Compartir comida con las mascotas: un hábito que puede tener consecuencias graves


Aunque no todos los alimentos son tóxicos, muchos pueden provocar inflamación, vómitos, diarrea y otras complicaciones, especialmente en animales de menor tamaño.

La reciente difusión de un video en redes sociales que muestra a un perro consumiendo wasabi volvió a instalar una pregunta frecuente entre los tutores de mascotas: ¿qué alimentos de consumo humano representan un riesgo para la salud de los animales?.

Para el médico veterinario de la Universidad de Concepción, Dr. Sergio Cofré González «el wasabi es una sustancia que es altamente irritante y libera ciertos contenidos que generan inflamación, irritación de la cavidad oral, y eso también puede pasar a las vías respiratorias», explicó.

El Dr. Cofré explica que, aunque no todos los alimentos son tóxicos, eso no significa que sean seguros para perros y gatos. «Los alimentos irritantes forman parte de lo que denominamos transgresiones alimentarias. Los animales no están preparados para consumir este tipo de productos y, naturalmente, tienden a rechazarlos porque les provocan molestias«, indicó.

«Los signos clínicos pueden incluir inflamación, ardor, vómitos, diarrea y un importante malestar digestivo. Si estos síntomas son intensos o persistentes, es necesario consultar con un médico veterinario», explicó.

El especialista explicó que la gravedad del cuadro dependerá tanto de la cantidad ingerida como del tamaño del animal. «Depende de la cantidad de ingiera y del tamaño del paciente. Si yo le doy el trocito de wasabi a mi chihuahua de 2 kilos, los signos clínicos probablemente van a ser mucho más intensos, que si se lo doy a mi rottweiler de 80 kilos».

El Dr. Cofré enfatizó que limitar el riesgo únicamente a los alimentos catalogados como tóxicos puede llevar a una falsa sensación de seguridad. «Hay varios alimentos tóxicos, como, por ejemplo, los chocolates que puede generar signos digestivos, y en exceso van a generar incluso hasta intoxicaciones». De todas maneras, recalcó, «es un error pensar que porque un alimento no es tóxico, entonces, es seguro ofrecerlo para una mascota. No porque lo consuma todo el mundo, en los perros o en los gatos va a tener el mismo efecto».

Cuidado responsable e información

El académico llamó a distinguir entre una conducta deliberadamente dañina y una acción originada por desconocimiento.

«Me gustaría pensar que no se trata de un caso de maltrato, sino de una conducta negligente asociada a la desinformación. El maltrato implica la intención consciente de provocar daño. En este tipo de situaciones es fundamental reforzar la educación sobre bienestar animal», señaló.