeles de la Universidad de Concepción.
La actividad surgió en el marco de la asignatura de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) del establecimiento, que durante este periodo aborda el cuidado del recurso hídrico.
“Desde la asignatura de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), enmarcada en el cuidado del recurso hídrico, surge la iniciativa de ofrecer a los estudiantes experiencias significativas vinculadas al agua. Mediante visitas, salidas pedagógicas y actividades prácticas, se busca profundizar en la comprensión de su relevancia ecológica y social, transformando así estas vivencias en una fuente de conocimiento, exploración e inspiración para la creación artística», resaltó la profesora Natalia Ferrada.
Aprender desde los sentidos
Como parte de este proceso, las y los estudiantes llegaron hasta el Campus Los Ángeles, donde participaron en distintas actividades artísticas con el apoyo de la Unidad de Extensión Académica y Cultural y del académico Dr. Esteban Cárdenas, coinvestigador del proyecto “Ver lo invisible: óptica y radiación electromagnética a través de las Artes Visuales Contemporáneas”, financiado por la VRID-Creación Artes y Ciencia de la Universidad de Concepción, (Cód. 2024001223CAC, VRID-Creación Artes y Ciencia, Universidad de Concepción).

El académico explicó la relevancia de vincular el arte en las etapas de aprendizaje de las y los niños. “El arte funciona como un puente entre la experiencia sensorial del agua y su comprensión conceptual, transformando la información abstracta y técnicas sobre el recurso hídrico en conocimiento vivido y significativo, por medio del uso de técnicas mixtas y experimentales donde se emplearon solamente los pies y las manos”.
Por lo anterior, y a través de la visita realizada al campus, las y los estudiantes pudieron traducir sus vivencias en procesos creativos, que profundizaron su relación con el agua de varias maneras.
Dentro de ellas, se consideraron puntos como el vínculo emocional y sensorial; el pensamiento crítico y la reflexión; el aprendizaje experiencial y sensorial-cinestésico; la comunicación y sensibilización comunitaria, y el uso de materiales y ciclos naturales.
Según precisó el profesor Cárdenas, “el arte no solo ilustra lo aprendido sobre el agua, sino que actúa como método de indagación: mediante la observación, la experimentación sensorial y la expresión simbólica en espacios de libre recreación, los estudiantes construyen un conocimiento situado, emocional y crítico que refuerza tanto su comprensión ambiental como su compromiso con la preservación de este vital recurso hídrico, como es el Agua”.










