Lanzamiento de NanoMat busca transformar la nanocelulosa en una tecnología para nuevos materiales


El nuevo consorcio reúne a empresas, academia y Estado para ampliar las aplicaciones de una tecnología desarrollada desde el ecosistema de innovación de la Universidad de Concepción.

Llevar una tecnología desarrollada desde el conocimiento científico hacia nuevas aplicaciones industriales es el desafío del Consorcio NanoMat. La iniciativa busca ampliar el uso de fibras de nanocelulosa como aditivo para reforzar distintos materiales como cemento, plástico y papel, y generar nuevas oportunidades de mercado.

Liderado por FiNE junto a otras firmas como Resinas del Biobío S.A., Cementos Bío Bío S.A., FPC Papeles SpA, Härting S.A. y Empresas CMPC, entre otras, el consorcio cuenta con apoyo de Corfo y la participación del ecosistema académico de la Universidad de Concepción.

El lanzamiento fue realizado en la Unidad de Desarrollo Tecnológico de la Universidad de Concepción, donde la rectora, Jacqueline Sepúlveda Carreño, valoró el trabajo conjunto entre el sector público-privado y la academia.

“Quiero destacar dos aspectos fundamentales: primero, la importancia de la colaboración entre el sector productivo, el Estado y la academia. Además, por supuesto, la interacción que existe con los importantes centros de colaboración internacional (…). Eso habla muy bien de cómo una idea que nace de un laboratorio finalmente se transforma en una empresa e impacta positivamente en comunidades y territorios. Eso le hace muy bien a la UdeC; eso es soberanía intelectual”, comentó.

Los principales involucrados

El consorcio define su labor como la búsqueda de “desarrollar tecnología y abrir mercado de un aditivo celulósico nanoestructurado, diseñado para reforzar materiales con alta demanda de mercado, con beneficios técnicos, económicos y ambientales”.

Álex Berg, director de FiNE y del Consorcio NanoMat, comentó que “nosotros nacimos hace un año y empezamos a producir en una empresa tecnológica que nació al alero de la Universidad de Concepción. Es una idea que se transformó en proyecto, para después convertirse en tecnología y posteriormente en negocio (…). El año pasado presentamos una propuesta Corfo para ampliar la gama de aplicaciones de nuestro producto”.

Asimismo, Berg explicó qué es exactamente NanoMat, expresando que corresponden a “fibras chiquititas de tamaño nanométrico, que hoy en día las estamos utilizando en resinas adhesivas y en el futuro queremos emplearlas en una serie de otros materiales”.

Cristian Westermeyer, también director de FiNE y gerente en Resinas del Biobío (Rebisa), agregó que “el consorcio NanoMat lo lidera FiNE, y la idea es introducir (…) esta nanocelulosa en otras aplicaciones como cemento, plástico y papel. A su vez, hay otras cinco empresas que nos están acompañando. La idea con Corfo es que sea una colaboración entre más de una empresa; no solo de FiNE, sino de varias más”.

El proyecto contempla financiamiento propio junto con aportes estatales a través de Corfo.

El director ejecutivo de Corfo en el Biobío, James Argo, explicó que «este es uno de los programas que requiere mayor nivel de avances tecnológicos (…). Además, nos tiene muy contentos lo que se ha logrado hasta ahora y las proyecciones que se ven en estos años de trabajo acá en la región”.

El programa cuenta con una inversión de más de $5 mil millones, de los cuales $1.500 millones corresponden a la entidad estatal. Asimismo, la tecnología NanoMat ya cuenta con pruebas en distintas universidades de Alemania y Austria.