El Biobío cuenta con capacidades industriales, tecnológicas y de capital humano que abren la puerta a incorporar el hidrógeno y sus derivados en procesos productivos existentes y en nuevas cadenas de valor, contribuyendo a la descarbonización, la diversificación productiva y la seguridad energética de la región. Aprovechar ese potencial exige, sin embargo, integrar conocimientos científicos y técnicos, abordar desafíos de ingeniería y comprender el marco normativo de esta industria.
En ese contexto, el lunes 26 de octubre, en una ceremonia realizada en el Espacio MAS, la Universidad de Concepción lanzó oficialmente la Guía Técnica para el Desarrollo Seguro de Infraestructura para la Habilitación de la Industria del Hidrógeno en la Región del Biobío (Proyecto 24BP-266252).
La guía se concibe como un marco de referencia técnica que entrega una base común de conocimientos para fortalecer las capacidades profesionales de la región. Sus contenidos van desde los fundamentos científicos y las características fisicoquímicas del hidrógeno hasta la ingeniería, la compatibilidad de materiales, la seguridad y la normativa aplicable, con orientaciones para comprender el diseño, la construcción, el montaje y la autorización de infraestructura. Se trata, así, de un punto de partida para profundizar conocimientos y desarrollar nuevas competencias.
La actividad contó con la presencia del Seremi de Energía del Biobío, Javier Salamanca; el director regional de Corfo Biobío, James Argo; la jefa de la División de Ingeniería de Combustibles de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), Marisel Lavin Zumaeta; la vicerrectora de Investigación y Desarrollo de la UdeC, Claudia Ulloa; el CEO de HINICIO, Hans Kulenkampff; el vicedecano de la Facultad de Ingeniería, Eduardo Balladares; el director del IIT UdeC, Nicolás Cárcamo; y la directora del proyecto, Andrea Moraga.
Para la vicerrectora Claudia Ulloa, el resultado demuestra que “la investigación que se hace en la Universidad puede ser transferida, puede convertirse en bienes públicos”. A su juicio, la guía constituye “un tremendo aporte a la sociedad, al desarrollo de la industria del hidrógeno en la región y en el país”, y proviene de “la existencia de capacidades instaladas en materia de investigación y desarrollo, sin las cuales esto no habría sido posible”.

Esas capacidades se tradujeron en un trabajo conjunto entre la industria, el sector público y la academia, colaboración clave para una transición energética productiva y sostenible. La guía fue elaborada por académicos y profesionales de diversas disciplinas y se respalda en más de 100 referencias bibliográficas.
Su construcción contó con una gobernanza público-privada-académica, integrada por el Ministerio de Energía, la SEC, la UdeC, Corfo, H2V Biobío y los beneficiarios finales, además de entrevistas y encuestas de validación a empresas, instituciones y asociaciones del sector, que permitieron identificar las necesidades del sector productivo regional.
En esa línea, el Seremi de Energía, Javier Salamanca, destacó el trabajo coordinado con la gobernanza del hidrógeno, que ha permitido contar con “proyectos concretos” y consolidar al Biobío como región estratégica. “Nosotros, como mandantes, como gobierno del presidente Kast, estamos decididos a trabajar en una transición energética donde se involucren estos combustibles”, afirmó la autoridad.
Desde el ámbito regulatorio, la jefa de la División de Ingeniería de Combustibles de la SEC, Marisel Lavin, subrayó que para la Superintendencia “reviste gran importancia contar con un instrumento que permita a las personas que se van a dedicar al desarrollo, mantención y evaluación de proyectos tener una guía clara que establezca criterios y que también haga mención a la reglamentación que rige en el ámbito del hidrógeno”. Añadió que la institución participó en la revisión de algunos aspectos del documento para dar a conocer “las reglamentaciones vigentes, cómo se ingresa como proyecto especial y también ser una guía en este camino que está emprendiendo la región”.
Por su parte, el director regional de Corfo Biobío, institución que cofinanció el proyecto, James Argo, calificó el documento como “un insumo muy valioso, no solo desde el punto de vista de la divulgación del hidrógeno en la región del Biobío, sino también como una herramienta práctica y concreta que nos permita avanzar en estas iniciativas”.
La utilidad de esa herramienta se explica por la complejidad de la industria. La cadena de valor del hidrógeno verde implica tecnologías que requieren conocimientos especializados en ingeniería química, eléctrica y de materiales, y su rol como vector energético y materia prima para derivados de bajas emisiones se proyecta en sectores difíciles de descarbonizar, como el transporte terrestre de carga, el transporte marítimo y aéreo, y la generación de combustibles sintéticos. Frente a ello, la guía disminuye asimetrías de información, abre oportunidades de nuevos negocios y emprendimientos, y pone en valor la experiencia actual de los beneficiarios atendidos mediante un proceso de upskilling hacia la industria del hidrógeno.
La jornada de lanzamiento incluyó también la conferencia principal de Hans Kulenkampff, CEO de HINICIO, sobre el estatus global de la industria del hidrógeno verde, y el taller “Diálogo con la Industria”, que reunió a más de 20 participantes previamente convocados de los rubros siderúrgico y metalmecánico, forestal y celulosa, manufactura, energía, electromovilidad, ingeniería y servicios tecnológicos. La instancia buscó identificar necesidades de capacitación, nuevos casos de uso de la guía y brechas existentes en proyectos de hidrógeno y sus derivados, de modo que el lanzamiento se convierta en un proceso de mejora que recoge las necesidades directamente de quienes desarrollan los proyectos.
La directora del proyecto, Andrea Moraga, informó que este taller es el primero de los tres previstos para la etapa de difusión, y expresó: “Estamos muy felices por la alta convocatoria que tuvo este lanzamiento y creemos que en la región se ve el potencial que tiene esta guía para apoyar el desarrollo seguro de la infraestructura del hidrógeno como un habilitante”. Agregó que se están levantando las necesidades de formación de la industria “para saber cómo seguir apoyando desde nuestra casa de estudios”.
La guía se encuentra disponible en el sitio de la Alianza Estratégica de Hidrógeno Verde para el Biobío y, próximamente, podrá descargarse también desde plataformas asociadas, como los sitios web del Ministerio de Energía y de la SEC. Invitamos a conocerla, utilizarla y compartirla, para seguir fortaleciendo las capacidades regionales y abriendo nuevas oportunidades para el Biobío.









