No obstante, es útil reflejar en detalle cual es la importancia de la colaboración internacional, particularmente en el contexto de Chile y también en el de la post-pandemia. Ahora, las actividades de viajes internacionales e intercambio se pueden realizar con menos problemas, aunque existe un factor de precios elevados posterior al Covid-19.
Con todo, se abren las posibilidades de conocer los trabajos realizados por otros colegas astrónomos en los últimos años; profundizar respecto a desarrollos e innovaciones, y también mejorar la educación de los estudiantes que participan en proyectos de ciencias. Todo gracias a las visitas con enfoque en la colaboración científica, donde pueden conocer nuevas herramientas y formar sus propios contactos internacionales, formando así redes de colaboraciones que les pueden servir a futuro en su vida profesional.
Hace poco, yo mismo tuve la oportunidad de visitar la Universidad de Heidelberg en Alemania por unas semanas, junto a dos alumnos que me acompañaron para participar en proyectos de colaboración y aprender sobre nuevos instrumentos a utilizar en la investigación. La experiencia fue muy buena y conocimos nuevas herramientas de machine learning que nos inspiraron a impulsar los trabajos que estamos desarrollando.
Uno de estas herramientas, por ejemplo, nos sirve para entender de mejor forma el resultado del colapso gravitacional de las estrellas y la formación de agujeros negros supermasivos.
Mediante estas instancias también hemos llegado a nuevas ideas que nos pueden servir más al largo plazo, y que en parte ya las incorporamos en nuevas postulaciones. La velocidad a la que se desarrollan estas herramientas es impresionante, y será importante, no solo para investigadores en Chile, sino a nivel internacional, de estar al día con respecto a las innovaciones en la ciencia, en especial sobre las que tienen el potencial de cambiar profundamente la forma del trabajo y también el tipo de resultados que se pueden producir.
De hecho, diversas visitas anteriores nos inspiraron a realizar nuevas inversiones en tecnología en Chile. Por ejemplo, el grupo del profesor Rainer Spurzem en la Universidad de Heidelberg, que incluye expertos para el desarrollo de cálculos de N-cuerpos con unidades del procesamiento gráfico, y el Dr. Philipp Grete, de la Universidad de Hamburgo, nos enseñó a cómo utilizar estas herramientas para realizar simulaciones de fluidos astrofísicos, utilizando nuevos códigos informáticos como K-ATHENA. En base a este intercambio de conocimiento, logramos realizar una postulación exitosa al programa Quimal-ANID en Chile, para así crear la base para trabajar con estas herramientas.
El intercambio y la visita en otros lugares puede inspirar muchas ideas e innovaciones, que pueden llevar a nuevas oportunidades o caminos de investigación. Pensando en los estudiantes, esto sirve para mejorar su base de conocimientos, experiencias e incluso la auto-confianza para conocer otras partes del mundo. Durante la pandemia pudimos mantener estos contactos vía internet; ahora, tenemos la oportunidad de llevar estas colaboraciones a otros niveles mediante visitas personales más intensivas y con grandes opciones de tener buenos resultados, tanto de la experiencia personal como en futuros trabajos conjuntos.
Columnista

Dr. Dominik Schleicher
Profesor Asociado y Director Magíster en Astronomía Investigador CATA Departamento de Astronomía Universidad de Concepción









