Fortalecer la formación técnico-profesional y su articulación con las necesidades del mundo laboral fue uno de los principales temas abordados durante el encuentro entre representantes de la Asociación Gremial de Institutos de Educación Superior Técnico Profesional del CRUCH y el Vicerrector de la Universidad de Concepción, Carlos von Plessing.
El presidente de la Asociación Gremial, Patricio Pérez Vergara, explicó que la instancia permitió presentar formalmente la organización a la nueva Rectoría de la UdeC y compartir los principales desafíos que enfrenta actualmente la educación técnico-profesional.
“Nos importa mucho la formación técnica. Ese es el objetivo por el cual esta Asociación Gremial existe. Tenemos aproximadamente 35.000 técnicos que están en nuestras casas de estudio, desde Arica hasta Chiloé”, indicó.
Entre los temas abordados durante el encuentro destacan la empleabilidad, las rutas formativas, el Marco Nacional de Cualificaciones y la incorporación de nuevas tecnologías a los procesos formativos.
Pérez enfatizó que uno de los principales desafíos es responder a un mercado laboral que cambia rápidamente. “Hoy día ya no existe eso de estudiar una sola carrera para el resto de la vida. Ahí hay una oportunidad que aparece para la formación técnica y es ahí donde nosotros queremos reforzar el trabajo que estamos llevando a cabo”, señaló.

En ese contexto, destacó también la necesidad de avanzar en certificación de competencias y reconversión laboral, especialmente frente a los cambios tecnológicos y demográficos.
Por su parte, el vicerrector Carlos von Plessing valoró el encuentro y relevó el papel estratégico de la formación técnico-profesional para el desarrollo del país.
“Ellos son fundamentales hoy día para el desarrollo del país. Son los que entregan el capital humano más capacitado y de forma más rápida de lo que puede ser una universidad”.
El vicerrector agregó que Chile enfrenta un desafío en la proporción entre profesionales universitarios y técnicos. “Nosotros hoy día tenemos cuatro universitarios por cada técnico profesional y debería ser inversa, cuatro técnicos profesionales por cada profesional. Y eso es un gran desafío”.
Finalmente, destacó la necesidad de fortalecer la articulación entre los distintos niveles de la educación superior y responder con mayor rapidez a las transformaciones del mundo laboral y tecnológico. “El mundo, la tecnología cambia tan rápido que una institución de educación superior no sería capaz de atender ese requerimiento del mercado”
El encuentro permitió así abrir un espacio de diálogo sobre el aporte de la formación técnico-profesional al desarrollo del país y la necesidad de fortalecer su articulación con las transformaciones del mundo laboral, promoviendo trayectorias formativas más flexibles, pertinentes y conectadas con las necesidades de los territorios.









