Lluvias primaverales plantean desafíos para los cultivos agrícolas del sur del país


Mientras los frutales en floración requieren especial atención frente a las enfermedades fungosas, los cereales pueden beneficiarse de las precipitaciones, aunque también están expuestos a enfermedades foliares y una mayor presión de malezas.

Principios de octubre y, según el pronóstico del tiempo, las lluvias primaverales continuarán al menos por un par de semanas en el sur del país, una condición que puede incidir en la actividad agrícola, especialmente en los cultivos estacionales.

Aunque las precipitaciones forman parte de las condiciones habituales en esta época, según el académico de la facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción, Nelson Zapata San Martín, son varias las complicaciones que suelen ocasionar en la agricultura.

“La más importante tiene que ver con el manejo sanitario que hay que hacer a los cultivos, los que se acentúan con esta lluvia, con la humedad ambiental; implica mayor gasto en fungicidas, principalmente por la proliferación de hongos, dadas las condiciones ambientales de alta humedad relativa y temperaturas moderadas”, explicó.

El especialista señaló que, por ejemplo, los cerezos pueden presentar un daño importante si no se hacen los manejos sanitarios, lo mismo con otras especies frutales que ahora están en floración, en sus primeros períodos de brotación. Ahí aparecen en acción los pesticidas, específicamente los fungicidas.

“Los hongos son los que mayores problemas dan con las primaveras húmedas. En la agricultura, implica efectuar un mayor número de aplicación de fungicidas, lo que significa que los costos de los tratamientos sanitarios aumenten, dependiendo de cada situación en particular, de los rubros, del sistema de producción o de manejo que se tenga”, explicó el académico UdeC.

Nelson Zapata San Martín, académico de la Facultad de Agronomía UdeC / Crédito: Archivo Noticias UdeC

De lo contrario, si no se interviene, se corre el riesgo de sufrir daños menores o pérdidas de rendimiento. Además, el viento, la lluvia y los granizos pueden generar daños en los tejidos nuevos de las plantas.

Menos afectación y gama de pesticidas

En el caso de los cultivos anuales -como los cereales-, estas lluvias no son tan perjudiciales; al contrario, a veces generan una condición bastante apropiada, aunque siempre hay que estar supervisando.

“Hay enfermedades del follaje -en el caso de los cereales- que pueden verse incrementadas con las primaveras húmedas, lo que significa nuevamente intervenir con pesticidas, principalmente fungicidas; y también las malezas podrían ejercer mayor presión”, comentó el profesor del área de cultivos del Departamento de Producción Vegetal.

Sobre los fungicidas, el profesional detalló que la oferta de insumos agrícolas es variada, estableciendo diferencias si es que se tiene un sistema de producción orgánica o agroecológico, en cuyo caso que los insumos que tiene que elegir el agricultor son aquellos permitidos y apropiados para tal efecto.

“Está toda la gama de cobres, por ejemplo, que no son productos altamente tóxicos y que en realidad están permitidos en agricultura orgánica y que son una fuente importante de insumos para considerar. Hay otro tipo de insumos que se acercan un poco a la agricultura biológica que también pueden ser utilizados”, cerró el especialista.