Agroindustria y academia exploran soluciones tecnológicas para avanzar en sustentabilidad


La visita de la Universidad de Concepción Campus Chillán a Maxagro permitió conocer tecnologías para el tratamiento de residuos, la valorización energética y el control de olores, además de identificar oportunidades de colaboración frente a desafíos productivos de Ñuble.

Conocer en terreno los avances tecnológicos de la agroindustria y explorar oportunidades de colaboración fue el objetivo de la visita de una delegación del Campus Chillán de la Universidad de Concepción a las instalaciones de Maxagro en Rucapequén, Chillán Viejo.

La actividad, que coincide con el mes de la Sustentabilidad de la universidad, reunió a Macarena Dávila Vera, directora general del Campus Chillán; José Luis Arumí Ribera, jefe de la Unidad de Investigación y Gestión de Proyectos, y Alejandra Latorre Soto, jefa de la Unidad de Vinculación con el Medio del mismo campus. Desde Maxagro participaron Francisco Merino Petrescu, jefe de Producción Agrícola, Eliseo Bravo, jefe de Sustentabilidad y Cristóbal Cano Fontt, gerente de la planta Rucapequén de Maxagro.

Durante el recorrido, la delegación de la UdeC visitó los biodigestores utilizados para tratar purines y generar biogás, las tecnologías de monitoreo y modelación de olores y la planta de BioGNL vinculada al trabajo con Lipigas, que permite aprovechar energéticamente el biogás.

“Ha sido bastante ilustrativa toda esta visita. Hemos podido conocer la tecnología que tienen en la empresa y lo moderno del proceso”, destacó Macarena Dávila. La directora valoró las soluciones para el tratamiento de purines y la circularidad de los procesos, y planteó el interés de explorar espacios de aprendizaje, investigación e innovación entre la universidad y la empresa.

Para José Luis Arumí, quien previamente trabajó en proyectos de manejo de residuos agropecuarios, el recorrido permitió comprobar cuánto ha avanzado la industria. “Ha sido para mí muy interesante ver cómo se han ido implementando las tecnologías que hace 15 o 20 años atrás para nosotros eran un sueño todavía”, señaló.

Arumí destacó, además, que estas mejoras representan una evolución de la industria frente a desafíos concretos, como la gestión de olores y el manejo de fertilizantes. Entre los aspectos que más llamaron su atención mencionó la planta vinculada a Lipigas y las mejoras técnicas introducidas en los sistemas de conducción de fertilizantes hacia los campos. “Esto representa la evolución de la industria, justamente”, afirmó.

Desde Maxagro, Cristóbal Cano valoró el encuentro como parte de una mirada de mayor apertura hacia el entorno regional. “Creemos que abrir nuestras instalaciones y mostrar cómo trabajamos es una buena manera de generar confianza y construir relaciones de largo plazo. Hemos incorporado tecnologías para mejorar nuestros procesos y enfrentar los desafíos propios de nuestra actividad, pero sabemos que siempre hay espacio para seguir aprendiendo. Por eso, acercarnos a una universidad con la trayectoria de la UdeC es una oportunidad para compartir experiencias, escuchar otras miradas y explorar iniciativas que aporten tanto a la formación de nuevos profesionales como al desarrollo de nuestra industria”, señaló Cano.

La visita abrió un espacio de intercambio para identificar intereses comunes y posibles iniciativas en formación, innovación y sustentabilidad, conectando el conocimiento académico con los desafíos productivos de Ñuble.